Cuando, hace unas semanas, FIFA.com preguntaba a los internautas su opinión sobre los mejores jugadores africanos del momento, la lógica se impuso. Entre los más mencionados, el marfilense Didier Drogba se abría paso a codazos entre el camerunés Samuel Eto'o, el togolés Emmanuel Adebayor o el ghanés Michael Essien. Agazapado desde el punto de vista de los votos, un pequeño delantero tunecino del Etoile Sportive du Sahel aguardaba su momento...
Mohamed Amine Chermiti, un desconocido para gran parte de los analistas europeos, ya ha conquistado el corazón de los aficionados de África. Tras hacer mucho ruido en los comienzos de su carrera, actualmente todos esperan que la principal promesa del fútbol tunecino llegue a ser un futuro crack.
"Todavía no es EL mejor, pero lo será enseguida", vaticinaba sahlus. Para BIGTITO, "pronto iluminará el cielo de Túnez y de África entera. El mundo va a descubrir su talento en la próxima Copa Africana de Naciones". De hecho, no es necesario esperar a febrero de 2008 para conocerlo. La Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007 llega como anillo al dedo para brindarle el escenario perfecto para su eclosión.
El joven delantero centro de 19 años, ágil, incisivo regateador, sumamente veloz y combativo, ha hecho de su estatura relativamente baja (1,76 m) su principal baza. "A menudo, los defensas no le toman en serio debido a que físicamente no impresiona mucho", nos confesó su capitán, Saif Ghezal. "Pero en cuanto le dan la espalda, ya se ha escapado para buscar el gol. Le encanta jugar al gato y al ratón con sus marcadores". De hecho, incluso, consigue desmarcarse con bastante regularidad para rematar de cabeza con acierto los centros de sus compañeros.
Chermiti, muy solicitado por numerosos conjuntos europeos, está viviendo seguramente sus últimos partidos con la camiseta del Etoile du Sahel. En junio de 2008, como muy tarde, debería haber recalado en el Viejo Continente. Según Ghezal, un momento ideal, muy oportuno. "Amine es joven todavía, tiene todo el tiempo por delante. La evolución de su carrera ya está siendo muy rápida, pero va a seguir mejorando. Tiene un enorme potencial. Esta competición podría hacerle muchísimo bien; no sólo porque va a entrar en contacto con un fútbol diferente, con magníficos defensas, sino también porque va a darse a conocer ante los ojos de Europa. Sé que ya cuenta con ofertas llegadas del Viejo Continente. Ahora le toca a él demostrar su calidad y aprovechar las oportunidades".
Las ocasiones tendrá que aprovecharlas igualmente sobre el césped, empezando por el del Estadio Nacional de Tokio. Allí, el Etoile du Sahel se enfrentará este domingo al Pachuca mexicano, en cuartos de final. Una victoria, y habrá que enfrentarse al mítico Boca Juniors argentino, un desafío perfectamente a la medida de Chermiti.
