"Nos encontramos de nuevo en una final, así que estamos muy contentos. El partido ha resultado muy complicado, pero nuestra victoria ha sido merecida, ya que hemos creado muchas ocasiones. Las cosas habrían sido más fáciles para nosotros si hubiésemos marcado antes, empezando por mí...".
Clarence Seedorf, el gran mediocampista del AC Milan, acaba de clasificar a su equipo para la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007, pero en sus palabras no hay ni rastro de orgullo personal.
El jugador ha hablado en exclusiva para FIFA.com de esta semifinal, disputada en el Estadio Internacional de Yokohama. "Hemos controlado el partido por completo. Las estadísticas de posesión del balón dan una idea bien precisa de lo que ha sido el encuentro [ Nota de la redacción: 60/40]. Hemos sido superiores a nuestro rival. Pero, a veces a la pelota le cuesta entrar. No hemos tenido suerte en algunas de nuestras acciones, pero nos conformamos con nuestro gol".
¡Y qué gol! Al igual que en el partido, toda la potencia y la técnica del Milan han quedado confirmadas en pocos segundos. Kaká, que había emprendido una veloz carrera por la banda izquierda, casi hasta la línea de fondo, centró para Seedorf, que empalmó con el pie izquierdo casi al borde del área pequeña (68'). Los rostros de los hombres de Carlo Ancelotti reflejaban una mezcla de alegría y alivio. "Merecíamos ganar, pero en este tipo de partidos nunca se está seguro de nada. Teníamos que mantener la paciencia, pero también estar ojo avizor".
Como era de esperar, la final de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA 2007 enfrentará el domingo al AC Milan y a Boca Juniors. Una repetición de la Copa Intercontinental 2003 que ganaron los xeneizes en la tanda de penales.
"Vamos a prepararnos muy en serio para esta gran cita. Sentimos respeto por todos nuestros adversarios, pero en lo que respecta a Boca, sólo tenemos que echar la vista atrás para saber lo que tenemos que hacer...". No hay duda de que el dolor aún es grande, al igual que las ansias de revancha.
Para lograr su objetivo, el Milan podrá contar con su emblemático número 10. Un Seedorf por el que parece que no pasan los años. Cumplidos ya los 31, se encuentra en su mejor momento; valga como muestra el excelente partido que acaba de jugar contra el Urawa Red Diamonds. "Tengo una excelente forma física. Cada día me siento un poco mejor. Eso es lo que marca la diferencia. Intento mejorar mi juego en cada partido y divertirme sobre el césped. Es una competición muy importante para nosotros y por eso me siento especialmente motivado".
Una buena noticia para los r ossoneri, para los que el domingo toda ayuda será buena si quieren alzar el trofeo de Japón 2007 hacia el cielo de Yokohama.
