Pocos jugadores pueden presumir de conocer tan de cerca a Cristiano Ronaldo como Nani. “Tenemos muchas historias juntos. ¡Llevamos media vida juntos! Es un poco mi hermano mayor”, reconoce a FIFA.com el extremo portugués del Valencia. Con Cristiano comparte orígenes –ambos salieron de la cantera del Sporting de Portugal–, años de éxitos conjuntos en el Manchester United y muchos partidos en la selección lusa.

Por eso, nadie mejor que él para hablarnos del capitán de Portugal, candidato junto a Lionel Messi y Antoine Griezmann al premio The Best al Jugador de la FIFA 2016, que se entregará el próximo 9 de enero en una ceremonia organizada en Zúrich.

Y Nani lo tiene claro. Si hay alguien que merezca el galardón ése es su compañero de mil batallas, que este año puede presumir de haber ganado la Liga de Campeones de la UEFA y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA con el Real Madrid, y la Eurocopa con una selección portuguesa de la que el valencianista también es pieza importante. “No es por ser un amigo, ni por ser un compañero de selección. No es porque sea portugués. Es porque es verdad. Este año ha sido el mejor”, nos asegura tajante, puro convencimiento. “Ha sido un grande que ha destacado entre todos, y por eso es merecido que gane el trofeo al mejor jugador. Vamos a ver qué pasa, pero seguro que va a ser él quien lo gane”.

Juntos vivieron el pasado mes de julio uno de los momentos más importantes de sus respectivas carreras: conseguir la primera Eurocopa de la historia para Portugal. Nani reconocía hace poco en una entrevista a FIFA.com que era su título más especial: “La Eurocopa es el título más importante y el que más me ha marcado por ser con la selección”. Palabras similares a las que pronunciaba en el vestuario, tras la final y ante Nani y el resto de sus compañeros, un emocionado Cristiano Ronaldo. “Olvidad los trofeos individuales, las Ligas de Campeones… éste es el momento más feliz de mi vida”.

Apenas un par de horas antes ambos habían protagonizado una escena que Nani califica de “muy triste”: Cristiano se lesionaba durante la final con Francia y tenía que ceder el brazalete de capitán a su amigo. Después le agradecería la ayuda y el esfuerzo durante el torneo de una forma muy especial: regalándole la bota de plata que conquistó, puesto que además ambos habían marcado los mismos goles. “Fue un gesto muy cariñoso y que me tocó mucho”.

El gesto propio de un hermano mayor –aunque apenas se llevan un año de diferencia– que sabe cuándo es necesario echar una mano y abrir el camino al que viene detrás. Como cuando, al llegar Nani al United en 2007, le abrió las puertas de su casa para facilitar su adaptación. Y, como buenos hermanos, también tienen sus desencuentros y discusiones. “Nos conocemos muy bien. Tenemos personalidades distintas y a veces chocamos un poco”, reconoce Nani. Pero la sangre nunca llega al río. “Hablamos, discutimos, pero conocemos nuestras limitaciones, hasta dónde podemos llegar y que siempre lo podemos hablar. Nos respetamos mucho”.

Este 9 de enero, Nani estará pendiente de Cristiano. Deseando que sea él quien suba a recoger el premio al mejor jugador del año. Orgulloso de ver en lo más alto a su hermano mayor. Ése con el que tanto ha compartido y tanto le queda por compartir.