El Sepahan aún tiene clavada la espina de la decepción. Hace dos semanas y media, el club iraní cayó derrotado en la final de la Liga de Campeones de la AFC a manos del Urawa Red Diamonds japonés y perdió la oportunidad de conquistar el mayor triunfo de su historia. Sin embargo, puede que el conjunto iraní tenga pronto la oportunidad de tomarse revancha. A pesar de su derrota en aquellaa final, los de Esfahan se han clasificado para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007, donde podrían enfrentarse de nuevo en cuartos de final a sus verdugos de la Liga de Campeones.
"No venimos a Japón a hacer turismo. Es un gran honor para nosotros participar en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Vamos a darlo todo para conseguir un buen resultado. Espero que volvamos a enfrentarnos al Urawa", ha declarado el técnico Luka Bonacic con la vista puesta en el futuro. Primero, el equipo que dirige el croata tendrá que imponerse el Waitakere United de Nueva Zelanda. Aunque los iraníes parten como claros favoritos en el duelo contra el campeón de Oceanía, Bonacic desea evitar a toda costa que sus pupilos piensen exclusivamente en el posible encuentro de cuartos de final con los japoneses: "Antes tenemos que concentrarnos en el Waitakere y plantearnos cada partido a su tiempo. A pesar de que nuestro próximo rival alineará a algunos jugadores que no se dedican profesionalmente al fútbol, todos ellos son muy buenos futbolistas".
Una de las mayores preocupaciones del entrenador del Sepahan es el estado de forma del capitán Moharram Navidkia y del delantero Mahmoud Karimi. Ambos jugadores se están recuperando de sus lesiones y trabajan contrarreloj para participar en el partido del viernes. "Espero volver a estar en forma pronto", comentó un motivado Navidkia. "Todo el mundo tiene un sueño, y el mío es jugar en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA".
El mediocampista, que disputó algunos encuentros con el Bochum alemán y que representó a su país en la Copa Mundial de la FIFA Alemania 2006, quiere llevar a su equipo al triunfo en tierras japonesas y de paso impulsar su propia carrera en la selección nacional, para la que no ha sido convocado últimamente. "Una buena actuación del Sepahan en el Mundial de Clubes es muy importante para mí, ya que quiero volver a jugar con Irán".
Pero también los jugadores extranjeros del Sepahan se han propuesto darlo todo. "Es una buena oportunidad para demostrar de lo que somos capaces. Queremos jugar bien nuestras cartas y conseguir el triunfo", subrayó el defensa iraquí Hossein Kazemi en la rueda de prensa tras la llegada del equipo a Japón. Su compañero en la defensa, el georgiano Jaba Mujiri añadió: "Vamos a dar lo mejor de nosotros y ojalá logremos un buen resultado. Sea como sea, nos hemos preparado a conciencia para esta competición".
