Competitivo, ambicioso, trabajador incansable y poseedor de un talento innato. Así es Jorge Lorenzo, pentacampeón del Mundial de Motociclismo con dos títulos en 250cc y tres en Moto GP, la categoría reina, el último conquistado hace sólo unas semanas en la última carrera de la temporada. “Es increíble. No se podía haber conseguido de forma más luchada y emocionante”, explica el piloto español a FIFA.com, en una charla exclusiva en que la habló de motos y de su otra gran pasión: el fútbol.

Jorge, ¿valoras más este título que los anteriores por lo igualado que ha estado el Mundial hasta el final?
Sí por la dificultad. Siempre hemos estado en desventaja, teniendo que recuperar muchos puntos y no hemos liderado el Mundial hasta la última carrera. Cuando vas a remolque y al final consigues tu objetivo, lo saboreas mucho más. El nivel que hay ahora mismo en Moto GP es tremendo con (Valentino) Rossi, (Marc) Márquez, (Dani) Pedrosa, los dos pilotos de Ducati (Andrea Iannone y Andrea Dovizioso), que están a alto nivel… Conseguir batirles es una satisfacción muy grande.

El aficionado se fija en los pilotos, pero detrás hay un equipo trabajando para que todo salga bien. Haciendo un símil con el fútbol ¿el piloto es el ‘delantero’ que hace los goles con la ayuda del equipo?
Mediáticamente en un equipo de fútbol también los mediocentros, defensas y porteros son muy importantes, quizás un poco menos que la estrella goleadora, pero no hay tanta diferencia. En las motos, sin embargo, el que sale en televisión básicamente es el piloto. Entonces la gente nos da mucha más importancia que al resto del equipo, pero sin ellos la moto no funcionaría.

Es conocida tu afición por el fútbol y en especial por el Barcelona. ¿Aficionado de los que ven los partidos, o de los que cuando puede también juega?
Durante la temporada no juego mucho, porque tengo miedo a lesionarme las rodillas y mi entrenador me lo tiene “medio prohibido”, pero durante el parón sí que hacemos partidillos los fines de semana con el equipo.

¿Qué tal se te da?
(Risas) Intento defenderme, pero no es fácil, porque no tengo mucha práctica. Me gusta ponerme de defensa y otras veces subo para marcar goles. Depende de cómo vea al equipo. Al final me tomo estos partidillos casi tan en serio como las carreras, porque soy muy competitivo y quiero ganar aunque sea un juego.

¿Eres tan competitivo en el fútbol como en las motos?
¡O más! Me enfado más si pierdo un partido de fútbol que cuando pierdo con la moto. Eso sí, jugamos intentando que no se lesione nadie, empezando por mí mismo, que soy el que más se juega con este tipo de pachangas.

Estos días han comenzado las votaciones para el FIFA Ballon d’Or. Si pudieras votar, ¿a quién se lo darías y por qué?
No he podido ver muchos partidos, pero creo que este año ha estado bastante igualado entre Cristiano y Messi. Es difícil decir uno. Messi es talento puro y últimamente se lo está tomando muy en serio, como se puede apreciar en su físico, la dieta que sigue… Podría relajarse, no entrenar tanto, pero quiere seguir siendo el mejor. Es un gran ejemplo. Como culé para mí Messi es un semidios, porque nos ha dado muchísimo, así que me quedo con él, pero también admiro mucho el esfuerzo y el sacrificio de Cristiano por ser cada día mejor. Lleva años cuidándose. Es de admirar esa ambición de los dos. Se parecen mucho.

¿Te atreves a buscarte algún parecido con ellos?
Es difícil de decir, porque cada uno tiene su carácter. Diría que tengo cosas de los dos, de Messi y de Cristiano.

¿Cuáles son tus primeros recuerdos de una Copa Mundial de la FIFA?
Un Mundial es imperdible para todo aficionado al fútbol y he visto todos los últimos. El primero del que tengo recuerdos es el de Francia 98. Y luego me acuerdo de la victoria de Brasil en 2002, la de Italia en 2006… También viví muy intensamente el que España ganó en 2010. Vi la final en casa con amigos, y en el último, la final nos pilló el domingo después de una carrera. Estábamos yendo al aeropuerto y paramos en un restaurante para ver el Alemania-Argentina.

Durante la temporada en los circuitos, ¿cómo te las ingenias para seguir al Barça?
Lo sigo por los comentarios de la gente del equipo, porque tenemos muchos culés, sobre todo mi jefe de mecánicos Ramón Forcada. También a través de las redes sociales. Y si lo dan por la tele, en los canales del circuito, lo suelo ver en el hospitality.

¿Cómo ves a este Barça post-triplete?
Es difícil seguir con el mismo nivel de ilusión después de haberlo ganado todo, pero estoy seguro de que Luis Enrique es el más indicado para dar esa motivación, porque ya como jugador era muy ambicioso y tiene mucha garra. La época de (Pep) Guardiola va a ser casi irrepetible, pero Luis Enrique supo ver que los equipos ya sabían cómo jugaba el Barça del tiki-taka y combinó ese juego de pase corto con un fútbol un poco más al contragolpe. Tiene mucho mérito lo que ha hecho.

Este año has dado un paso más en tu relación con el fútbol al participar en la producción del documental “Barça Dreams”. ¿Puedes hablarnos un poco del proyecto?
Mi amigo Ferrán Martínez, exjugador de basket, me contó la idea y me pareció fantástica: el primer documental de la historia del FC Barcelona desde su fundación hasta hoy, hablando de Joan Gamper, Kubala, Cruyff, Maradona, Ronaldinho, Messi… He aportado mi granito de arena como productor y también dando ideas durante el montaje. Esperemos que a la gente le guste. Ahora estoy con otro proyecto, un documental junto con Dorna (ndlr: empresa organizadora del mundial de motos) sobre mi temporada de Moto GP, y también estoy ahí pendiente. Creo que va a quedar muy chulo.