Charlar con todo un símbolo como Paolo Maldini es como tener una conversación con el AC Milan en sí mismo. En el fútbol moderno, cada vez es menos habitual encontrar jugadores como el defensa italiano (ahora en la última temporada de una ilustre carrera), que se han pasado toda su trayectoria profesional en un único club. Maldini no es sólo un modelo en el mundo del fútbol, sino también en la vida.

A falta de un mes para que dé comienzo la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007, FIFA.com habló en exclusiva con el capitán rossonero en Milanello, el centro de entrenamiento del AC Milan. ¡Quién mejor para calibrar las sensaciones en las filas milanistas con vistas a su aventura japonesa que el propio Maldini, ese monumento del fútbol!

Paolo, en su momento declaró que éste sería su último año como jugador. Ha vestido siempre la misma camiseta en una carrera que abarca 23 años.¿Qué significa el AC Milan para usted?
El Milan es como mi segunda familia. Mi padre era jugador y capitán de este equipo y yo he seguido sus pasos. Mi hijo juega en uno de los equipos juveniles, aunque de ningún modo está claro que vaya a ser futbolista de mayor. Para la familia Maldini, el Milan significa mucho, y en el plano futbolístico prácticamente todo.

¿Cuál es el secreto para mantenerse en lo más alto durante tanto tiempo? ¿Ha ido cambiando su estilo de juego con el paso de los años?
Una de las razones más importantes es que he jugado en un buen equipo que me ha proporcionado un estímulo para seguir. Con el paso del tiempo vas ganando en experiencia. Tal vez pierdas algo desde el punto de vista físico, pero mejoras tácticamente y mentalmente.

¿Qué importancia tiene la Copa Mundial de Clubes de la FIFA para usted y su equipo?
Se trata de la cita cumbre del fútbol de clubes. Es un camino que he recorrido varias veces en mi carrera y que, por desgracia, a la postre no siempre ha terminado con victoria. La gané las dos primeras veces que jugué la competición, pero estuve en el bando perdedor en 1993, 1994 y 2003. Siempre supone una decepción enorme abandonar el campo como perdedor, porque es muy difícil clasificarse para una competición como el Mundial de Clubes. Es una verdadera lástima dejar que una oportunidad así se te escape.

Será la primera vez que comparecerá en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA con el nuevo formato de siete equipos.¿Qué cambios piensa que va a apreciar?
La forma de plantear los partidos, sin lugar a dudas, será diferente, porque nos quedaremos en Japón un periodo más largo. Hay menos cosas seguras, pero tienes la oportunidad de prepararte mejor al dedicarle más tiempo a la competición.

Boca Juniors es el equipo más laureado entre sus posibles rivales. ¿Qué puede decirnos de él?
Tenemos que jugar una semifinal primero, antes de que nos clasifiquemos siquiera para una hipotética final. Y todos sabemos que, según van pasando los años, el primer encuentro cada vez se hace más difícil. Las sorpresas en ningún caso son algo remoto, dadas las mejoras en la calidad del fútbol de los otros continentes. Si al final nos enfrentamos a Boca Juniors, nos encontraremos con un equipo que siempre se ha mostrado muy compacto. Su plantilla cambia mucho porque la directiva vende a sus mejores jugadores, pero el equipo sigue siendo muy sólido. En mi opinión, la cohesión del equipo y su mentalidad ganadora son los principales puntos fuertes de los argentinos.

Físicamente, ¿cómo se encuentra usted y la plantilla del Milan en general?
Mi estado físico no es óptimo, porque todavía siento molestias debido a los muchos meses de inactividad. Necesito jugar algunos partidos si quiero llegar a Japón en mi mejor forma. Ronaldo está en las mismas condiciones que yo. El equipo está mejorando, aunque aún no hemos encontrado la continuidad adecuada en la Serie A. Aun así, creo que hemos salido del bache.

En vista de experiencias anteriores, algunos miembros del club están preocupados por las consecuencias del desfase horario.¿Se trata de un problema grave?
Desde mi punto de vista, las derrotas que sufrimos las tres últimas veces que jugamos no se debieron principalmente al desfase horario. En 1993, contra el São Paulo, nos enfrentamos a un equipo muy bueno y perdimos un encuentro apasionante; mientras que contra Vélez (Sársfield) y Boca (Juniors) probablemente teníamos mejor equipo a priori, pero no pudimos demostrarlo sobre el césped. El desfase horario afecta a todo el mundo, y los sudamericanos tienen que viajar más lejos incluso que nosotros.

Durante su carrera ha jugado al lado de algunos de los mejores jugadores de todos los tiempos. ¿Cuáles son las principales cualidades de Kaká y Ronaldo?
Kaká, por encima de todo, es una buena persona y muy trabajador. Futbolísticamente, combina su excelente técnica y su capacidad goleadora con una rapidez excepcional. Esta última cualidad es vital en el fútbol moderno. Ronaldo es un jugador de categoría mundial y, como tal, cuando está en forma aporta al equipo ese plus adicional en cuanto a técnica y carisma. Esperemos que vuelva enseguida a aportar cosas. Tiene un olfato goleador innato, porque posee un talento único para convertir cada balón que toca en una ocasión de gol.

¿Le disgustó mucho no formar parte hace dos veranos de la selección italiana que ganó la Copa Mundial de la FIFA en Alemania? Al fin y al cabo, había disputado cuatro ediciones anteriores y ostenta el récord de partidos en la NazionaleAzzurra, con 126 internacionalidades...
Me llevé un gran disgusto en 1990, cuando perdimos contra Argentina en semifinales, y en 1994, cuando caímos ante Brasil en la final. Por tanto, mi sentimiento de decepción no atañe realmente a Alemania 2006, dado que llevaba cuatro años sin jugar con Italia, sino más bien a mi carrera en su conjunto.

Por increíble que parezca, el lateral izquierdo Fabio Grosso y el defensa central Marco Materazzi, que juegan en sus demarcaciones preferidas, fueron quienes tuvieron una influencia decisiva en el destino de Italia...
La Copa Mundial es así; tienes que aprovechar tus oportunidades. En mi caso, yo y los equipos en los que jugué no fuimos lo bastante buenos o no tuvimos la suerte suficiente para triunfar, mientras que los hombres de (Marcello) Lippi obtuvieron una merecida victoria.

La suerte y su talento le brindan ahora la oportunidad de concluir su carrera como campeón mundial. ¿Sabía que si juega en Yokohama batirá el récord de presencias en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA en sus diferentes formatos?
Las estadísticas no sirven de mucho, pero cuando me fijo en las cifras no puedo evitar reparar en que ésta es la única competición de clubes donde he perdido más veces que he ganado, ya que he obtenido dos victorias pero he sufrido tres derrotas. Me gustaría concluir mi carrera con esa estadística nivelada. Me encantaría alzar el trofeo con mis compañeros de equipo. Ganar el título mundial con el AC Milan lo es todo para mí.