• Prêcheur es finalista al Premio The Best al entrenador de la FIFA 2017 de fútbol femenino
  • Consiguió el triplete Copa-Liga-Liga de Campeones con el Lyon
  • Repasa los tres grandes capítulos de su carrera

Jugador, formador, entrenador... la carrera de Gérard Prêcheur consta de tres capítulos, que se han enriquecido mutuamente. En esta entrevista con FIFA.com, repasa las etapas que le han conducido a su segundo triplete de títulos en tres años con el Lyon, que le ha servido a su vez para figurar entre los tres finalistas al Premio The Best al entrenador de la FIFA 2017 de fútbol femenino. 

Futbolista precoz con una carrera frustrada
"Jugaba en el mediocampo. Tenía buena técnica con el balón, pero mi principal cualidad era un gran potencial atlético. Era fuerte, potente, muy resistente... y también tenía una enorme fortaleza psicológica", resume Prêcheur, cuya carrera arrancó con fuerza, puesto que ya competía en la segunda división francesa antes de los 18 años.

"Después de tres años, tuve contactos muy avanzados con el FC Metz y el AS Nancy, pero por desgracia no fructificaron. Para mí supuso un duro golpe, y más aún porque la respuesta me llegó muy tarde y tuve muy poco tiempo para reponerme", se lamenta. El tren de la élite ya no volvería a pasarle por delante. 

"Pero luego esa experiencia me resultó muy útil, cuando me dediqué a formar a los canteranos. Siempre me he esforzado por prepararlos lo mejor posible para eso, porque es una frustración terrible". Prêcheur colgó las botas con apenas 27 años, cuando militaba en el FC Valence, que pasaría a entrenar a continuación. 

La realización como formador
"Siendo jugador ya era educador, porque tenía diplomas para dirigir a los jóvenes. Me gustaba mucho", confiesa Prêcheur, quien, al cabo de cuatro años en el banquillo del Valence, aceptó un puesto de formador de entrenadores en la liga de París. 

Pero no tardaría en poderle su predilección por ocuparse de los jóvenes, y se lo comentó a Aimé Jacquet, su mentor, quien le propuso un tiempo después hacerse cargo del departamento de fútbol femenino de la selección francesa, de reciente creación. 

"Lo acepté sin dudarlo. Ya había descubierto el fútbol femenino al frente de una selección regional, y tuve un flechazo", confiesa. Así, acompañó desde el principio a la disciplina en su entrada en las instalaciones de Clairefontaine, hasta entonces un santuario exclusivamente masculino.

"En aquella época el fútbol femenino francés apostaba sobre todo por el físico y la condición atlética, y no podía rivalizar con las escandinavas, las alemanas o las estadounidenses", analiza Prêcheur, que puso en marcha una transformación, orientándolo hacia un fútbol más técnico, inspirándose en lo que se hacía con los chicos. 

El preparador, nacido en Nancy, continuó subiendo peldaños en las instancias del fútbol francés, y acabó asumiendo la dirección del Instituto Nacional de Fútbol (INF) en los apartados tanto femenino como masculino, encargado de efectuar un seguimiento de los adversarios de la selección masculina francesa. 

El éxito como entrenador
"En 2014, recibí una llamada del Olympique de Lyon, que me propuso tomar las riendas del equipo femenino. Todos los años pasados en la Federación fueron de una enorme riqueza, pero llegaba al final de una etapa y tenía ganas de poner en práctica todo lo que había aprendido como formador y táctico. El Lyon me ofrecía lanzarme y aplicar mis propias convicciones dentro de la cancha", cuenta.

"Con el Lyon, me ponía al volante de un Ferrari, que a pesar de todo había tenido varias salidas de pista, porque llevaba cuatro años sin ser campeón de Europa. Uno de los daños era la marcha de Patrice Lair, había que repararlo y encontrar los ajustes adecuados para volver a la primera posición de la parrilla de salida".

Durante tres años en los que el Lyon de Prêcheur ganó ocho títulos de nueve posibles, el entrenador tuvo lo que se llaman benditos problemas, pero que aun así eran muy reales. "Ganar con el Lyon no es difícil. Lo difícil es ganarlo absolutamente todo y mantener constantemente ese nivel de exigencia. No existe margen de error", subraya.

"El último año fue complicado, porque se produjeron muchas salidas y llegadas, y tenía un plantel importante, con muchas internacionales. Cada fin de semana había más futbolistas decepcionadas por no jugar que las once que salían al campo". 

"Estar entre los finalistas al título de mejor entrenador del año representa un gran reconocimiento para mí, porque se dice que dirigir al Lyon y a todas esas grandes jugadoras es fácil, pero no es así. Y también es una recompensa a todos los años pasados implicándome en el fútbol femenino", concluye.

Palmarés con el Olympique de Lyon
Liga francesa: 2015, 2016 y 2017
Copa de Francia: 2015, 2016 y 2017
Liga de Campeones Femenina de la UEFA: 2016 y 2017

¿Sabías que...? 
Gérard Prêcheur celebrará su 58º cumpleaños el próximo 23 de octubre, día de la ceremonia de los The Best FIFA Football Awards.