Quien conozca a Lionel Messi sabe que el quinto FIFA Ballon d’Or ocupará un lugar especial en su vitrina. La emoción, la sonrisa y sus declaraciones apenas recibir el galardón de manos de Kaká, así lo demuestran. El argentino ya había conseguido cinco títulos con el FC Barcelona, aunque le faltaba un último capítulo para cerrar una temporada de ensueño. Y ese capítulo llegó el 11 de enero en Zúrich.

“Es un momento muy especial volver a ganar este premio después de ver a Cristiano llevárselo dos veces seguidas. Es increíble que sea el quinto, es mucho más de lo que podría haber soñado desde chiquito”, afirmó en un arrojo de sinceridad tan inesperado como bienvenido. Y la emoción es justificada: el argentino logró gambetear los rumores de desencanto que nacieron a inicios de 2015, enderezó el rumbo del equipo y terminó una vez más en lo más alto del fútbol mundial.

Sobre aquel inicio turbulento, el trío mágico que integra con Neymar y Luis Suárez y un hipotético retorno al fútbol argentino, el flamante ganador dialogó en exclusiva con FIFA.com.  

Se te vio muy emocionado en el escenario. ¿Qué tuvo de especial este premio?
Obviamente, estoy muy feliz por lo que significa. Es el quinto, nunca jamás imaginé una cosa así. Si pienso en el primero, en 2009, han cambiado muchas cosas. He crecido y aprendido mucho tanto en el fútbol como en la vida. Sólo me queda agradecer y compartirlo con toda la gente que me quiere, que me sigue tanto en Barcelona como en Argentina y en todo el mundo. Esto también es para ellos.

Hace 12 meses se decía que el clima era malo en el Barcelona. Algunos ya te mudaban a Inglaterra. ¿Cómo puede cambiar tanto tan pronto?
Bueno, es fútbol ¿no? Y en el fútbol puede pasar de todo. No sólo en un año, en mucho menos también. Pero siempre me mantuve tranquilo. Siempre dije que estaba bien y feliz donde estaba. Seguí de la misma manera y por suerte terminó siendo un año muy, muy bueno para nosotros.

¿En qué momento notaste que se revertía la situación?
Creo que costó un poco al principio. Todo cambio cuesta. Pero una vez que hicimos lo que queríamos, lo que el técnico pretendía, de a poquito fuimos mejorando y rindiendo cada vez mejor. Por suerte completamos un gran año.

Este Barcelona ha logrado muchas cosas. Sin embargo, la más llamativa es haber juntado a tres futbolistas que, en otra época, habrían sido claros enemigos futbolísticos: Messi, Neymar y Luis Suárez. ¿Cuál es la clave para que haya tan buena convivencia?
Creo que la buena química que hay entre los tres, tanto dentro como fuera de la cancha. La clase de persona que somos también. Todos queremos lo mejor para el equipo, para el bien del grupo. Eso está por delante de cualquier cosa.

Neymar dice que sos su ídolo ¿Qué te genera?
(Ríe) La verdad es que con Neymar me llevo muy bien. Desde el primer día que llegó al club siempre habló maravillas de mí. Me pone muy feliz que un amigo, un compañero, hable de esa manera.

¿Y qué decir de Suárez? ¿Qué lugar ocupa en comparación a otros goleadores con los que has jugado en tu carrera?
Es difícil compararlo con todos los que me tocó jugar. ¡Son muchos! Lo que sí puedo decir es que hoy por hoy se trata del mejor nueve del mundo. Es un placer jugar a su lado por todo lo que le da al equipo. A eso hay que sumarle que tenemos una muy buena relación fuera de la cancha. Me pone muy contento compartirlo todo con él.

Cerraron 2015 con el título en la Copa Mundial de Clubes ante River Plate. Enfrentar a un equipo argentino, ¿fue tan raro como anticipabas?
Sí, tal como lo esperaba. Por varios motivos: cómo estaba la cancha, la gente que había llevado River. Sé de la ilusión y lo importante que era ese partido para toda su gente y sus jugadores. Pero es parte del fútbol. Por suerte pudimos ganar nosotros, que es lo que queríamos.

¿Pediste disculpas después de tu gol?
Es como dije. Sé del esfuerzo que hizo toda esa gente para viajar hasta ahí. La ilusión que tenían. Y yo, siendo argentino, que justo me toque hacer el primer gol y arruinarles todo eso… no sé si fue pedir perdón, pero sí una especie de disculpa.

Cuando te toca ver la pasión con que viven el fútbol los argentinos, ¿te despiertan ganas de jugar allí algún día?
Sí, siempre lo dije. Porque lo soñé desde chiquito, aunque por mi situación se me dio irme de muy chico y no pude lograrlo. Me tocó estar en Europa, debutar en el Barcelona y hacer toda mi carrera acá. Pero sí, me gustaría volver algún día al fútbol argentino. Después, lo que pase de acá en más sólo Dios sabe.

Hablando de Argentina, este año tienen la Copa América. ¿Se cortará la racha con un título finalmente?
¡Ojalá! Nosotros no vemos la hora de cortarla y poder conseguir un título con la selección. Lo merecemos después de todo lo que venimos peleando. Ya son varias finales las que nos tocó jugar y no poder ganar. Seguramente en algún momento se dará.