• Su gol de tijera frente al Villarreal, nominado al Premio Puskás de la FIFA
  • El centrocampista esperó en 2016 una nominación que nunca llegó
  • Sueña con asistir a la gala de The Best. Puedes votar por su gol aquí

No hay duda de que Kevin-Prince Boateng es una figura de lo más interesante, con una carrera intensa a sus espaldas. Criado en el barrio obrero de Berlín, pasó por el Hertha BSC, Tottenham FC, Borussia Dortmund y Portsmouth FC antes de recalar en el AC Milan, conjunto en el que sobresalió entre 2010 y 2013 y con el que conquistó el Scudetto en 2011.

Hermanastro de Jérôme Boateng, campeón del mundo con Alemania, Kevin-Prince decidió defender los colores de la selección ghanesa. En los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, donde Ghana se impuso 1-2 a Estados Unidos en la prórroga, el atacante anotó un precioso gol tras una jugada individual y un disparo raso en el minuto cinco de partido.

Boateng, que ya ha cumplido 30 años y milita en el Eintracht de Frankfurt alemán, marcó un gol aún mejor el 23 de octubre de 2016. Y lo hizo con su anterior equipo, la Unión Deportiva Las Palmas, en un partido de la liga española frente al Villarreal CF. Aquel tanto le reportó entonces numerosas portadas y, recientemente, la nominación al Premio Puskás de la FIFA 2017.

El ansiado billete a los The Best
Un balón colgado al área desde el centro del campo llegó a Tana, delantero de Las Palmas, quien, de espaldas al arco, lo prolongó con un acrobático toque de espuela hasta el punto de penal. Allí apareció Boateng, que enganchó una volea de tijera tan potente que el cancerbero rival no pudo hacer nada por evitar el gol. La UD Las Palmas se adelantaba así en el minuto 30 de la primera mitad, aunque acabó perdiendo el encuentro por 2-1.

Boateng quería estar nominado a toda costa para el Premio Puskás de la FIFA. "Creía que iría a la gala de la FIFA. Tras el nacimiento de mis hijos, aquel habría sido el mejor día de mi vida", recuerda sobre las horas posteriores a su golazo. "Siempre había querido ir, aunque fuera para el Premio Fair Play. Pienso que, cuando alguien va allí, ya ha llegado a lo máximo. Eres uno de los mejores. Creía que me iban a llamar, porque recibí infinidad de mensajes y tuits".

"Le dije a mi mujer que se preparara para ir a Zúrich", continúa Boateng. "Una semana más tarde, me preguntó: '¿Qué hay de lo de Zúrich?'. 'Nada. Tendré que marcar otro gol', le contesté. Boateng no cayó en que su tanto no entraba en el plazo para el Premio Puskás de la FIFA 2016, sino que contaba para el de 2017. Y para esta edición sí le llegó la nominación.

En cualquier caso, en esta ocasión tampoco habrá viaje a Zúrich, porque la gala de los The Best FIFA Football Awards™ se celebrará en Londres el próximo 23 de octubre, justo un año después de que Boateng marcara su gol. Ahora, está en tu mano decidir si Kevin-Prince Boateng figura entre los tres finalistas al Premio Puskás de la FIFA y si consigue su tan deseado billete para asistir a la gala.