• Con apenas 18 años, 'burló' al legendario Rogério Ceni en un penal
  • Fue el inicio de la 'Neymarmanía' en Brasil
  • 7 años después, es finalista a los The Best junto a Ronaldo y Messi

En la carrera de una estrella siempre hay un momento de quiebre, un hecho que se lleva todas las miradas y sirve de bisagra entre una promesa y un jugador realmente llamado a ser gigante. Neymar lo tuvo también. En un clásico paulista, frente a un arquero mítico y dos días después de cumplir 18 años, conmovió al fútbol brasileño.

A pocas horas de saber si el brasileño finalmente es elegido el Jugador de la FIFA 2017 la ceremonia de los The Best FIFA Football Awards™, FIFA.com te recuerda con detalle aquel episodio, un quiebre en la popularidad de uno de los grandes cracks del presente.

El marco
Partido: Santos 2-1 São Paulo
Estadio:
Arena Barueri, São Paulo
Fecha: 07/02/2010
Torneo: Campeonato Paulista

El hecho
A los 38 minutos del primer tiempo, con 0-0 en el marcador, el árbitro cobró penal a favor del Santos. Neymar, el goleador del torneo hasta ese momento con 6 tantos, se paró delante del balón. En el arco, Rogério Ceni, 37 años, 25 torneos nacionales e internacionales ganados. El M1TO.

Neymar corrió hacia la pelota y, justo antes de impactar, se frenó en seco. "¡La paradinha!", gritó el relator de la Rede Bandeirantes mientras Ceni se tumbaba hacia su derecha. Con el M1TO engañado, Neymar la tocó suave al otro lado y se fue a bailar el gol junto a sus compañeros cerca del banderín de un córner.

Las reacciones
A Rogério Ceni no le gustó. "Hablé con él porque solo en Brasil se pueden hacer esas cosas. Después va a ir a Europa. Eso no fue una paradinha, fue un paradón", se quejó en TV en el mismísimo entretiempo.

Kakà, ídolo del São Paulo, tuiteó enojado desde Madrid: "La paradinha es una ventaja para el ejecutante. ¿Y cuál es la ventaja del portero?"

Para el resto de Brasil fue un shock. Un adolescente con menos de un año en Primera, que recién empezaba a despuntar como promesa, tenía la personalidad para enfrentarse así a una leyenda. Y comenzó la fiebre Neymar.

Poco tiempo después, el Santos puso en venta unas miniaturas de Neymar, Paulo Henrique Ganso y Robinho. Las presentaron en un centro comercial de San Pablo. Por el tipo de evento, esperaban no más de 500 personas. Fueron 5.000. La efervescencia en torno a Neymar fue impresionante.

En mayo de 2010, la IFAB decidió prohibir la paradinha, castigar al autor con tarjeta amarilla y anular el gol.

El recuerdo
Edu Dracena juega hoy en el Palmeiras, pero aquella tarde de verano fue el capitán del Santos.

"Me impresionó mucho desde que lo conocí", comenta para FIFA.com. "Estaba lleno de energía, alegría, carisma… Un talento único. Nos hacía pensar cuán lejos podría llegar y esos goles centraron la atención sobre él".

Sin embargo, la ejecución del penal dejó boquiabiertos a sus mismos compañeros. "Lo veíamos practicarlo en los entrenamientos, pero no pensábamos que iba a intentarlo frente a Rogério, un arquero tan experimentado. Pero nos sorprendió de nuevo. Fue un momento especial, porque él se tiró hasta antes de que Neymar tocara el balón".

The Best o no The Best
Con la gala en el London Palladium a la vista, Dracena opinó sobre la última temporada del astro brasileño, la que podría darle el premio The Best.

"Fue muy buena. Dejó ese rol de apoyo para transformarse en un actor principal. Lo mostró en muchos partidos, por ejemplo aquel ante el PSG [la remontada del FC Barcelona ante el equipo francés por Liga de Campeones]".

¿Ganará el premio? "Está al mismo nivel que los mejores, pero creo que llegará a la cima el año que viene, especialmente si Brasil gana la Copa del Mundo".

Dracena, que sabe perfectamente lo que es llevar una cinta, ve a Neymar como un gran líder para que su país gane su sexto título sea o no el capitán.

"Tite tiene razón al cambiar el capitán todos los partidos, dándole oportunidades a todos. El liderazgo es natural y no depende de ser el capitán todo el tiempo. Y Neymar tiene un liderazgo técnico y es muy respetado por todos los jugadores. Se lo considera un amigo querido".

De aquel adolescente de 2010 quedan la desfachatez y el amor al juego. Para Dracena, hoy Neymar es un futbolista "más maduro y consciente de su importancia, no sólo como atleta, sino también como líder y figura principal".