En el fútbol, desde siempre, se necesita mucho más que buenos nombres para hacerse con el triunfo. De hecho, una mera lista de nombres y apellidos prestigiosos no suele ser suficiente para formar un combinado victorioso. Para conquistar campeonatos y copas son indispensables cualidades técnicas y atléticas, pero a la vez es preciso contar con hombres de personalidad, capaces de inculcar en el vestuario la mentalidad de los triunfadores.

Clarence Seedorf, el mediocampista holandés del AC Milan, de 31 años de edad y oriundo de Surinam, es uno de esos futbolistas. Su palmarés es, ni más ni menos, el resultado de lo expuesto anteriormente. Ha conquistado cuatro Ligas de Campeones con tres clubes diferentes (el Ajax, el Real Madrid y dos veces con el Milan), una Copa Intercontinental con el Real Madrid, dos ediciones de la Supercopa de Europa, cuatro campeonatos y seis copas nacionales. Todo eso sin olvidar una derrota en las semifinales (contra Brasil y en tanda de penales) de la Copa Mundial de la FIFA Francia 1998, y los subcampeonatos (después de derrotas siempre desde el punto penal en la final) de la Copa Intercontinental 2003 (contra Boca Juniors) y de la Liga de Campeones 2005 (contra el Liverpool).

Un nuevo desafío
Pero el holandés no se conforma. Pese a la enorme cantidad de títulos mencionados previamente, Seedorf se prepara para viajar con el AC Milan a Japón, donde el club italiano representará a Europa en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007. Será el tercer año que los mejores clubes del mundo se disputen en Asia el nuevo trofeo al que este incurable coleccionista de triunfos no ve la hora de echarle el guante...

"Estoy muy contento de participar en esta competición por tercera vez en mi carrera, la primera con su nuevo formato", explica Seedorf a FIFA.com. "Con respecto a mis experiencias anteriores, se tratará de un campeonato incluso más prestigioso que antes, porque participarán siete equipos procedentes de todos los rincones del mundo. Podría pensarse que nosotros o Boca Juniors somos candidatos, pero no tenemos por qué ser nosotros los campeones si no llegamos preparados. El Pachuca mexicano, el club africano y los asiáticos llegarán muy motivados".

El Milan ha programado su estancia en Japón hasta los últimos detalles, con el objetivo de que el equipo salte al terreno de juego en óptimas condiciones físicas y mentales. Está claro que el club rossonero, que en los últimos catorce años ha sufrido tres derrotas en sendas finales de esta competición (contra el Sao Paolo, Vélez Sársfield y Boca Juniors), tiene puestas muchas aspiraciones esta temporada en la cita mundial,. Tantas que la ha convertido en su primera y principal prioridad.

Como una de las preocupaciones del club es la repercusión que pueda tener en el equipo el cambio de horario, los muchachos de Carlo Ancelotti saldrán para Japón el 6 de diciembre, con el objetivo de pasar algún tiempo en Extremo Oriente y aclimatarse mejor al nuevo entorno. "Con una semana deberíamos tener bastante para recuperarnos del largo viaje", aclara Seedorf. "Siete días es un tiempo ideal para empaparnos gradualmente del ambiente del certamen, un aspecto que quizás descuidamos un poco en 2003".

La maldición de los penales
Si hay algo que Seedorf evitaría con gusto, ya sea en la semifinal como en la posible final, es una nueva definición en los penales. Los lanzamientos desde los once metros han decidido demasiadas veces ya algunos de los partidos más importantes que ha disputado el mejor mediocampista de la Liga de Campeones de la UEFA 2007.

En el pasado, como corresponde a su arrojada personalidad, el número diez del Milan se ha presentado como voluntario en muchas ocasiones para ejecutar el lanzamiento desde el punto penal, y no siempre le ha salido todo lo bien que le habría gustado. El campeón, sin embargo, ha sabido sobreponerse a esos dolorosos errores: "Creo que tengo la calidad técnica que se precisa para lanzar penales, pero hay tantísimos factores que influyen en esos momentos. Es una auténtica lotería. En Manchester, en la final de la Liga de Campeones de 2003, ejecuté muy bien, pero Buffon supo atajar también muy bien. Al final vencimos nosotros y, cuando eres tú quien ganas, te olvidas de todo lo demás muy fácilmente. Otros errores, sin embargo, no se olvidan así como así. Pero lo cierto es que sólo puede equivocarse el que acepta una responsabilidad, y creo que, desde este punto de vista, estoy en compañía de auténticos fueras de serie".

Japón y los países en desarrollo: hay que contribuir a la formación de los jóvenes

Seedorf se toma muy a pecho otro aspecto del mundo del fútbol, a cuya mejora le gustaría mucho contribuir: la formación de los más jóvenes. Por ejemplo, asegura al hablar de Japón: "Hay muchas probabilidades de que nos enfrentemos a un equipo asiático en semifinales, puede que incluso a un equipo japonés. El fútbol de Japón está en pleno crecimiento y apunta buenas maneras. Estoy convencido de que la disciplina, una característica típica de la cultura japonesa, contribuirá a que los jóvenes del país se formen mucho más rápidamente".

Cuando habla de la cantera del fútbol, el campeón holandés piensa inmediatamente en los jóvenes que empiezan a practicar este deporte en los países más pobres del mundo. Por eso, Clarence Seedorf ha puesto en marcha una fundación y, cuando cuelgue las botas, podrá dedicarse de lleno a esta misión: "Aún falta mucho tiempo para que yo deje de jugar al fútbol, y no me he puesto a pensar en firme qué haré después de retirarme de esta profesión. Podría hacerme entrenador, ¿por qué no? Pero no lo tengo claro; también podría dedicarme a otra cosa. Me parece que, por ejemplo, en la formación de los jóvenes queda mucho por hacer. Se pierden demasiados talentos en edades muy tempranas. La culpa es de ellos sólo en parte, mientras el sistema no se someta a una mejora profunda".

El deseo de convertirse en campeón del mundo
"Hace tres años que Marco van Basten, el seleccionador de Holanda, no me ha convocado para el combinado nacional, y por eso me he perdido el Mundial de Alemania. ¡Qué desilusión! Sin embargo, en ese tiempo he podido dedicarme al Milan y que creo que he contribuido de forma importante a que mi equipo se metiera en el bolsillo el billete para Japón. Ahora yo también puedo disputar un Mundial. ¡Lógicamente, para ganarlo!".