El juego limpio engloba muchos aspectos del fútbol y se manifiesta de diversas formas dentro y fuera de las canchas.

El juego limpio se observa, por ejemplo, cuando un jugador ayuda a levantarse a un futbolista del equipo contrario después de una falta, o cuando un jugador actúa con integridad e informa al árbitro de que en realidad no ha recibido una falta en el área y, por consiguiente, no procede pitar un penal en contra del rival.

El juego limpio inunda también las gradas cuando los espectadores hacen suyo el espíritu de la competición y ofrecen una demostración de respeto mutuo. En pocas palabras, el juego limpio es el fútbol en estado puro.

Desde 1987, la FIFA viene reconociendo la ejemplaridad y el juego limpio con el Premio Fair Play de la FIFA.

El ganador de 2016 fue el Atlético Nacional de Colombia por su impresionante gesto de humildad. El equipo solicitó a la CONMEBOL que proclamara al Associação Chapecoense de Futebol campeón de la Copa Sudamericana, tras el accidente aéreo acaecido en noviembre de 2016 en Colombia, que se cobró las vidas de la gran mayoría de los pasajeros, incluidos miembros de la delegación del equipo brasileño y del grupo de periodistas que acompañaban a la expedición.

Todos los premiados se conocerán en la ceremonia de los The Best FIFA Football Awards, que se celebrará en Londres el 23 de octubre.