La discriminación puede manifestarse de innumerables formas. Sin embargo, el fútbol nos ofrece recursos para ayudar a combatir todas ellas.

La segunda edición del Premio de la FIFA a la Diversidad, cuya ceremonia se celebró en Londres, ha servido de escaparate del poder de inspiración que tiene el deporte rey, puesto que reunió a representantes de organizaciones muy diversas de todo el planeta, unidas por un fuerte componente: ser voces activas en la promoción de los valores de la diversidad y la lucha contra la discriminación a través del fútbol.

La Secretaria General de la FIFA, Fatma Samoura, entregó el trofeo del Premio de la FIFA a la Diversidad 2017 a Soccer Without Borders, organización que utiliza el fútbol como principal instrumento para fomentar la confianza y colaborar en la integración de jóvenes refugiados en lugares como Estados Unidos y Uganda.

Esta entidad, con sede en el país norteamericano, resultó así elegida por delante de la segunda clasificada, Moving the Goalposts, que se esfuerza a su vez por favorecer la inclusión social de niñas y muchachas en los condados costeros de Kilifi y Kwale, en Kenia. La selección corrió a cargo de un jurado compuesto por once personalidades del mundo del fútbol y la promoción de la diversidad del deporte, entre ellos un representante de Slum Soccer, de la India, ganadora de la primera edición.

"La FIFA tiene la obligación de promover la diversidad dentro del terreno de juego, en las gradas y en todos los ámbitos de la sociedad en los que actúe el deporte más popular del mundo. El Premio a la Diversidad forma parte de ello", señaló Samoura. "Es sencillamente fascinante encontrarse ante personas cuyas vidas están impregnadas por este compromiso, día a día. Ese es el objetivo de este premio: decir las palabras adecuadas y decirlas en voz alta. Y, más importante aún, trabajar juntos para que se hagan realidad".

La FIFA tiene la obligación de promover la diversidad dentro del terreno de juego, en las gradas y en todos los ámbitos de la sociedad en los que actúe el deporte más popular del mundo. El Premio a la Diversidad forma parte de ello.

Fatma Samoura, Secretaria General de la FIFA

El compromiso de la FIFA en la lucha contra la discriminación está consagrado en sus propios Estatutos, y el Premio de la FIFA a la Diversidad es una de las distintas iniciativas concretas que pretenden plasmarlo, que van desde la adopción de un sistema de detección de comportamientos discriminatorios en los estadios hasta la publicación de una guía de buenas prácticas para orientar a las 211 federaciones miembro acerca de las medidas que deben tomar para afrontar la discriminación.

"Me alegra ver que la FIFA adopta esas iniciativas, porque podemos hablar mucho de inclusión, pero no deja de ser una palabra. Trasladarla a la práctica requiere mucho esfuerzo, atención constante, voluntad y esmero. Detrás hay mucho trabajo, y es un verdadero honor que se reconozca con esto", afirmó Ben Gucciardi, uno de los fundadores de Soccer Without Borders, haciéndose eco de las reflexiones de Sarah Forde, fundadora de Moving the Goalposts:

"Nuestra organización está alejada de los centros de poder en Kenia, y más aún de los globales. Que la FIFA nos haya brindado este reconocimiento es algo con lo que nunca hubiéramos soñado: estábamos intentando que unas cuantas niñas jugasen al fútbol, con la esperanza de que eso favoreciese su inclusión social en una zona muy pobre y dominada por los hombres. Ahora vemos el poder que tiene el fútbol para lograrlo".

La ceremonia del Premio de la FIFA a la Diversidad 2017 fue presentada por el exinternacional inglés Alex Scott, y contó asimismo con la presencia de Emmanuel Amunike, FIFA Legend y antiguo astro de la selección nigeriana. En calidad de ganadora de este año, Soccer Without Borders está invitada a formar parte del jurado de la edición de 2018.