Oliver Kahn, Iker Casillas, Gianluigi Buffon, más recientemente Manuel Neuer… En los últimos años, varios porteros han conseguido meterse en la carrera por el FIFA Ballon d'Or. Sin embargo, en la edición de 2015 no figura ningún guardameta en la lista de los finalistas. Es más, se plantea la pregunta de si algún arquero logrará ganar de nuevo este galardón tan codiciado, que hasta ahora solamente ha obtenido un cancerbero: Lev Yashin, en 1963.

El portero francés Thierry Omeyer, elegido mejor balonmanista de 2008, ha tenido más éxito que sus homólogos del balompié. Además, cabe afirmar que su impresionante palmarés no es comparable al de ningún futbolista. Con su selección, Omeyer es doble campeón olímpico, tetracampeón mundial y tres veces campeón de Europa. Y en el balonmano de clubes, en 15 temporadas jugadas al máximo nivel (ya sea en Francia con Montpellier y París Saint-Germain, o en Alemania con el THW Kiel), Titi totaliza 12 títulos ligueros, 4 Ligas de Campeones y numerosas copas nacionales, junto a un montón de distinciones individuales.

Por tanto, cuando semejante leyenda del deporte colectivo habla de su pasión por el fútbol, FIFA.com abre sus oídos de par en par. Entre los temas tratados, sus ídolos, su club preferido, su puesto, o sus favoritos para el Balón de Oro de la FIFA 2015.

Thierry, ¿tiene algún club futbolístico de sus amores?
Siempre me ha gustado el París Saint-Germain, al que he apoyado desde muy tierna edad. Me apasionó especialmente a mediados de los años 90, en la época que ganó la Recopa (1996), con los Raí, Youri Djorkaeff, Paul Le Guen y compañía. Hoy tengo la suerte de lucir los colores de este club en mi disciplina, ¡y no puedo ocultar mi placer por ello!

¿Va a menudo al Parque de los Príncipes a animar a sus colegas futbolistas? 
Intento ir lo más a menudo posible, aunque mi propia actividad me impide ir todo lo que me gustaría. Pero en cuanto se presenta la oportunidad, la aprovecho. ¡Suelo llevar a mi hija de 16 años, que también le gusta mucho ir! Son escapadas agradables, máxime teniendo en cuenta que el PSG está ofreciendo un bonito espectáculo este año.

¿Cómo se desenvuelve con el balón en los pies?
Creo que no soy demasiado malo (risas). Siempre me ha gustado mucho jugar al fútbol. Nunca he militado en un club, pero juego de vez en cuando para calentar con mis compañeros de balonmano. Lo hago como jugador de campo, en ataque. ¡Soy un goleador, por así decirlo! En fútbol me divierte menos defender la portería…

¿Piensa que un buen portero de balonmano sería un buen portero de fútbol?
No es el mismo oficio. Lo probé hace cuatro años. Pasé un día con la selección de Francia en contacto con otros guardametas. Era muy interesante, pero también muy diferente. La portería es mucho más grande. Las trayectorias del balón no tienen nada que ver. La técnica no es igual para nada. Si bien existen similitudes, son más en el plano mental. El enfoque psicológico del puesto es sustancialmente el mismo.

A lo largo de su carrera, ha recibido numerosas distinciones individuales, incluida la de mejor balonmanista del año en 2008. ¿No le parece que el puesto de guardameta está más subestimado en el fútbol?
Es verdad que, en balonmano, el puesto está reconocido. Nada menos que cuatro porteros han obtenido el máximo premio individual en los 10 últimos años. Eso demuestra la importancia del puesto. En fútbol, solamente ha habido uno: ¡se hace poco! Es preciso constatar que se pone más de relieve a los goleadores. Pero para ganar títulos, también hace falta una defensa sólida y un portero capaz de sacarse una parada decisiva y marcar la diferencia. No se puede ganar una competición sin un gran portero. En los últimos años, grandes guardametas habrían merecido ganar el Balón de Oro. Estoy pensando en Manuel Neuer, pero también en gente como Iker Casillas o Gianluigi Buffon. Todos ellos son porterazos que han permitido a sus equipos ganar títulos, y que habrían merecido obtener galardones a la altura de su talento.

Este año tampoco se premiará a un portero. Aun así, ¿tiene un favorito para el FIFA Ballon d'Or 2015?
Desde hace siete u ocho años, venimos encontrando a dos habituales: Lionel Messi y Cristiano Ronaldo. Este año, Neymar se une a la fiesta. Los tres han completado una temporada soberbia. En mi opinión, para merecer el título, hay que combinar dos cosas: hacer una temporada extraordinaria en el plano individual, pero también ser capaz de conducir a tu equipo a ganar títulos. Por tanto, apuntaría más a Neymar o Leo Messi, dados los éxitos del Barça en 2015. También me gusta Cristiano Ronaldo; es un jugador muy espectacular. Pero a la vista de los títulos, la lógica sería coronar a un blaugrana

¿Cree que algún técnico se destaca de cara al título de mejor entrenador de 2015?
No. Ya sea Luis Enrique, Jorge Sampaoli o Pep Guardiola… son tres entrenadores que han logrado guiar a sus equipos hacia títulos importantes. La Liga de Campeones, la liga española y la Copa del Rey en el caso del primero, una histórica Copa América el segundo, y la Bundesliga Guardiola. La elección es complicadísima.

Otro dilema tremendo: ¿cuál es el futbolista que más le ha hecho soñar?
Forzosamente, Zinedine Zidane. Tenía poco más de veinte años cuando Francia se proclamó campeona mundial (en 1998)... Fue fantástico vivir eso, ganar esa prestigiosa competición con jugadores de la talla de Zizou.

La selección de Francia de balonmano, a su vez, lo ha ganado todo con diferentes generaciones de jugadores. ¿Cuál es el secreto para perdurar de esa forma? 
Cuestionarse a sí mismo constantemente, exigirse a diario, las ganas de querer siempre más… ¡Nunca nos hartamos! Cuando participas en una competición que ya has ganado, permanentemente buscas emociones que has podido vivir con ese título. Son momentos intensos, instantes poco comunes, aventuras humanas. Ése es el motor de todo.

¿Qué objetivos se ha marcado para el año que viene? 
Están los Juegos Olímpicos… Para un deportista, sigue siendo la competición más bella que existe. El objetivo será colgarse una nueva medalla. 

Última pregunta: con un padre como usted, y un nombre similar al apellido del portero de la selección francesa de fútbol (Hugo Lloris), ¿no estará su hijo Loris predestinado a defender la portería de los Bleus?
¡Hará lo que él quiera! Todavía es pequeño; sólo tiene 5 años. Eso sí, ya le encanta seguir los partidos…