La Copa Mundial de Clubes de la FIFA no sólo es, por contradictorio que resulte decirlo, una competencia para definir al mejor equipo del orbe. Para muchos de los jugadores que estarán en las próximas semanas en Japón es mucho más que eso. Se trata de una oportunidad única para mostrar sus habilidades y llamar la atención de las ligas más importantes, particularmente las europeas.

Fausto Pinto es uno de ellos. El lateral izquierdo del Pachuca CF está viviendo la mejor época de su carrera: ha sumado cinco títulos locales e internacionales en los últimos 18 meses y se ha convertido en un jugador regular con la Selección Mexicana. Ahora, en charla con FIFA.com, reconoce sin reparos la ilusión que le genera este viaje a suelo nipón.

La primera vez no fue buena
De apenas 1.69 de estatura, complexión delgada y rostro juvenil, Fausto aparenta menor edad que los 24 años que tiene. Habría que imaginarlo hace cuatro, cuando piso Japón por primera vez y quedó maravillado por lo que conoció. "Fui con la Selección preparándonos para el Mundial Sub-20 (de Emiratos Árabes Unidos 2003), me tocó ir a Sapporo. Es un país muy bonito, te encuentras cosas muy diferentes a lo que llegas a ver acá en México y en toda América. Tengo mucha ilusión de poder ir otra vez", admite.

"Es impresionante. La gente es sumamente amable siempre. Las cosas son muy diferentes, como los estacionamientos para bicicletas en los centros comerciales, que son casi tan grandes como los de carros. Realmente tienen una cultura muy buena, tienen cosas a destacar y que son dignas de irse a ver y a tratar de explorarlas", añade.

Al menos esa parte del viaje fue buena para él porque, a decir verdad, la experiencia deportiva de entonces no fue la más gratificante. Anotó un gol que le valió al Tri juvenil un empate ante Arabia Saudí, pero eso fue todo lo que el representativo azteca logró. Derrotas ante Costa de Marfil e Irlanda enviaron temprano a casa a Pinto y compañía.

Fracasos como aquél suelen marcar a sus protagonistas. La mayoría de los jugadores de esa generación no pudieron consolidarse en la Primera División. Algunos ya no figuran ni siquiera en divisiones inferiores. Pero el chaparrito de Culiacán fue una de las excepciones. Un año después de aquella mala experiencia ya era titular indiscutible con los Tuzos.

Ahora ya sabe lo que es ser campeón de liga y monarca continental, así como vestir la camiseta tricolor con el representativo mayor. Pero no olvida que en su éxito mucho tuvo que ver la confianza que su club le manifestó mientras la mayoría de sus compañeros del Tri juvenil eran relegados por sus equipos. "Estoy muy agradecido de estar en un club como el Pachuca, que está tratando de innovar y hacer cosas nuevas, lógicamente la exigencia es siempre muy alta", señala.

Vuelve en su mejor momento
Cuatro años después, ese chico que quedó maravillado por la cultura y la vida diaria japonesa tendrá una segunda oportunidad de jugar ahí, pero ahora no será una simple preparación, sino el reto máximo que ha enfrentado su equipo.

Es cierto, "no hay nada como estar en la Selección, representar a tu país es lo máximo que un futbolista puede aspirar", reconoce, pero al mismo tiempo aclara que quiere "lo mejor para la institución, para mí y para toda la afición que siempre está apoyándonos. Va a ser muy motivante jugar el Mundial de Clubes porque también se representa a México".

Fausto sabe que en lo individual este torneo podría ser la vitrina más importante de su carrera. "Te vas a enfrentar a los mejores equipos del mundo y lógicamente la exigencia va a ser muy grande. Sabemos que haciendo bien las cosas y trabajando bien es una gran vitrina para poder cumplir la ilusión que muchos tenemos, que es poder emigrar a Europa", indica.

¿Se ve jugando en el Viejo Continente? "Para eso se está trabajando. No sé si voy a tener la posibilidad pero es una ilusión para mí y si me gustaría mucho poder ir a probar allá y poder triunfar", afirma.

¿Sí se puede?
Más allá del beneficio individual que la Copa Mundial de Clubes de la FIFA podría generar para él, Pinto prioriza que los Tuzos superen el tercer lugar obtenido por el Necaxa en la primera edición del torneo.

"Yo pienso que tenemos un gran grupo, un gran equipo, que jugando bien está para grandes cosas. No podemos ir con otra mentalidad más que la de ser campeones. Con los equipos que se nos pongan enfrente vamos a tratar de hacer bien las cosas y de venirnos con un campeonato que sería importantísimo para todos nosotros", asegura.

Hay que mencionar que el Pachuca vive un momento difícil. Luego de arrollar en la liga mexicana y los torneos internacionales que disputó en los últimos dos años, el equipo de la Bella Airosa ha tenido un marcado descenso en su rendimiento en los meses recientes.
Esto quedó claro la semana pasada, cuando quedó eliminado en la fase de Repesca del fútbol azteca con una derrota global de 6-0 ante el Cruz Azul.

Sin duda, es momento de rescatar la tradicional frase de esperanza del deporte de su país. "Sí se puede", el mismo grito que alentó por todo el mundo a los representativos tricolores en la última década.

"Espero que nosotros podamos hacer un buen papel. Cuando este equipo está enrachado y haciendo bien las cosas es sumamente complicado, es un equipo que juega bien, que crea muchas oportunidades de gol y trata bien la pelota", recuerda. Y anuncia: "Esperamos regresar con un campeonato".