Para el Urawa Reds, estas últimas semanas han sido un carrusel de sensaciones encontradas. A mediados de noviembre, la euforia invadió el club japonés tras imponerse al representante iraní, el Sepahan, en la final de la Liga de Campeones de la AFC y alzarse por primera vez en su historia con el máximo título dentro del Olimpo futbolístico asiático, lo que además significaba la clasificación para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2007, que se celebra en su propio país.
Sin embargo, apenas dos semanas y media después, los Diamantes Rojos recibieron un duro golpe, ya que en la última jornada de la J-League japonesa dejaron escapar la oportunidad de revalidar el título. El Urawa, que se hizo con el doblete la pasada temporada, encajó una sorprendente derrota en casa por 0-1 ante el farolillo rojo, el Yokohama FC, y el título fue a parar a las vitrinas del Kashima Antlers. Además, en la jornada 30 el Urawa era líder destacado con siete puntos de ventaja, antes de que dos empates y dos derrotas echaran por tierra el sueño de alcanzar un título que tenía prácticamente en las manos.
Por si fuera poco, el creador de juego del equipo, Robson Ponte, sufrió una rotura de ligamento cruzado que lo mantendrá apartado del campo un mínimo de seis meses. Sin embargo, el Urawa Reds afronta lleno de confianza esta Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007. Poco antes del inicio del torneo, FIFA.com mantuvo una entrevista en exclusiva con Holger Osieck, el entrenador alemán que está al mando de este clásico del fútbol japonés.
Señor Osieck, ¿cómo calificaría la decepción sufrida tras
perder recientemente el título de liga en la recta final?
Naturalmente, la decepción es muy grande, ya que lo tuvimos
al alcance de la mano. Mantuvimos hasta el último momento una
cierta diferencia en la tabla, pero en última instancia pudo con
nosotros la sobrecarga que supuso disputar la Liga de Campeones
hasta el final, y no me refiero exclusivamente al cansancio. Se nos
acumularon muchas pequeñas lesiones, algo que a la postre tuvo una
gran trascendencia, ya que buena parte de la columna vertebral del
equipo ha estado sin jugar varias jornadas, de modo que me vi
obligado a improvisar en los últimos partidos. A causa de las
lesiones perdimos capacidad de pegada en ataque, como demuestra el
escaso número de goles que fuimos capaces de anotar. En fin, parece
que el gran éxito de noviembre nos ha afectado negativamente.
Con la grave lesión de Robson Ponte, durante varios meses
se cae de la lista uno de sus jugadores clave. ¿Cómo valora la
trascendencia de su ausencia y cuáles son sus intenciones para
compensarla?
Ponte estaba realizando una temporada fantástica y era el
catalizador del juego del equipo desde el mediocampo con sus
asistencias, goles decisivos y, en general, con su propia
presencia. Pero tengo la esperanza de que Shinji Ono, que acaba de
salir de una operación y ya está en condiciones de entrenarse a
tope, sea capaz de llenar este hueco.
Para su equipo, el primer partido del torneo supone una
reedición del reciente duelo con el Sepahan en la final de la Liga
de Campeones. ¿Se trata de un partido especial?
Creo que el primer partido de un torneo siempre es muy
especial para cualquier equipo, dado que sirve de carta de
presentación y muestra el estado en que se encuentra cada uno.
Ambos equipos nos conocemos a fondo, ya que nos hemos enfrentado en
dos ocasiones. El Sepahan tiene un equipo muy potente, muy bien
estructurado. Sabemos dónde radican sus virtudes, ahora tenemos que
encontrar el modo de contrarrestarlas.
¿Cómo definiría sus objetivos para la Copa Mundial de
Clubes de la FIFA Japón 2007?
Está claro que nuestro primer objetivo es pasar a la
siguiente ronda. Una vez en semifinales, contra el AC Milan sólo
podemos aspirar a dar la mejor imagen posible y vender cara la
derrota. Sería una temeridad afirmar que vamos a vencer. Pero lo
que sí me gustaría al menos es hacer un gran partido y que todo el
mundo diga: "¡Vaya! ¡Qué gran equipo!". El resultado
final es otra historia muy distinta.
¿Qué importancia tiene este torneo para su equipo y en
general para el fútbol japonés?
Es la primera vez en la historia que un equipo de Japón
participa en este torneo. El país lleva años organizando esta
competición en su modalidad antigua, cuando se enfrentaban
directamente los campeones de Europa y Sudamérica. Este año se ha
modificado el formato y se ha adoptado un sistema de eliminatorias,
de modo que los que fueron meros espectadores durante años se han
convertido ahora en protagonistas. Esto es algo muy especial para
todos, no sólo para nuestro equipo, sino para todo el país.
Naturalmente, para nosotros tiene una especial relevancia esta
oportunidad de tomar parte en una prueba tan importante.
Se puede decir que su equipo juega en casa. ¿Es una ventaja
importante?
Por lo que respecta al apoyo incondicional al equipo,
nuestros aficionados son insuperables. A pesar de jugar en Nagoya,
creo que se desplazarán hasta allí muchos de nuestros seguidores
habituales y contaremos con un apoyo importante.

