El Pachuca mexicano dio un paso importante en sus aspiraciones
para revalidar su título de campeón de la Copa de Campeones de la
CONCACAF al empatar a un gol con el Saprissa el miércoles en San
José de Costa Rica. Los goles fueron marcados por Luis Gabriel Rey,
que puso adelante a los aztecas, y Víctor Cordero, que empató en el
último suspiro.
Ante un lleno impresionante en el Estadio Ricardo Saprissa de
la capital
tica, el equipo mexicano se plantó con la autoridad que le
había faltado a sus predecesores en esta edición de la competencia
y sacó un resultado que lo pone con la proa en dirección de la Copa
Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2008.
Aluvión
morado, aguante
tuzo
Desde los primeros minutos fue el local quien
intentó proponer las acciones del encuentro. El Saprissa, que venía
de una serie de cuatro derrotas consecutivas en el torneo local,
quería reivindicarse ante su afición, mientras que los mexicanos
eran conscientes que debían detener el aluvión inicial para después
proponer.
Sin embargo, a los
ticos les costó mucho trabajo transformar el dominio en
llegadas al marco. De hecho, fueron los aztecas quienes pusieron
peligro por primera vez al 23' cuando el guardameta Keilor
Navas debió detener un potente disparo de Gabriel Caballero.
Saprissa mantuvo la presión y finalmente consiguió acercarse
al marco tuzo, aunque fue siempre a balón parado. Al 27', un
tiro libre de Celso Borges rozó el poste del equipo mexicano,
mientras que al 43' el propio internacional
tico remató al travesaño un tiro de esquina.
Llegaron los goles
Parecía que el Saprissa saldría a matar en la
segunda mitad, pero el Pachuca hizo gala de su experiencia en esas
lides y pegó primero. Un gran pase del argentino Damián Álvarez
atravesó un mar de defensores morados y le quedó a Luis Gabriel
Rey, que definió sin problemas (0-1, 46').
El gol desconcertó por completo al local, que no fue capaz de
poner en peligro el marco de Miguel Calero. De hecho, la segunda
mitad se caracterizó por su falta de acciones concretas, con un
Saprissa desesperado y el Pachuca aguantando en el fondo.
Pero al final las ansias de gol fueron más fuertes y el local
consiguió el tanto que le permite tener aún esperanzas para el
partido de vuelta. Cuando agonizaba el partido, el mediocampista
Víctor Cordero aprovechó la confusión de la zaga hidalguense tras
un tiro de esquina y con un sólido disparo, puso cifras definitivas
(1-1, 89').
Al final del partido, el técnico
tico Jeaustin Campos lamentó el resultado pero mantuvo la
esperanza. "Tuvimos a un gran equipo enfrente. No estuvimos
tan finos como hubiéramos esperado, pero aún así creo que con
corazón, con garra, con amor por la camiseta y entrega vamos a
salir adelante."
