Boca Juniors se convirtió este miércoles en el primer finalista de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA al derrotar 1-0 al Etoile Sportive du Sahel tunecino. Los sudamericanos, que terminaron con diez hombres por expulsión de Fabián Vargas, sacaron ventaja con un gol de Neri Cardozo y aguardan a su rival en el encuentro decisivo: AC Milan o Urawa Red Diamonds.

En Tokio, el conjunto argentino salió a imponerse desde el inicio del partido, pero su entusiasmo duró apenas 10 minutos. Con el buen pie de Medhdi Meriah y la distribución habitual de Moussa Narry, los africanos lograron equilibrar las acciones. De hecho, la primera situación de riesgo fue para Meriah, quien probó a Mauricio Caranta con un tiro libre bajo.

En esa etapa, Boca Juniors logró verle la cara a Aymen Balbouli y no perdonó: Neri Cardozo, tras habilitación de Rodrigo Palacio, venció al arquero con un zurdazo alto (0-1; 37'). Etoile acusó el golpe y pudo igualar, pero Caranta se lució ante el inquieto Amine Chermiti.

Con el ingreso de Mahdi Ben Dhifallah en el complemento, Etoile se mostró menos cauteloso e intentó arrimarse más al arquero Xeneize. Sin embargo, la primera posibilidad la tuvo Gabriel Paletta con un cabezazo desviado tras un tiro de esquina. Contestó Saif Ghezal por la misma vía, aunque tampoco tuvo puntería.

Cuando el partido parecía dormirse en el mediocampo, el colombiano Fabián Vargas protagonizó la primera expulsión del torneo y dejó a sus compañeros con diez, lo que planteó la tendencia del juego hasta el final: los africanos presionando por el empate y los sudamericanos aguardando la contra. Martín Palermo y Palacio contaron con posibilidades de aumentar, mientras que Gilson Silva desperdició una oportunidad clarísima para igualar en los últimos minutos. El marcador no se movería.

Con la victoria, Boca da el primer paso en su objetivo y se sitúa en la gran final del domingo. Etoile, con la frente alta, luchará por el tercer puesto.