• Premio The Best al Entrenador de la FIFA de fútbol masculino
  • Este año ganó Mundial de Clubes, Liga de Campeones y liga
  • "Había que confirmarse, y eso nunca es fácil", señala a FIFA.com.

Como jugador, su vitrina de trofeos ya estaba repleta. Como entrenador, va llenándose a un ritmo impresionante. Este lunes 23 de octubre, Zinedine Zidane añadió un nuevo título a su colección, y muy importante: el premio The Best al Entrenador de la FIFA de fútbol masculino, imponiéndose a Antonio Conte y a Massimiliano Allegri. ¡Ahí es nada! 

Ese galardón viene a añadirse a la admirable serie de trofeos obtenidos por Zizou en la campaña 2016/17 al frente del Real Madrid: una Copa Mundial de Clubes de la FIFA, un segundo triunfo seguido en la Liga de Campeones de la UEFA, y una liga española. En exclusiva para FIFA.com y con su proverbial humildad, Zinedine Zidane analiza esa sucesión de éxitos.

Zinedine, el año pasado nos confesaba que no se esperaba tener tanto éxito como entrenador. Ahora bien, es el segundo año que acude a la cita de los The Best FIFA Football Awards. ¿Esta vez le resultaba un poco más previsible?
No sé si era más esperado. En todo caso era mi deseo; el deseo de poder seguir haciendo lo que me gusta y de intentar progresar en este oficio de entrenador, que no es una profesión fácil. Estoy feliz por estar ahí por segundo año consecutivo, y estoy satisfecho con lo que me está sucediendo como entrenador.

¿En qué se diferencia principalmente su año 2017 de su año 2016?
Cuando ganas el primer año, la gran dificultad reside en volver a ganar el año siguiente. Soy consciente de que estoy en un club acostumbrado a ganar títulos y sé que estoy rodeado de grandes jugadores. Pero siempre es complicado conquistar trofeos; la Liga de Campeones, por supuesto, pero más todavía la liga, que para mí es lo más difícil. Había que confirmarse, y eso nunca es fácil.

¿En qué momento de la temporada sintió que esos éxitos serían factibles?
¡Desde la pretemporada! Perseguir trofeos figura en el ADN de este club. Creer en un título es lo que nos anima a mí, mi cuerpo técnico y mis jugadores, porque no hay que olvidar que son ellos quienes pelean cada fin de semana en el terreno de juego. Creer en la victoria es el motor de este deporte, y lo que lo hace mágico.

¿Hay algún momento concreto de la pasada campaña que conserve especialmente en la memoria?
Todo ha sido hermoso. Me acordaré de absolutamente todo. Pero si tuviera que quedarme con un trofeo, sería la Liga. Treinta y ocho jornadas es un largo camino. La liga española es muy difícil de conquistar.  

De momento, todo le va bien y le deseamos que dure. ¿Pero ha pensado en el momento en que las cosas vayan menos bien?
¡Por supuesto! En una carrera, en una temporada, en una vida, hay altibajos. Si estás abajo, hay que saber recuperarse. Si estás arriba, simplemente hay que intentar permanecer allí el mayor tiempo posible. Pero soy consciente de que, inevitablemente, algún día eso se acabará para mí en Madrid. Me he preparado para ello. De momento, disfruto de todos los buenos momentos que estoy viviendo en este club.

Cerró la temporada 2016/17 con un doblete Liga-Liga de Campeones y el título en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. ¿Consigue tomar distancia psicológicamente con todos estos éxitos?
Sí, pongo mucha distancia. Gané mucho como jugador, y no se me subió a la cabeza. Y el hecho de ganar hoy como entrenador no va a cambiar eso. Al contrario. Tengo más experiencia, mis hijos han crecido, tengo más perspectiva aún. Simplemente disfruto de lo que me pasa; lo vivo plena y simplemente.  

Como entrenador, posee claramente una gran capacidad para saber gestionar un vestuario compuesto por grandísimas estrellas. ¿Cuál es su secreto? 
Lo que está claro es que viví ese vestuario como jugador. Sé cómo van las cosas. Eso me ha ayudado, y pienso que es la clave. En cuanto a mi supuesta capacidad para saber dirigir a grandes jugadores, pienso que solamente la guía la pasión por el fútbol y por mi profesión.

Pero cuando te llamas Zinedine Zidane y tienes ese palmarés, eso hace ganarse el respeto de los jugadores…

Quizás un poco… Pero más que mis títulos en el Mundial o en la Copa de Europa que obtuve como jugador, lo que importa, creo yo, son mis resultados como entrenador. Lo importante es que los jugadores crean en mi mensaje, en lo que pongo en práctica. Si los jugadores tienen fe en ti, puedes llegar muy lejos.

Hablando del Mundial, ¿cree en las posibilidades de la selección de Francia en Rusia?
Sí, es una selección joven, de calidad, con muchos talentos individuales. Puede ser muy peligrosa en Rusia.

¿Le gusta verla jugar?
Antes de jugar en ella, siempre fui seguidor suyo… Este equipo me gusta. Va creciendo de año en año, tiene jóvenes talentos que progresan… Los Bleus tienen años muy interesantes ante sí.

¿Qué selecciones tienen potencial para frenarla en Rusia?
Hay muchas: Brasil, Alemania, Argentina, España… ¡Las selecciones que siempre están ahí en la pelea!