El resultado de los partidos de ida de semifinales de la Copa de Campeones de la CONCACAF 2008, disputados esta semana, ha sido muy positivo para Pachuca y Deportivo Saprissa. Ambos han cobrado ventaja sobre sus respectivos rivales de la MLS, acercándose así a la final regional y a la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Los Tuzos se impusieron fácilmente al DC United en México, mientras que el laureado Saprissa costarricense cosechó un valioso empate a 0-0 en Texas, a pesar de no poder contar con su estrella, el organizador de juego Walter Centeno.
El Pachuca-DC United dio inicio a las semifinales el martes por la noche, en el Estadio Hidalgo. Los visitantes, que se estrenaron con una derrota el pasado fin de semana en la temporada de 2008 de la MLS, se vieron contra las cuerdas desde el saque inicial, sometidos a una intensa presión por parte local.
Si bien llevó la batuta, el Pachuca, defensor del título, no logró que el casillero se moviese antes del descanso. Necesitaba una chispa, y se produjo por medio del jovencísimo Luis Montes, que tras salir del banquillo anotó en el segundo período los dos goles contra el equipo campeón de 1998.
El primero llegó en el minuto 58, mediante un potentísimo disparo ajustado al primer poste de la meta de Zach Wells. Montes, efervescente y peligroso durante toda la mitad que jugó, materializó el 2-0 a nueve minutos del final, cuando aprovechó su buena ubicación para empujar la pelota al fondo de la red.
Los mexicanos, que suman dos trofeos en sus vitrinas, acudirán el miércoles que viene al Estadio RFK de Washington DC con un 2-0 a favor, y por lo tanto son favoritos para alcanzar la que sería su segunda final regional en dos años.
Un Houston sin pegada
El miércoles por la noche, en Texas, el Dinamo de Houston,
dos veces campeón de la MLS, jugó algo mejor que sus compatriotas
de la capital, pero le queda todo por hacer en la vuelta, tras el
0-0 registrado ante el Deportivo Saprissa.
Después de una primera parte en la que primó en exceso la cautela, los tejanos de Dominic Kinnear, vestidos de naranja -y que el fin de semana cayeron en su debut en la MLS frente al Revolution de Nueva Inglaterra-, se lanzaron al ataque al regreso de los vestuarios. No obstante, era evidente que al conjunto de San José, con un once compuesto exclusivamente por costarricenses y privado de su organizador de juego Walter Centeno, sancionado, le valía el empate, ya que se contentó con defender. Ricardo Clark y Brian Ching -quien falló una ocasión clarísima en el tiempo añadido- lo intentaron, aunque de forma infructuosa. Ahora los centroamericanos confían en obtener un resultado positivo en un Estadio Saprissa que a buen seguro se volcará con los suyos.
La semana que viene sabremos quiénes son los vencedores de la eliminatoria, que se enfrentarán en una final a doble partido de la que saldrá el ganador de la Copa de Campeones de la CONCACAF 2008. El campeón también conseguirá el primer billete para la próxima edición de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, en Japón.
