A pesar de que brillaba un hermoso sol invernal, la temperatura era fresca el domingo por la tarde en el Estadio Internacional de Yokohama. Sin embargo, el termómetro se disparó durante esta última jornada de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2007.
El choque disputado entre Urawa Red Diamonds y Étoile Sportive du Sahel por el tercer puesto ya subió algunos grados. Llevados en volandas por su entregada afición, los locales desplegaron un juego vistoso ante los campeones de África.
Al término de un encuentro abierto e indeciso, los Reds acabaron subiendo al podio tras imponerse en los fatídicos penales (2-2, 4-2 PEN).
Este resultado de los nipones supone la mejor clasificación obtenida nunca por un conjunto asiático en el torneo. Su delantero brasileño Washington, autor de dos goles en la final de consolación, dice adiós al país del sol naciente con la alegría del deber cumplido.
"Estamos contentos, es el mejor resultado que podíamos conseguir", confesó a la conclusión del duelo. "Soñábamos con conquistar este trofeo ante nuestro público, aunque era lógico que Milan y Boca se enfrentasen en la final. Me alegra despedirme de los extraordinarios seguidores de Urawa con estos dos goles. Es lo que esperaba. Estoy muy emocionado esta tarde... Quiero dar las gracias a todo el mundo, no olvidaré nunca a la gente de Urawa". Un homenaje digno del Premio Fair Play de la FIFA concedido a los japoneses.
Triunfo del Milan y de Kaká
Las entradas para la final de Yokohama estaban agotadas desde
hacía tiempo. La ceremonia de clausura hizo las delicias de los
impacientes espectadores entre los dos partidos. Al mismo tiempo,
las pancartas de ánimo a Boca y Milan sustituyeron a las de Urawa y
Étoile.
A modo de recordatorio de que esta final suponía la reedición de la Copa Toyota 2003, el primer período terminó en tablas (1-1). Entonces Matías Donnet había replicado al tanto inicial de Jon Dahl Tomasson. Este año, Filippo Inzaghi (21') y Rodrigo Palacio (23') inscribieron sus nombres en el casillero.
Pero la comparación terminaría ahí. Esta tarde, en Yokohama, el AC Milan fue un adversario demasiado difícil para los Xeneizes. Gracias a tres nuevas dianas, obra de Alessandro Nesta, Kaká e Inzaghi en el segundo tiempo, los Rossoneri se alzaron con la victoria más abultada de la historia de las finales de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA (4-2).
Mientras los cantos de los tifosi del Milan resonaban en la noche japonesa, Kaká disfrutaba de su triunfo. Además de haber ofrecido el título a su equipo, el brasileño fue elegido Balón de Oro de la competición, aventajando al holandés Clarence Seedorf, compañero suyo, y a Palacio, del Boca Juniors. Un dato que confirma un poco más la supremacía de los milaneses en este certamen...
