El Urawa Red Diamond japonés se consagró campeón de la Liga de Campeones de la AFC al derrotar al Sepahan iraní por 2-0 en el partido de vuelta de la final del torneo y se clasificó para disputar la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007. El encuentro de ida había terminado 1-1.

El primer gol de los flamantes campeones se produjo a los 21 minutos de partido por intermedio de Yuichiro Nagai, quien conectó un pase de Robson Ponte para desatar la locura en las gradas. Con ese marcador, los japoneses ya podían comenzar a festerar. No obstante, Sepahan se descuidó en la búsqueda desesperada por el empate y lo pagó caro: Yuki Abe sentenció el marcador con una buena aparición ofensiva.

El perdedor, sin embargo, también participará del certamen a disputarse en el Lejano Oriente: la clasificación del conjunto japonés para provocó que el equipo iraní asumiera el lugar reservado para un club del país anfitrión, por lo cual jugará ante el Waitakere de Nueva Zelanda por un lugar en los cuartos de final.

El Urawa Red la pasó mal de ratos, pero supo pegar en los momentos justos para dejar sin reacción al conjunto iraní. Los goles de Yuichiro Nagai y Yuki Abe, uno en cada tiempo, hicieron delirar a los 59.034 espectadores que se dieron cita al Estadio Saritama, desatando una larga celebración de los aficionados japoneses.