• Su gol desde campo propio, nominado al Premio Puskás de la FIFA
  • El mediocampista argentino se emociona todavía hoy al verlo
  • "Me tocó la varita mágica", dice. Puedes votar por su gol aquí

- ¡Cama, estás nominado para el premio Puskás!
- ¡Naaa, qué voy a estar nominado!

Alejandro Camargo no le creyó al Profe Cornejo cuando le gritó la noticia en pleno entrenamiento de Universidad de Concepción, un club humilde de la primera división de Chile.

- ¡Mostrame el teléfono!

Así, en la pantalla del móvil del preparador físico, se enteró de que su golazo a O’Higgins estaba entre los 10 nominados para el Premio Puskás de la FIFA 2017.

"No te digo que me puse a llorar, pero me emocionó un montón", le cuenta a FIFA.com el mediocampista argentino. "Cuando hice el gol nunca esperé que fuese a estar nominado. Mi señora sí se puso a llorar. Para nosotros todo esto es nuevo. Que me llamen tanto, que me pidan fotos… Con la noticia esta agarré el teléfono y tenía 10 whatsapp. ¡Imaginate Messi! ¡No debe poder agarrar el teléfono!"

Se ríe Alejandro Camargo al decirlo, todavía incrédulo por el revuelo que hay a su alrededor en Concepción, una ciudad de unos 200.000 habitantes a 500km al sur de Santiago de Chile.

"Mi personalidad no es de andar mostrándome, mientras no me den bola mejor, pero esto lo estoy disfrutando al máximo en familia porque es muy lindo", cuenta. A los 28 años, su carrera como volante defensivo es extensa, pero ajena a los grandes titulares.

Jugó en diversos clubes de Mendoza, la provincia argentina donde nació, fue campeón con Sarmiento de Junín en 2012 de la Primera B argentina –la tercera división- y en 2013 se fue a Chile. En 2015 llegó a la UdeC.

El gol de la varita mágica
En diciembre de 2016, el club peleaba por no descender. En casa, a O’Higgins había que ganarle. Faltando muy poco para finalizar, 2-1 a favor, Camargo selló la victoria con una volea impresionante desde unos 60 metros.

"Lo recuerdo como si fuera hoy", dice mientras en su cabeza ve venir el pelotazo del arquero Miguel Pinto desde la periferia del área.

"Venía con el efecto justo para meterle de primera. Le di de volea y la empalmé tan bien que ni me dolió el pie. Viste que te puede doler si no la agarrás bien, pero no, le di perfecto. Cuando vi que se elevaba pensé que iba a pegar en el travesaño pero a medida que iba bajando sí pensaba que iba a entrar".

Intentar un remate tan inverosímil desde esa distancia no fue sólo improvisación: "El técnico nos había dicho que el arquero atajaba adelantado, que probáramos de lejos. Yo no soy de pegarle de lejos, pero salió del área y no lo dudé, le metí al arco". 

En su carrera tiene apenas cuatro goles de media o larga distancia. "Lo mío es ir a cabecear la pelota parada, pero me tocó la varita mágica. Lo vi más de 20 veces y cada vez me río del nerviosismo y la emoción. Lo disfruto un montón". 

De los otros finalistas, elige "el de Giroud y el de Matic". Y por supuesto se ilusiona con estar en Londres el próximo 23 de octubre, en la gala del The Best FIFA Football Awards™. "Sería impresionante estar con Messi, Cristiano, Neymar, los que vayan... Mis amigos me dicen que los lleve en la valija o que me prestan el traje de casamiento".

Ahora, está en manos de los lectores de FIFA.com si Alejandro Camargo es uno de los tres finalistas al Premio Puskás de la FIFA.