• Street League emplea el fútbol para combatir el paro juvenil en el Reino Unido
  • Los programas están dando grandes resultados en 14 ciudades británicas
  • José Mourinho lo define como “un proyecto increíble”

Danny O’Donnell, de 18 años, es natural del distrito de Govan, en Glasgow. A muchos amantes del deporte rey les sonará este barrio por ser el lugar de nacimiento de Sir Alex Ferguson y por haber forjado los valores que caracterizaron su brillante carrera. "Allí es donde aprendí la importancia del esfuerzo, la determinación y la capacidad de adaptación", dijo Ferguson en una ocasión.

Sin embargo, las cosas han cambiado desde la época en la que Sir Alex creció a la sombra de las gigantescas grúas de los astilleros que poblaban la orilla del río Clyde, arteria de la ciudad. Allí, antes de hacerse un nombre como futbolista, el joven Ferguson había encontrado un trabajo fijo y bien remunerado como aprendiz de fabricante de herramientas en una empresa con más de 1.500 empleados.

Pero el posterior declive de la industria tradicional ha dejado unas perspectivas muy distintas a los jóvenes de Govan. "Llevo varios meses en el paro y pienso: ‘¿Qué hago ahora?’ Porque envío solicitudes de trabajo a diario y no encuentro nada", explica Danny a FIFA.com.

"Puede ser desesperante. Empiezas a pensar que no llegarás a nada en la vida. Dejas las clases después de haberlo hecho lo mejor posible y piensas: ‘Voy a llegar lejos’. Pero no es como antiguamente, que entrabas en cualquier sitio y te daban trabajo. Ahora es mucho más difícil, y es frustrante. Es una situación que te lleva al límite y no te permite avanzar".

El testimonio de Danny no es un caso aislado. Casi el 40% de las personas desempleadas en el Reino Unido son menores de 26 años, y la tasa de paro juvenil en Glasgow es incluso superior a la media nacional. Pero, tras pintar un panorama desalentador de sus días buscando trabajo en vano, Danny se muestra optimista y ambicioso cuando habla de su futuro. La razón es que él es uno de los cientos de jóvenes del Reino Unido que están beneficiándose de una organización que utiliza el deporte como medio para encontrar empleo y cuyo eje central es el fútbol.

"Trabajamos con gente parada de entre 16 y 24 años procedente de los entornos más desfavorecidos. Valiéndonos de la fuerza del fútbol les ayudamos a acceder al empleo, a la formación y a la educación a través de nuestro programa académico", explica Sara McCraight, directora de marketing de Street League. "Trabajamos en los barrios con mayores carencias y con muchachos que tienen muy pocas cualificaciones y muchas barreras para acceder al mundo laboral, ya sean problemas de salud mental, antecedentes penales, porque no tienen ninguna cualificación o, simplemente, por falta de confianza".

Street League, en cifras

  • 1.553 jóvenes han recibido ayuda para acceder a un empleo, a una educación y a una formación durante los últimos 12 meses.
  • 36 programas repartidos en 14 ciudades británicas. Hace apenas cinco años, sólo estaban presentes en tres.
  • 80% de los participantes procede de las zonas más desfavorecidas del Reino Unido.
  • 72% tiene al menos una barrera socioeconómica para acceder al empleo.
  • 18% no posee ningún título oficial.
  • 59% de los graduados de Street League que encuentra trabajo lo conserva durante al menos seis meses.

"Todos nuestros programas se diseñan individualmente", añade McCraight. "Nos reunimos con cada uno de los chavales que vienen a nosotros para conocer cuáles son sus objetivos, los retos a los que se enfrentan, y vemos de qué modo podemos ayudarles para que consigan las herramientas y las destrezas necesarias a fin de llegar a donde ellos quieran. Creemos firmemente en la fuerza del deporte para mejorar la vida de las personas, y nuestro programa funciona".

Danny da fe de ello. Llegó a Street League —financiada parcialmente por la iniciativa Football for Hope de la FIFA— después de haber visto cómo algunos de sus amigos salían del programa con un trabajo nuevo y la autoestima renovada. "Noto que me está beneficiando un montón", señala. "Cuando entras en Street League, empiezas a trabajar a diario en distintos aspectos que luego puedes trasladar a situaciones reales de trabajo y que te ayudan a iniciar una carrera profesional. El hecho de que el hilo conductor fuera el fútbol también me atrajo mucho. Adoro el fútbol, lo practico cada día, y aquí te hacen ver de qué manera puede ayudarte en el trabajo y en la vida en general".

"El fútbol es esencial en lo que hacemos", confirma McCraight. "Al principio, actúa de gancho para atraer a los jóvenes, dota de diversión al programa y hace que quieran volver. Pero después también lo utilizamos para enseñar habilidades básicas muy valiosas, vitales a la hora de encontrar y conservar un empleo, tales como el trabajo en equipo, la comunicación, el liderazgo y el respeto a unas normas y a una autoridad. Incluso lo usamos para enseñar matemáticas e inglés a través de las estadísticas, ligas fantásticas o para que vean las fracciones en el terreno de juego. Da resultado incluso con los jóvenes que tenían dificultades en el colegio, porque aquí lo aplicamos a algo que les apasiona".

El empleo del deporte rey para una causa tan importante ha provocado que el programa no haya pasado desapercibido. Entre los que han tomado buena nota del formidable trabajo que realiza Street League se encuentra José Mourinho, quien se deshizo en elogios por esta organización cuando visitó uno de sus programas en Londres. "Es un proyecto increíble", destacó. "Como hombre de fútbol que soy, me enorgullece enormemente que mi deporte sea capaz de cambiar tanto las vidas de estos jóvenes".

Fuera de la cancha, el personal de Street League organiza talleres de entrevistas, de habilidades para encontrar trabajo y de comunicación, ayuda a los participantes a redactar su currículum y los prepara para los desafíos del mundo laboral. Scott Smith lidera esta acción en el programa de Glasgow, y ha comprobado de primera mano el efecto que puede tener. "Llevo diez años trabajando con Street League y le he visto a ayudar a mucha gente distinta", afirma. "Suelo cruzarme con personas que han pasado por este programa y, a menudo, me cuentan que ahora tienen un trabajo nuevo, una familia, y el cambio que supuso para ellos".

Recordamos cuando Mourinho visitó la academia @coramsfields de Londres para entrevistarse con los participantes de Street League.

Todo hace indicar que Danny está en el buen camino para protagonizar una de estas historias de éxito. Este lunes, el joven de 18 años empezó unas prácticas en unos grandes almacenes gracias a la ayuda de Street League. Ahora, apunta alto. "En los próximos cinco o diez años quiero llegar a ser gerente y, más adelante, director ejecutivo", confiesa. "Street League me está ayudando a dar los primeros pasos. Cuando eche a andar, creo que puedo llegar a lo más alto".