A fines de 2007, José Francisco Cevallos analizaba la posibilidad del retiro. Las manos de Ecuador, apodo que heredó durante la histórica primera clasificación de la Tricolor para una Copa Mundial de la FIFA en 2002, venía de atajar en el Deportivo Azogues de su país y extrañaba la emoción de pelar cosas importantes.

Era entendible: además de haber defendido el arco de su selección en tres eliminatorias y en Corea/Japón, había ganado tres títulos locales y alcanzado dos veces la final de la Copa Libertadores con el Barcelona, el club de casi toda su vida. Sin embargo, aquellos éxitos eran tan lejanos que la idea de colgar los guantes no sonaba descabellada. Entonces, apareció la Liga Deportiva Universitaria de Quito.

Hoy, seis meses después y con 37 años, Pancho ha vuelto a vivir: está a horas de enfrentar al Fluminense en el partido de ida por la serie decisiva de la Libertadores 2008, una década después de su última final. "¿Cómo lo vivo? En lo personal, la alegría por alcanzarla y la ansiedad por jugarla es la misma que antes. Sólo espero que ésta, la tercera, sea la vencida", asegura el arquero a FIFA.com.

Pancho es el soporte que necesitaba Liga para consolidar su jerarquía y pelear un título continental. Él otorga seguridad a la defensa
Wálter Guerrero, ex compañero de Cevallos

Si bien Cevallos confiesa que "no esperaba ser parte de otra definición", no todos piensan como él. " ", ha dicho su ex compañero Wálter Guerrero. Y vaya si tenía razón...

Una espina clavada
Cevallos nació el 17 de abril de 1971 en Ancón, e hizo su debut en primera división en 1990. Ese año, Barcelona se transformó en el primer equipo ecuatoriano en alcanzar la final de la Copa. "Era joven, recién empezaba y no jugué, pero como parte de plantel, la derrota con Olimpia me dolió. Y claro, me sirvió para crecer", recuerda.

En 1991, Pancho se hizo dueño del arco amarillo con las mismas virtudes que demuestra hoy: sobriedad, excelente ubicación y voz de mando. Ese mismo año logró su primer campeonato ecuatoriano, clasificándose así para la Libertadores de 1992. En dicha edición, Barcelona llegó a semifinales, siendo eliminado por apenas un gol de diferencia a manos del eventual campeón Sao Paulo.

Tras otros dos títulos locales, en 1995 y 1997, llegaría su segunda oportunidad de conquistar América en 1998. Cevallos fue uno de los artífices de aquella gesta, al atajar tres penales en la tanda con la que se saldó la serie semifinal ante Cerro Porteño. "Fue muy especial, uno los recuerdos más lindos de mi carrera. Pero nos topamos con un gran Vasco da Gama, que supo aprovechar nuestra falta de experiencia", rememora.

No sé si voy a tener otra oportunidad, así que espero tomarme revancha. La Libertadores es una espina que tengo clavada y llegó el momento de sacármela
Cevallos sobre su tercera final de Copa Libertadores

Cevallos volvió a vestirse de héroe este año, desviando un penal en la definición ante San Lorenzo en cuartos de final. "Es difícil comparar las tres finales porque el fútbol ha evolucionado muchísimo. Llegar a esta instancia es cada vez más complicado... ".

Por mérito propio
La Liga hace cinco partidos que no gana en la Copa: su última victoria fue ante Estudiantes en Quito por los octavos de final (2-0). Luego cayó en La Plata (1-2), pero hizo valer la diferencia de la ida, al igual que ante el América en semis (1-1 en México, 0-0 en Ecuador -se favoreció por el gol de visitante-). A San Lorenzo, en cuartos, lo eliminó por penales tras otros dos empates (ambos 1-1). El tema no le cae simpático a Cevallos. "Hemos llegado hasta aquí con nuestras armas y en las buenas de la ley. Lo merecemos tanto como Fluminense", aclara con voz seria.

¿Cuáles son las virtudes de la Liga? "El orden, que nos permite trabajar cada partido según más nos conviene; aquí hay gran mérito del cuerpo técnico; el hambre de gloria, porque yo estoy hace cinco meses nada más, pero se nota que el grupo viene matándose por esta posibilidad; y buenos jugadores, claro, sin los cuales, ningún logro es posible".

A la hora de hablar del rival, Cevallos es cauto. "Es un equipo completo, con muchas variantes en ataque. Tiene sus defectos, como todos, pero esas cosas se conversan para adentro", aclara. Liga y Flu ya se enfrentaron dos veces por la fase de grupos, pero el arquero no cree que esos partidos sirvan de medida. "En el primero, los dos estábamos faltos de ritmo. Y en el segundo, jugamos con formaciones mixtas".

Serviría para reafirmar el crecimiento del fútbol ecuatoriano: dos Mundiales, un oro panamericano, varios jugadores en clubes importantes ocupando roles protagónicos... Funcionaría como un aliciente más para seguir progresando
Cevallos y qué significaría el título para su país

¿Liga de Quito? ¡No, de Ecuador!
Para Cevallos, un título internacional sería "un justo premio para un club que viene haciendo las cosas bien desde hace años". Al mismo tiempo, agrega: " ". Su palabra está autorizada: tras tres años y medio de ausencia, hoy es otra vez el arquero titular de la selección.

Además, vale recalcar que la Liga se ha transformado en una suerte de causa nacional, como lo demuestra el ritual previo a cada partido que incluye la salida del equipo con una bandera nacional. "'Va por tí Ecuador' se le ocurrió al hijo del presidente: dijo que estando en semifinales ya no éramos más Liga de Quito, sino Liga de Ecuador. Hemos recibido el apoyo de toda la nación y eso nos emociona. Ojalá ganemos la Libertadores y el país se sienta orgulloso de nosotros".