Muy pocos arqueros han logrado acaparar los focos del planeta fútbol. De hecho, Lev Yashin es el único que puede presumir de haber ganado el Balón de Oro. Dos arqueros alemanes estuvieron cerca de seguir sus pasos: Manuel Neuer, nominado el pasado año tras proclamarse campeón del mundo en la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™; y Oliver Kahn, que vio premiado su buen hacer en el Mundial de 2002 con el Balón de Oro adidas al mejor jugador del torneo -única vez que se ha premiado a un arquero- y también estuvo en la terna de finalistas en ese año, aunque el Balón de Oro fue para el brasileño Ronaldo.

El ex arquero de 46 años, ganador de 8 Bundesligas y una Liga de Campeones de la UEFA con el Bayern Múnich, habla en exclusiva con FIFA.com del papel de los porteros en la carrera por hacerse con el premio al mejor jugador del planeta y de las diferencias entre Neuer y él.

El año pasado, fueron cinco los campeones del mundo alemanes nominados al FIFA Ballon d'Or, incluido el guardameta Manuel Neuer. ¿Le decepcionó el veredicto final?
Recuerdo que, en las fechas previas a la entrega del premio, en Alemania se habló mucho de Manuel Neuer. Sin embargo, tengo la impresión de que en otros países no acaban de entender muy bien qué hace un portero en esta elección. A mi juicio, debería existir un Balón de Oro para los jugadores de campo y una categoría distinta para los arqueros. De este modo, ya no tendrían que enfrentarse a esta situación.

¿Por qué cree usted que hay países en los que todavía no se comprende la presencia de un portero entre los nominados?
En Alemania se otorga un gran valor a los arqueros. De un tiempo a esta parte también se ha extendido la convicción de que el portero es un jugador decisivo, por no decir el más decisivo, y que un equipo sólo puede conquistar títulos si cuenta con un gran guardameta. Pienso que en Europa se les valora más que en Sudamérica, por ejemplo.

Usted vivió algo similar en 2002. Aquel año, figuró entre los tres finalistas al premio, pero no lo ganó.
En aquel entonces, me costaba mucho creer que tuviera opciones reales de ganar por los motivos que acabo de mencionar. Habría sido algo extraordinario. Había recibido el galardón al mejor jugador del Mundial unos meses antes, por lo que ganar además el Balón de Oro habría sido algo absolutamente increíble para un arquero.

¿Cree que si Alemania hubiese sido campeona en el Mundial de 2002 usted sí habría sido elegido Jugador Mundial de la FIFA ese año?
El Mundial es un título que marca diferencias. Ganar una competición importante como el Mundial, la Eurocopa o la Liga de Campeones el año que estás nominado puede ser decisivo. Eso, o marcar muchos goles. Por eso Messi y Cristiano Ronaldo siempre están nominados. Obviamente, tampoco hay que olvidar que estos jugadores brindan muchas alegrías a los aficionados. Así era también en mi época. Ver en acción a una figura como Zidane era un auténtico placer. Los futbolistas de ese calibre ganaron merecidamente esas distinciones.

¿Qué recuerdos guarda de la Gala de 2002, que se celebró en Madrid?
Me acuerdo que los medios de comunicación españoles me preguntaron si me veía algún día vistiendo los colores del Real Madrid. “No, ¿por qué?”, respondí. “Si yo ya juego en el mejor equipo del mundo”. Me refería, lógicamente, al Bayern de Múnich. Lo dije medio en broma, pero creo que no sentó nada bien (ríe). Se interpretó como un comentario arrogante, aunque en realidad no fue más que un chiste fallido.

Usted recibió varias distinciones personales, pero siempre realzó el valor del equipo. ¿Cómo de importantes eran para usted estos premios?
¿Qué significa “importante” exactamente? Desde luego, no iba a decir que no los quería (ríe). Los recibí encantado, y para mí lo importante era recogerlos en nombre de todo el equipo. Si uno no tiene la posibilidad de jugar en clubes punteros como el Manchester United, el FC Barcelona o el Bayern de Múnich, es muy improbable optar a estos galardones. Por eso siempre consideré importante destacar que los compañeros que tenía a mi lado habían contribuido en gran medida al premio. Unas veces era yo quien les salvaba en situaciones peliagudas, y otras eran ellos los que me salvaban a mí.

El éxito de Alemania suele atribuirse a su fortaleza como equipo. ¿Considera que esto puede suponer un problema a la hora de ganar distinciones personales?
La selección alemana cuenta con muchos futbolistas de calidad, pero no tiene un Messi o un Cristiano. De lo que sí puede presumir es de ser un conjunto perfectamente organizado. El equilibrio entre las grandes individualidades como Mario Goetze o Mesut Oezil y los jugadores de equipo que pasan más desapercibidos, pero que desempeñan labores igualmente importantes, así como los pesos pesados del vestuario, fue óptimo durante el Mundial de 2014. Este factor fue clave contra un combinado como el de Argentina, cuyo planteamiento giraba más en torno a un solo jugador. En la Mannschaft no ocurre lo mismo. De todos modos, no quisiera cometer el error de parecer ventajista y decir que un sistema es mejor que el otro. Simplemente, fue un Mundial en el que se impuso la fuerza del colectivo alemán.

Este año, Neuer es uno de los tres alemanes nominados al FIFA Ballon d'Or. ¿Cree que tiene alguna opción de ganar? ¿Quién es, en su opinión, el máximo favorito?
En estos casos siempre hay que tener en cuenta los títulos importantes. El FC Barcelona ganó la Liga de Campeones, el Juventus fue finalista... Después está la cuestión de quién marcó muchos goles. Desde un punto de vista global, porque no sólo vota Europa, creo que no se entiende bien qué hace un portero en esta lista. Seguramente, volverá a ser un duelo entre Messi, que firmó una temporada formidable, y Cristiano Ronaldo, que metió muchísimos goles otra vez. Yo creo que el ganador será de nuevo Ronaldo, que dice de sí mismo que es el mejor. Claro, ¿qué va a decir él? (ríe).

Robben juega partidos excelentes, pero las lesiones le lastran demasiado. Además, el Bayern es un equipo cuyos encuentros no se retransmiten con la misma frecuencia que los de Madrid, Barcelona o Manchester United. Estos tres clubes tienen una gran repercusión en todos los continentes, pero la Bundesliga continúa un peldaño por debajo. Estos factores también son determinantes. ¿Cómo va alguien a votar a un jugador al que apenas ha tenido la oportunidad de ver? Los alemanes lo tienen especialmente complicado, a no ser que jueguen en el Madrid, como Toni Kroos.

¿Cómo resultaría una comparación entre Neuer y usted?
Nunca he sido partidario de comparar jugadores de generaciones distintas. Manuel es un arquero que ha llevado su juego a otro nivel: asume muchos riesgos y se ha erigido en el jugador de campo número once. Siempre se ofrece para recibir el balón, y es muy bueno con ambas piernas. Sus compañeros saben que pueden contar con él incluso en situaciones complicadas, lo cual es una gran ventaja para la línea defensiva. Además, siempre intenta desbaratar acciones de peligro anticipándose a las jugadas, a menudo lejos de su área. Hasta la fecha no ha cometido ningún error en partidos decisivos. En mi época ya se nos exigía participar más, pero Manuel lo ha perfeccionado.

¿A quién pondría de portero en su equipo: a Neuer o al Kahn de sus mejores tiempos?
(Ríe) ¡Qué difícil! Creo que los rotaría constantemente. No habría un titular indiscutible. Pondría al que estuviera mejor en cada momento.