A pesar de lo imprevisible de la temporada de clubes de 2011/12 -repleta de resultados sorprendentes, recuperaciones extraordinarias y desenlaces espectaculares-, hanisyrian, miembro del Club, consiguió mantener la sangre fría y hacerse con la victoria, gracias a sus aciertos, en el Pronosticador de Partidos de la FIFA. La 5ª temporada del popular juego de pronósticos de fútbol, abierto a todos los inscritos en el Club, tuvo unos 112.000 participantes. hanisyrian dominó casi toda la campaña, con un desempeño sensacional que le ha valido conseguir un viaje para dos personas a la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014™. FIFA.com habló con este joven sirio, de 24 años, poco después de que recibiese la noticia de su triunfo.

¿Es la primera temporada que participa en el Pronosticador?
Es mi segunda temporada. En la última, fui el 250 de la clasificación global. Esta ha sido excelente. ¡Desde la anterior temporada, estaba intentando llegar a lo más alto!

Usted ha logrado puntos en todas y cada una de las rondas, cuando hasta los pronosticadores más activos se quedan sin puntuar a veces, u olvidan hacer sus pronósticos alguna semana. ¿Cómo lo ha conseguido?
Esta competición me apasiona, porque no es solo un juego. Tengo buenos amigos y hay muchos buenos premios.

¿Con qué momento especial de esta temporada se queda?
En la ronda 23 falló la conexión a Internet en mi ciudad, ¡y tuve que viajar a otra para hacer los pronósticos de las jornadas 23 y 24! A partir de la 23 me puse en cabeza, ¡y ahora podré ir a Brasil!

¡Ha logrado un promedio de 250 puntos semanales en toda la temporada! ¿Cuál ha sido su rutina semanal?
El secreto es el comodín. Gané más de una vez usándolo. En cuanto a la rutina, se reduce al análisis de cada partido. Este juego te obliga a seguir la mayor parte de los torneos de fútbol del mundo. Esta temporada ha habido muchas sorpresas de equipos por los que nadie hubiera apostado. Ha sido una temporada larga y extraña.

¿Cuánto hay de suerte, y cuánto de investigación?
En mi opinión, un 25% de suerte, un 25% de investigación y un 50% de intuición, que para mí ha sido importante.

¿Le ilusiona viajar a Brasil?
Muchísimo. Brasil es el país del fútbol, estoy muy contento de ir a visitarlo.

Usted alcanzó la primera plaza en la ronda 23, y ya no la abandonó. ¿Cómo hizo frente a la presión?
Para ser franco, la presión fue enorme. En cada jornada, mi ventaja aumentaba o disminuía. Hubo un momento en el que estuve 450 puntos por delante, aunque también llegué a verme con una ventaja de solo 150. Esto supuso mucha presión. Pero tenía la sensación de que ganaría, y mis amigos del Club me apoyaban. Intenté concentrarme en la ronda siguiente y olvidar los puntos que había perdido. La presión fue inmensa, sobre todo en las últimas cuatro rondas.

El segundo, kenjhon, que terminó a solo 161 puntos de usted, le pisó los talones durante casi toda la temporada. ¿Llegó a ponerle nervioso?
La última ronda fue la más complicada, llegué a pensar que podría perder la temporada justo al final. kenjhon no fue siempre segundo, y yo me aproveché del cambio en la segunda posición. kenjhon pudo haber ganado si hubiese acertado o asumido algunos riesgos en sus pronósticos.

¿En qué momento pensó: “ya he ganado”?
Nunca olvidaré ese día. En la ronda 39 [la última], me quedé de repente sin acceso a Internet, y no pude conectarme. Llamé a mi novia, que me había ayudado en todas las rondas, y le pedí que hiciese los pronósticos por mí antes de que terminase el plazo. Me llamó y hablamos de todos los detalles de la ronda 39. ¡Sentí muchísima presión y miedo! Entonces, el domingo, antes de que acabase la última ronda y antes de los tres últimos partidos, supe que había ganado. Se lo dije a ella, y también a mi madre y a mi familia, que había ganado un viaje a Brasil. Fue un día fantástico.

¿Qué le recomendaría a una persona que quiera hacerlo bien en el Pronosticador de Partidos de la FIFA?
Hacer pronósticos todas las semanas, analizar los partidos y tener paciencia. Cualquiera puede ganar en el juego del Pronosticador, lo más importante es seguir el instinto que uno tenga y no dejar de hacer pronósticos.