• Los 3 son finalistas al Premio The Best al entrenador de la FIFA
  • ¿Qué tuvieron en común y qué no en sus inicios?
  • FIFA.com repasa sus primeras experiencias en un banquillo

Massimiliano Allegri, Antonio Conte y Zinedine Zidane están ya sobradamente acostumbrados a los focos, las cámaras, las entregas de trofeos y los estadios llenos.

Así, se sentirán como pez en el agua durante la ceremonia de los The Best FIFA Football Awards™ el próximo 23 de octubre, a la que acudirán en calidad de finalistas al Premio The Best al entrenador de la FIFA 2017 de fútbol masculino.

Pero antes de convertirse en los mejores entrenadores del planeta —según los votos de los capitanes y técnicos de las selecciones nacionales, los medios de comunicación y los hinchas—, los tres tuvieron que demostrar su valía para que les encargasen dirigir a grandes de la talla de Juventus, Chelsea y Real Madrid.

FIFA.com ha recorrido el camino en sentido inverso, recordando las canchas en las que dieron sus primeros pasos junto a la línea de banda.

El pésimo comienzo de Conte
La primera experiencia de Conte en un banquillo también resultó la peor. En 2006 fue designado técnico del Arezzo, de la Serie B, y recibió un equipo que había perdido a sus mejores jugadores en la pretemporada, además de tres puntos antes incluso del inicio de la campaña, por su implicación en el escándalo del calciopoli.

Carecía de experiencia, y únicamente resistió tres meses y ocho partidos. La historia pudo terminar ahí, pero Conte se replanteó las cosas y fue a observar a Louis van Gaal en Amsterdam, antes de que el Arezzo volviese a llamarlo al final de la temporada.

El primer balance: “La primera vez que vino, pensaba como un exjugador. Cuando regresó, ya tenía mentalidad de entrenador”, comentó Giovanni Sarrini, administrador del club, en declaraciones a The Telegraph. En los diez últimos partidos, Arezzo acumuló ocho victorias y un empate, y se quedó a un solo punto de conseguir la permanencia. El Arezzo es el único club que ha destituido a Conte… y fue el primero que reveló sus cualidades.

Testimonio: “Yo empecé mi carrera de jugador al mismo tiempo que él la suya de entrenador. Y lo pondría en el primer lugar en la lista de todos los entrenadores con los que he trabajado. Es un gran técnico, y un trabajador incansable. Con él las sesiones de entrenamiento son intensas, y quienes no se esfuerzan no juegan. Así de sencillo. Ese es el carácter de Conte”. Andrea Ranocchia, jugador de Antonio Conte en el Arezzo, el Bari y la selección nacional.

La opinión del protagonista: “Nuestra única opción era ganar. En aquel momento de la temporada, un empate era como una derrota. Ahí fue donde puse en práctica mi 4-2-4: extremos muy arriba, dos centrocampistas y un cuarteto defensivo sólido”. Antonio Conte, en su autobiografía “La cabeza, el corazón y las piernas”.

 

Allegri apuesta por explicar y no imponer
El 14 de mayo de 2003, el centrocampista Massimiliano Allegri dijo adiós. Adiós a una carrera de 19 años en la que pasó por cuatro categorías y once clubes. En el último, el Aglianese Calcio, apenas había colgado las botas cuando reapareció enfundándose el traje de entrenador.

El equipo competía entonces en la Serie C2, la cuarta categoría. Únicamente permanecería allí un año, para luego dirigir a SPAL, Grosseto y Sassuolo, también de las divisiones inferiores, antes de conseguir su primer equipo de la Serie A, el Cagliari, en 2008.

El primer balance: Allegri tan solo dirigió durante un año a quienes habían sido sus compañeros el ejercicio anterior. El Aglianese hizo una temporada correcta, sin brillar ni titubear, que abriría a Allegri las puertas del siguiente nivel —el SPAL, de la Serie C1— en la nueva campaña.

Testimonio: “Massimiliano es una persona tranquila y calmada. Se le da muy bien la comunicación y comprende a los demás. Probablemente por eso sea tan flexible y cambie su trabajo en función de las circunstancias. Siempre hablaba con los jugadores, y nunca actuó como un dictador. Explicaba sus ideas en lugar de imponerlas. Eso le valió mucho respeto”. Fabrizio Giusti, el presidente que lo nombró entrenador del Aglianese Calcio, en 2003 a ESPN.

La opinión del protagonista:
“Ese periodo en las provincias tuvo un valor inestimable. Aporta la experiencia fundamental que se necesita para ser un entrenador de éxito. Otros soñaban con un gran club, pero yo tenía que aprender primero las bases del oficio”. Massimiliano Allegri, acerca de sus primeras experiencias.

Zidane, experiencia más que resultados en el Castilla
Cuando Zinedine Zidane anunció que quería emprender una carrera como entrenador, los comentarios fueron escépticos, por no decir pesimistas. Uno de los mejores jugadores de la historia no tenía mucho que ganar sentándose en el banquillo.

Pero él decidió sentarse primero en los pupitres, para aprender los fundamentos, y luego junto a José Mourinho y Carlo Ancelotti, que le desentrañaron los secretos del oficio. Sin embargo, no podía permanecer eternamente en un segundo plano: Zizou optó por volar en solitario haciéndose cargo del Real Madrid Castilla, filial del club merengue, en junio de 2014.

El primer balance: Zidane fracasó en su intento de ascender al equipo a la segunda división. Por lo tanto, consideró esa primera misión negativa en términos de resultados, aunque positiva en cuanto a experiencia. Su presidente, Florentino Pérez, se quedó solo con la segunda parte, y le confió la dirección del primer equipo en enero de 2016.

Testimonio: “Era una oportunidad increíble, poder aprender directamente de una leyenda del fútbol. Mucha gente decía que no tenía experiencia, pero, para un futbolista, tener a un entrenador que ha vivido tanto y que nos entiende bien es muy importante”. Diego Llorente, defensa de la Real Sociedad y exjugador del Real Madrid Castilla, en declaraciones a FIFA.com.

La opinión del protagonista: “Yo no he inventado el fútbol, simplemente quiero aportar mi pericia”. Zinedine Zidane, al hacerse cargo del Real Madrid Castilla.