Y la cuarta fue la vencida. Tras coronar a equipos
sudamericanos en sus tres primeras ediciones, la Copa Mundial de
Clubes de la FIFA 2007 quedó finalmente en manos europeas. El AC
Milan, apoyado en una producción ofensiva para el aplauso, venció
en el encuentro decisivo al Boca Juniors de Argentina y viajó a
Italia con su merecido premio.
No obstante, ¿alguien se atreve a negar que una porción
importante de ese trofeo pertenece nuevamente a Brasil? Los
Rossoneri deben gran parte de su consagración al fútbol
inagotable y maravilloso de Kaká, quien dejó Japón con un nuevo
título, el Balón de Oro de adidas y el premio TOYOTA al jugador más
valioso de la competencia.
Al margen de la coronación
rossonera, cabe destacar la primera participación
histórica de un equipo local, así como la implementación de la
tecnología mediante el uso del balón inteligente. Todo eso, sumado
a una jornada final con diez festejos, fútbol emotivo y
definiciones con tiros desde el punto del penal, dejarán a Japón
2007 en la memoria de millones de aficionados.
Revancha soñada
El conjunto de Carlo Ancelotti llegaba a Japón con
una clara premisa: llevarse el título más importante del año tras
una irregular campaña en la Serie A. Su primer partido fue reñido y
se saldó con victoria 1-0 sobre Urawa Red Diamonds gracias a un gol
de Clarence Seedorf, pero la sensación era que el equipo italiano
había guardado parte de su poderío para la final con Boca Juniors.
Los argentinos, que vencieron a Étoile Sportive du Sahel por la
misma diferencia, eran el rival esperado tras imponerse en la final
de la Copa Intercontinental TOYOTA de 2003.
A diferencia de lo que suele ocurrir en las citas más
importantes, la final disputada el 16 de diciembre en Yokohama
resultó ser el encuentro más excitante del campeonato: juego
ofensivo, seis goles (la mayor cantidad registrada en el partido
decisivo desde la creación del torneo) e infinidad de emociones
dejaron a los aficionados con los ojos bañados en fútbol.
En lo que al vencedor respecta, la venganza no pudo ser más
sabrosa: con 12 sobrevivientes de la derrota de 2003, los flamantes
campeones europeos desplegaron un fútbol arrollador y golearon a
Boca 4-2 con una estupenda actuación de Kaká, Filippo Inzaghi y
Clarence Seedorf.
El título se recibió con euforia en tierras italianas y
sirvió además para reivindicar a los veteranos. El Milan fue el
equipo de mayor promedio de edad de la competencia (30,7 de
promedio) y sacó provecho del notable rendimiento de jugadores como
Filippo Inzaghi y Paolo Maldini. El capitán, que levantó su 25
título con el club de sus amores, confirmaría luego que abandonará
la profesión al final de la temporada. Tiene hoy 39 años.
Boca cae con dignidad, Urawa sorprende al mundo
Los campeones sudamericanos ya sabían lo que les
esperaba en Japón, dado que participaron de tres finales de la Copa
Intercontinental TOYOTA entre los años 2000 y 2003. Sin embargo, la
ilusión generada con la victoria 1-0 sobre Étoile de Túnez en Tokio
se vio rápidamente derrumbada por el juego arrollador del Milan. El
equipo de Miguel Ángel Russo, pese a la derrota, demostró estar a
la altura de los grandes compromisos internacionales gracias a
jugadores como Hugo Ibarra, Ever Banega y el veloz Rodrigo Palacio.
En la otra mano, el conjunto que supo deslumbrar a los japoneses
con su colorida afición cuenta ahora con un récord negativo: es el
primero en acumular tarjetas rojas en sus únicos dos partidos del
torneo.
El tercer lugar fue para el Urawa Red Diamonds de Japón que,
con la euforia de sus seguidores, recordó a muchos el sabor vivido
durante la Copa Mundial de la FIFA 2002. El frío del diciembre
nipón se rindió ante el caluroso ambiente reflejado en cada
presentación del equipo de Holger Osieck, que llevó a los suyos a
protagonizar la mejor campaña de un conjunto asiático en la
historia del torneo y a quedarse, además, con el Premio al Fair
Play.
Étoile Sportive du Sahel, con el orden táctico implementado
por Marchand Bertrand, se lleva un reconfortante cuarto lugar.
Sepahan de Irán, Pachuca de México y Waitakere United
abandonaron Japón rápidamente y con frustraciones de distinto
calibre, aunque acumularon experiencia y juramentaron volver en el
corto plazo.
Kaká, el año de la consagración
A diferencia de lo ocurrido en otras ocasiones, el
Grupo de Estudios Técnicos de la FIFA no debió buscar demasiado
para encontrar al jugador diferente de la competencia. El brasileño
Kaká, con sus apiladas, lujos y destellos, sobresalió claramente
por sobre todos los demás futbolistas presentes en Japón 2007.
"Este título y este premio significan un nuevo capítulo en
la historia de mi carrera. Estoy muy orgulloso, pero sobre todo por
el nivel de todos mis compañeros. Esa ha sido la clave para este
nuevo logro", explicaría a
FIFA.com, con modestia, tras la final. Y no es
para menos: autor de un gol y tres asistencias en el torneo, el
brasileño cerró un año notable que incluyó el título de goleo en la
Liga de Campeones de la UEFA, el Balón de Oro de la revista France
Football y el premio al Jugador Mundial de la FIFA 2007.
Un escalón por debajo del futbolista de 25 años se ubicaron
el holandés Clarence Seedorf y el argentino Rodrigo Palacio, autor
del empate transitorio de Boca Juniors en la final de Yokohama.
Pero hay más: ¿cómo ignorar el talento de Washington, quien se
despidió del Urawa Red Diamonds con 3 goles e infinidad de
lágrimas? El brasileño, máximo anotador del torneo, ocupa un lugar
especial en la memoria de los aficionados junto a Amine Chermiti,
el joven y brillante delantero del Étoile Sportive du Sahel que se
prepara para dar que hablar en el fútbol grande de Europa.
Posiciones finales/Participantes
1º.- AC Milan (ITA)
2º.- Boca Juniors (ARG)
3º.- Urawa Red Diamonds (JPN)
4º.- Étoile Sportive du Sahel (TUN)
5º.- Sepahan (IRN)
6º.- Pachuca (MEX)
7º.- Waitakere United (NZL)
Estadios/ sedes
Estadio Nacional (Tokio), Estadio Toyota (Toyota) y Estadio
Internacional (Yokohama).
Goleadores
Washington (Urawa Red Diamonds) 3 goles; Filippo Inzaghi (AC
Milan) y Emad Mohammed (Sepahan) 2; Kaká (AC Milan) 1 -igualado con
otros 11 jugadores-.
Total de Goles: 21, con una media de 3 por
partido.
Asistencia: 318.871 (45.553 de promedio)
