España mordió el polvo ante Japón en el disputado partido del Grupo B de la Copa Mundial de Beach Soccer de la FIFA Dubai 2009, que tuvo que decidirse en la tanda de penales. Tomoya Ginoza estuvo más acertado en esa suerte y dio los tres puntos a Japón al detener el disparo de Kuman.
Los japoneses lograron neutralizar el poderío de los campeones de Europa y no les dejaron resquicio para molestar a su portero, de tal manera que el único gol que se vio en el primer intervalo fue por un error en defensa en el que Hirofumi Oda metió el balón a su propia portería.
En el segundo periodo, fueron dos despistes de la defensa española los que propiciaron la remontada nipona. El portero, con dos desplazamientos en largo con la mano, en entró la espalda de la zaga roja para que Masahito Toma y Teruki Tabata batiesen a Roberto Valeiro. Higa aumentó la ventaja (2-3). Con este panorama, España dio un paso adelante y, con un poquito de suerte en el gol de Javier Torres, que se vio favorecido por un rebote del balón, se recuperó para afrontar el último intervalo en ventaja (4-3). Pero Tabata forzó la prórroga.
En ese tiempo extra, Oda hizo soñar a los nipones pero Wayo forzó que la definición llegará en los penales.
El martes, España tendrá que pelear por seguir vivo en la competición ante El Salvador mientras Japón jugará con Costa de Marfil, por el liderato del grupo.
