Uruguay hizo todo una declaración de intenciones al derrotar por un contundente 6-1 a Irán en su debut en Marsella 2008. El resultado se justifica sobre todo por la magnífica actuación del número 3 de la Celeste, Ricar, que inspiró el camino de la victoria con un impecable triplete.

La selección sudamericana se hizo con el control del partido nada más pisar la arena y a los 8 minutos ya tenía una ventaja de 3-0 en el marcador. Un vivo Mehdi Davoudi hizo el gol de la esperanza para Irán al final del segundo período pero Ricar pronto devolvió el colchón de 3 tantos de ventaja para los uruguayos.

La Celeste anotó el gol más vistoso del partido apenas iniciado el tercer periodo. Parrillo marcó de volea tras rematar un brillante asistencia de Fabián, quien poco después sellaría con un gol propio la amplia victoria en el debut uruguayo.