El 9 de noviembre de 2007 es una fecha para el recuerdo en el fútbol tunecino. Al término de un partido extraordinario, el Etoile Sportive du Sahel iluminó el cielo cairota tras haber conquistado el primer título de la Liga de Campeones de la CAF de su historia. Además, el triunfo se produjo en el feudo de uno de los colosos del continente, el Al Ahly de Egipto (0-0, 3-1).

Pero más allá de la alegría propia de la victoria, los aficionados y jugadores del club de Susa no pudieron ocultar su alivio, ya que en dos ocasiones anteriores habían vivido la amarga experiencia de la derrota en la final (en 2004 contra el Enymba y en 2005 frente al Al Ahly).

"Nunca olvidaré lo que sentí al ganar la Liga de Campeones", declaró el defensa Saber Ben Frej. "Esos momentos de alegría y de orgullo no tienen precio. No sólo hicimos felices a los habitantes de Susa, sino al país entero".

Los jugadores del Etoile Sportive du Sahel ya han dejado atrás las escenas de júbilo y ahora sólo tienen en mente un objetivo: hacer justicia a su título continental en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007. "No vamos a Tokio a hacer turismo", aseguró el capitán Saïf Ghezal. "Queremos dejar bien alto el pabellón de nuestro club. Por Túnez, por nuestra afición y por toda África. Mi sueño es alcanzar el magnífico trofeo de esta competición".

Los tunecinos saldrán a por todas, y para demostrarlo basta decir que han cuidado al máximo su preparación. Los campeones de África están concentrados en la República de Corea desde el miércoles, es decir, casi diez días antes de su primer choque, contra los mexicanos del Pachuca. El principal objetivo de su estancia en el país asiático es aclimatarse a la diferencia horaria (ocho horas), y para ello el programa también incluye un encuentro amistoso contra un equipo local.

"Desde hace ya algunos días, mis jugadores está plenamente volcados en Japón y en el partido contra el Pachuca. Sólo piensan en imponerse a los mexicanos para enfrentarse al gran Boca Juniors en la siguiente ronda. Si jugamos igual que en la final de la Liga de Campeones, estoy seguro de que podemos lograr algo grande". Si hacemos caso a Bertrand Marchand, el entrenador francés del Etoile Sportive du Sahel, lo mejor de su equipo está por llegar.