“El fútbol siempre tendrá sitio en mi vida”. Eran las primeras palabras de Gaël Monfils, estrella del tenis mundial, en su entrevista exclusiva concedida a FIFA.com. Y claramente, no se trata simplemente de palabras, porque también en los hechos, el balompié ocupa un lugar muy importante en la vida diaria del 7º tenista en la clasificación de la ATP.

Son incontables los vídeos en Internet donde se ve al francés entrenándose con el balón en los pies. En 2012, incluso, apareció participando en un entrenamiento de un equipo de primera división, el Evian-Thonon-Gaillard.

Más recientemente, Bruce Grannec, doble campeón de la FIWC, confesaba que Monfils era quien más le había impresionado jugando al FIFA: “Se notaba que era un apasionado de los videojuegos, ¡y sobre todo un verdadero competidor! Se quedó hasta muy tarde, porque se había empeñado en ganarme aunque fuese una vez. Y al menos consiguió empatar…”.

Cuando no juega al fútbol real o virtual, también se le puede ver accediendo al Parque de los Príncipes para apoyar al equipo de su corazón, el París Saint-Germain. Y cuando no está en la capital, no se priva de tuitear su amor por el PSG y sus jugadores; como, por ejemplo, el pasado 28 de octubre, cuando el delantero uruguayo Edinson Cavani dio la victoria al conjunto parisino en un complicado choque liguero contra el Lille…

En resumen, Gaël Monfils es un apasionado del fútbol, además de ser un brillante tenista. Así, durante su reciente participación en el primer Masters de su carrera –un torneo que reúne a los ocho mejores de su disciplina–, Monfils hizo un hueco en su agenda para hablar de fútbol y expresar su opinión sobre los candidatos a los premios The Best [ndlr: la entrevista se hizo antes de anunciarse los finalistas]. 

Gaël, ¿qué lugar ocupa el fútbol en los escasos momentos de desconexión de su vida profesional?
¡Siempre guardaré un sitio para el fútbol en mi vida! Llevo interesándome por él desde muy pequeño. Mi padre jugaba al fútbol, yo también; y nunca dejo pasar una ocasión para organizar un partidillo con los amigos cuando mi agenda me lo permite. Asimismo, sigo atentamente los resultados de las grandes ligas europeas.  

Recientemente, confesaba que era capaz de pelear cien veces más por ver un encuentro del París Saint-Germain que un partido de tenis…  
El PSG es el equipo de mi corazón, y lo sigo desde muy pequeño. Desde que llegaron los qataríes, el equipo ha adquirido una nueva dimensión en el panorama francés y europeo; y es una delicia ver jugar allí a estrellas que me hacían soñar cuando era más joven. También conozco a algunos jugadores; y eso, lógicamente, establece vínculos.  

¿Qué le parecen las actuaciones del PSG en esta temporada? 
El equipo ha experimentado muchos cambios; sobre todo con la marcha de Zlatan Ibrahimovic y la llegada de un nuevo entrenador. Siempre se necesita tiempo para poner las cosas en su sitio. La primavera será el periodo clave para apreciar realmente los resultados. 

¿Cuál es su mejor recuerdo futbolístico? 
El Mundial de 1998, sin duda. Es difícil vivir un momento futbolístico más grandioso que ver a tu selección levantar el trofeo de la Copa Mundial en suelo patrio frente a la mítica selección de Brasil. Tampoco olvido las escenas de júbilo que esa victoria provocó en el país.  

Personalmente, ¿qué nivel tiene con el balón en los pies? 
Jugué al fútbol cuando era pequeño, y sigo jugando en cuanto tengo un poco de tiempo libre. Recuerdo que fui un día a entrenarme con el primer equipo del Evian hace unos años. Digamos que mi nivel es bastante decente y que mi posición preferente es en ataque. Me gusta utilizar mi capacidad de aceleración para desbordar.

¿Y qué nos dice del nivel de sus colegas tenistas?
Hay bastantes que se desenvuelven muy bien con el balón en los pies. Se me ocurren, entre otros, Jo [Wilfried Tsonga], Richard [Gasquet], Benoit [Paire] o el propio Rafa [Nadal]. El fútbol está muy presente en el mundo del tenis. Con la mezcla de nacionalidades en los vestuarios, obviamente, hay mucha rivalidad entre los jugadores y sus equipos preferidos; sobre todo en el marco de la Liga de Campeones, o en las competiciones entre selecciones nacionales. Nos tomamos mucho el pelo, pero hay muchísimo respeto entre nosotros. Todo puede resolverse siempre con el FIFA, que sigue siendo un valor seguro. Jugamos mucho al FIFA. Con la entrevista, de hecho, ¡me ha interrumpido en mitad de una partida!  

Antes de dejarle continuar su partida, ¿podría ofrecernos sus pronósticos relativos a los próximos premios The Best FIFA Football Awards? En su opinión, ¿quién será elegido Jugador de la FIFA 2016? 
Es muy difícil de decir, pues se trata de una generación verdaderamente excepcional. Cristiano Ronaldo y Lionel Messi juegan a un nivel realmente impresionante, y son muy regulares a la hora de sobresalir. 

A su modo de ver, ¿quién merece ser elegido Entrenador de la FIFA de fútbol masculino 2016?
De nuevo, es difícil de responder… En todo caso, tengo mucho respeto y admiración por el trabajo que realiza Arsène Wenger, aunque este año no figurase entre los 10 preseleccionados al título de mejor entrenador. ¡Veinte años al frente del mismo club es algo sencillamente impensable en el fútbol moderno!

¿Cuál es su jugador preferido?
Tengo debilidad por Zlatan: su talento, su técnica, su personalidad... La liga francesa ha perdido un grandísimo jugador. Entre los franceses, aprecio especialmente a Paul Pogba y Blaise Matuidi.

Por último, usted que muestra sentido del espectáculo en las pistas de tenis, ¿tiene o tenía alguna preferencia respecto al Premio Puskás de la FIFA 2016?
Voté por el gol de Mario Gaspar, ¡precisamente porque hay algo característico de Zlatan en su gesto!