• Sam Kerr es la primera australiana nominada para The Best
  • Procede de una célebre familia de deportistas
  • Afirma “haber aprendido mucho” de Carli Lloyd, la actual Jugadora Mundial del Año

Sam Kerr siempre ha sido un tanto especial. A los 15 años se convirtió en la futbolista australiana más joven en debutar con la selección absoluta, y de eso hace ya casi una década. Unos meses antes, cuando aún iba al instituto, se había convertido en la jugadora más joven en debutar y marcar en la W-League australiana.

El ascenso de Kerr fue tan meteórico que muy pocos aficionados sabían cómo se llamaba aquella intrépida adolescente cuando se enfundó por primera vez la camiseta del combinado nacional de su país. Casi todos se referían a ella como ‘la hermana de Daniel Kerr’, por entonces una estrella del fútbol australiano.

No obstante, Sam Kerr comenzó a forjarse un nombre propio y, desde entonces, la veloz delantera ha ido encadenando un hito tras otro.

En su última temporada en la W-League, Kerr fue nombrada mejor jugadora del campeonato, pero donde realmente está causando sensación la australiana es en la prestigiosa NWSL estadounidense. Cumplida su quinta campaña en la competición, Kerr lidera la lista de máximas goleadoras históricas. Además, sus 16 dianas en 2017 la sitúan junto a Kim Little como la máxima artillera en una sola temporada en la corta historia del campeonato.

Con semejante carta de presentación, no es de extrañar que Kerr haya sido nominada para el Premio The Best a la jugadora de la FIFA de este año, convirtiéndose así en la primera australiana que consigue su candidatura a un galardón individual de la FIFA. De la noche a la mañana, Kerr ha saltado a las portadas de la actualidad deportiva en su país.

"Con estas cosas nunca se sabe y, aunque me lo habían comentado algunas personas, no le di demasiada importancia. Ha sido una bonita sorpresa", dijo Kerr a FIFA.com sobre su actitud en los días previos al anuncio de la lista de candidatas. "Es un grandísimo honor, por supuesto".

Además, Kerr ya ha jugado junto a dos de las otras nominadas al premio The Best: Carli Lloyd, actual Jugadora Mundial del Año, con quien compartió vestuario en el Western New York Flash, y la delantera inglesa Jodie Taylor, con quien coincidió en el Sydney FC.

"Disfruté mucho al lado de Carli en el Flash. Se preocupó mucho por mí y seguimos siendo buenas amigas, hablamos constantemente. Aprendí mucho de ella en cuanto a su rutina de entrenamientos, lo que incluye cuidar de tu cuerpo".

Pese a todo, Kerr admite que hubo una lesión que estuvo a punto de dar al traste con su carrera. Después de pasar ocho meses en el dique seco por culpa de una lesión de rodilla, unos problemas en el pie la mantuvieron alejada de los terrenos de juego ocho meses más.

"Siempre digo que aquella lesión en el pie no sólo cambió mi carrera futbolística, sino que también me cambió la vida. Estuve a punto de dejar el fútbol. Fueron unas lesiones que me obligaron a ser una mejor profesional".

De la playa a la alfombra roja
Kerr creció en la playa de la tranquila localidad de Fremantle, en la costa oeste australiana, donde practicar deporte era un estilo de vida.

Su deslumbrante cambio de ritmo, su formidable capacidad de salto y su talento innato para jugar al fútbol hacen de Kerr una pesadilla para cualquier defensa. Y a ello hay que añadir su característica voltereta hacia atrás para celebrar los goles, una muestra más de su extraordinaria capacidad atlética, por si quedaba alguna duda.

“No me quedó más remedio que hacer deporte. De pequeña, practicaba todos los deportes posibles a pleno sol. Sonará extraño, pero, en mi familia, si no eres buen deportista, se meten contigo”, bromea Kerr.

En cuanto a sus futbolistas masculinos favoritos, Kerr lo tiene clarísimo: su ídolo es Cristiano Ronaldo.

"Me encanta. Es un goleador, además de un jugador vistoso capaz de decidir cualquier partido. Me esfuerzo por ser como él, ser alguien en quien siempre puedan confiar mis compañeras. Creo que nos parecemos un poco, somos explosivos".

Dicho esto, ¿Kerr ha contemplado ya la posibilidad de compartir la alfombra roja con el astro portugués del Real Madrid el mes que viene en Londres? "Mentiría si dijera que no", asegura Kerr con una sonrisa.

Independientemente de si viaja o no a Londres el próximo mes, seguro que las costumbres han cambiado en el hogar de los Kerr, donde Daniel Kerr ya habrá pasado a ser ‘el hermano de Sam Kerr’.

"Olviden los tiburones, los cocodrilos y las serpientes. Sam Kerr es el animal australiano más peligroso".