El JS Cabilia argelino se encomendará este viernes a uno de sus hijos pródigos para mantener vivas sus esperanzas de clasificarse para las semifinales de la Liga de Campeones de la CAF. Moussa Saib, que destacó por su clase en el mediocampo de la selección de Argelia y jugó en Inglaterra, Francia y España, debutará en el banquillo del equipo de su infancia en el partido del Grupo A que le enfrentará al Al Itihad libio.

El duelo, que el JS Cabilia debe ganar si quiere seguir con vida en el certamen y evitar que los libios obtengan contra todo pronóstico una plaza en semifinales, es uno de los cuatro que se disputan este fin de semana en el continente con motivo de la penúltima jornada de la fase de grupos. El Étoile du Sahel tunecino es el único equipo que ya ha conseguido el billete para la siguiente ronda, por lo que siguen vacantes los otros tres puestos.

Saib, ex jugador de Valencia, Tottenham Hotspur, AJ Auxerre y Mónaco, ha tomado las riendas del equipo tras la dimisión la semana pasada de Kamel Mouassa, que sólo ha durado un mes en el cargo. Saib es el tercer entrenador del club desde el inicio de la liguilla a finales de junio. Sin embargo, su permanencia puede ser temporal, ya que el ex campeón de la Copa Africana de Naciones todavía no ha confirmado si se hará cargo del equipo de forma definitiva.

Saib ha comenzado con el pie izquierdo, ya que el Cabilia no podrá contar con el internacional beninés Wassiou Oladikpikpo, que estará un mes de baja tras lesionarse hace quince días en su última cita de la Liga de Campeones, que se saldó con derrota por 0-2 ante el Étoile du Sahel.

El Al Ittihad entrará en la historia del fútbol libio si se clasifica para semifinales. Un punto le bastaría, siempre que el Fuerzas Armadas Reales marroquí no gane el sábado en campo del Étoile du Sahel. El conjunto tunecino no dará descanso a sus jugadores clave, porque su entrenador, Bertrand Marchand, quiere asegurarse el primer lugar del grupo y evitar cruzarse con el Al Ahli en semifinales el mes que viene.

Espérance y ASEC, en la cuerda floja
El poderoso club egipcio va camino de acabar líder del Grupo B, pero este domingo le espera un choque muy complicado en Sudán ante el Al Hilal, que también está a un paso de clasificarse. Aunque es la primera vez que el conjunto sudanés accede a la fase de grupos de la máxima competición continental, se ha mostrado muy seguro desde el inicio de la misma a finales de junio.

Hasta el momento, ha ganado todos sus partidos en casa, y otra victoria este fin de semana le otorgaría tres puntos que le permitirían superar al Al Ahli en lo más alto de la tabla. El Al Hilal ya tuvo contra las cuerdas al actual campeón en el primer encuentro del Grupo B disputado en El Cairo, pero acabó perdiendo tras recibir dos goles en los últimos minutos.

"El partido es crucial para ambos equipos", dijo el delantero nigeriano Ndubuisi Eze, autor este año de cuatro dianas en Liga de Campeones. "El Al Ahly perdió la semana pasada ante el Espérance, por lo que necesita ganar. Pero nosotros tenemos que conseguir imperiosamente los tres puntos para asegurarnos la clasificación".

El Al Ahly debutó el pasado lunes en la liga egipcia con un discreto empate a 2-2 con el Al Masri. El Al Hilal, por su parte, supera en dos puntos al ASEC de Abiyán y al Espérance tunecino, que se enfrentan este domingo en la capital marfilense en una contienda clave para las aspiraciones de ambos. El Espérance está de enhorabuena tras la renovación por dos años de su delantero Amine Ltifi, que pone fin al pulso que mantenían el club y el internacional tunecino y que había provocado que Ltifi se perdiera los cuatro partidos de la liguilla disputados hasta la fecha.

Ltifi había conseguido cinco goles en la primera fase de la Liga de Campeones a principios de año, y su ausencia en ataque se ha notado mucho. Los tunecinos sólo han anotado un tanto en el Grupo B, y nunca han ganado en campo del ASEC en sus enfrentamientos de Liga de Campeones previos.

El encuentro de este domingo en el Estadio Félix Houphouët-Boigny será el octavo en la fase de grupos del máximo torneo continental de los dos equipos, que ostentan el récord de ocho participaciones en once años desde que se introdujo el nuevo formato.