Ya incluso antes de su debut en primera división, el nombre de Sebastián Battaglia circulaba con fuerza en la vida interna de Boca Juniors. El mediocampista, nacido en la provincia de Santa Fe, había impresionado desde su llegada a Buenos Aires y se perfilaba, según los entendidos, como el volante central del futuro Xeneize.
Han pasado casi 15 años desde que Sebastián arribara a la gran ciudad, y los pronósticos de aquel entonces se han cumplido con creces. Con apenas 27 años, el joven y experimentado volante cuenta ya con un palmarés que envidiaría cualquier veterano. A saber: desde su debut en 1998, el argentino ha sabido festejar 5 torneos locales, 4 Copas Libertadores, 2 Copas Intercontinentales y una Recopa Sudamericana . Ahora, en diciembre, irá por tercera vez a Japón en busca de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Mientras se prepara para afrontar este nuevo desafío, Battaglia anticipó el torneo y un nuevo posible enfrentamiento con el AC Milan junto a FIFA.com.
"Me cuesta creer esto"
Pese a sus nueve años en primera división, Battaglia no
oculta su asombro a la hora del balance. "Ni yo me creo todo
lo que logré en este equipo. Uno se da cuenta cuando mira las
revistas, repasa los archivos... ¡y la verdad que es algo
increíble! Ahora guardo todo, y el día que no juegue más me va a
quedar para toda la vida. Esas cosas hay que disfrutarlas al máximo
porque no se sabe si van a volver a repetirse", confiesa.
Pero esos títulos son parte del pasado y Sebastián está a días de viajar a Japón por tercera vez en su vida. En las dos anteriores, se volvió con la Copa Intercontinental bajo el brazo tras vencer nada menos que al Real Madrid y el AC Milán. ¿Suficiente como para relajarse? "No, para nada. No es fácil mantener la motivación luego de tantos logros, pero uno tiene que seguir trazándose objetivos e ir en búsqueda de ellos. Más en un club como este, que exige tanto con su historia", reconoce quien, pese a los éxitos, no deja de emocionarse al mirar al pasado.
"Tengo muy presentes las dos veces que ganamos en Japón. En la primera era muy joven (ndr: en 2000 tenía 20 años) y tuve la suerte de jugar contra el Real Madrid. Le estaré eternamente agradecido a Carlos Bianchi por haber confiado en mí. Ante el Milan, en 2003, lo jugué con más experiencia. Recuerdo que fallé un penal en la definición pero ganamos igual. Fue raro, porque me despedía para jugar en España", rememora.
Y así fue. Battagia se marchó al Villarreal y retornó en 2005 para continuar con la mística ganadora que lo caracteriza. "La verdad es que Boca se extraña a la hora de emigrar. Aquí hay una mentalidad ganadora que no existe en otros lados: nadie se conforma y todos quieren ganar nuevos torneos. En España me fue bien, pero es otra pimienta. Hoy quiero seguir así, ganando todo. Y Japón es una buena oportunidad".
"A nadie le gusta perder"
Desde su clasificación a Japón 2007, los futbolistas
Xeneizes saben que tienen serias posibilidades de volver a
enfrentarse al AC Milán, equipo al que derrotaron en la final
Intercontinental de 2003. Y pese a las declaraciones de rigor,
Battaglia sabe que los italianos esperan ansiosos la hora de la
revancha.
"Se habló mucho de que a los europeos no les importaba mucho ese título como a los sudamericanos, pero puedo asegurar que no les gustó nada caer en esa final. A nadie le gusta perder, y el Milán, con su historia, no es la excepción. No creo que les haya gustado irse y vernos a nosotros festejando con la Copa", afirma.
Sin embargo, Battaglia, convocado recientemente para la selección argentina, evita ponerse en el lugar de candidato al título: "Son dos partidos difíciles que tenemos que jugar. Sin dudas, hemos marcado un respeto a lo largo de los años y nadie nos subestima, pero tenemos que ratificar eso con nuestro juego".
En caso de lograrlo, al menos en la semifinal, el santafesino podría la posibilidad de redimirse de aquel penal fallado en 2003. Una situación que "volvería a afrontar sin problemas. Los penales son angustiantes, sobre todo para el aficionado, pero si hoy me ponen en la misma situación, me paro frente al balón con todas las ganas", reconoce con brillo en los ojos. Los mismos que sueñan con que su tercer viaje a Japón, como dice el dicho, no sea el de la vencida.

