Bunyodkor ('creador', traducido al español) se antoja un nombre de lo más apropiado para el conjunto en alza de Uzbekistán que, en lo que va de año, se está erigiendo en la gran sorpresa no sólo en el ámbito nacional, sino también en la competición continental. Mientras se mantiene como líder indiscutible en apenas su segunda temporada en la Oliy Liga uzbeca, el equipo de Tashkent está cautivando a todos en la Liga de Campeones asiática, tras alcanzar las semifinales en su debut en la competición continental.

No parece probable, sin embargo, que esos logros revolucionarios del Bunyodkor vayan a apagar su sed de mayores triunfos. Bajo la dirección técnica de Zico, el equipo disputa este miércoles la ida de su semifinal contra el Adelaida United; pero el antiguo astro brasileño se ha fijado metas muy elevadas.

"No conozco demasiado de nuestro rival, ya que no lo he visto jugar", afirmó Zico con vistas al partido en Australia. "De todas formas, haremos todo lo que haga falta para ganar la Liga de Campeones".

Progresión meteórica
Desde su fundación en 2005, el Bunyodkor ha pasado de ser una potencia nacional a un grande del continente con una rapidez pasmosa; inaudita en Asia y rara vez vista en el mundo.

Con su anterior denominación como Kuruvchi ('constructor'), el club de reciente creación comenzó su aventura futbolística ganando el campeonato de la región de Tashkent en su temporada de debut, lo que le permitió obtener el ascenso a la segunda categoría del fútbol uzbeco. Su siguiente campaña resultó todavía más exitosa, al ganar 27 de los 38 partidos, con lo que selló su pasaporte a la división de honor.

Su ímpetu se antojaba imparable en su primera temporada en la Oliy Liga, ya que quedó segundo tanto en la liga como en la copa, sólo por detrás del eterno grande del país, el Pakhtakor. Esos resultados, no obstante, fueron suficientes para procurarle su primer intento en la Liga de Campeones. En la presente temporada, el Bunyodkor ha pasado de aspirante a marcar la pauta y, al cabo de 23 jornadas, aventaja al Pakhtakor por un solo punto (y con un partido menos, contra un Shurtan Guzar que lucha por la permanencia).

Su estreno en la escena asiática fue igualmente impresionante, ya que el equipo, entrenado por el ex capitán de la selección uzbeca Mirdjalal Kasimov, se deshizo con claridad de equipos de la talla del Al Ittihad, dos veces campeón continental, y el Sepahan, uno de los grandes del fútbol iraní, para acceder a la fase de eliminatorias. Una vez allí, eliminó con contundencia a otro equipo de Irán, el Saipa, para seguir adelante.

Un club que apunta muy alto
El Bunyodkor irrumpió en la escena internacional antes incluso de su extraordinaria victoria en cuartos de final frente al Saipa, en septiembre. Este verano, el club de Asia central sorprendió mundialmente a más de uno con una serie de negociaciones en secreto con figuras como los barcelonistas Samuel Eto'o, Andrés Iniesta y Carles Puyol. Si bien no logró estampar en un contrato la firma de ninguno de ellos, su búsqueda de un gran nombre dio fruto cuando, en agosto, la superestrella brasileña Rivaldo recaló en Tashkent procedente del AEK de Atenas griego.

La "política de estrellas" del Bonyodkor dio resultado inmediatamente: Rivaldo desempeñó un papel prominente en su debut asiático, al marcar en los dos encuentros de la eliminatoria de cuartos y conducir a su nuevo club a una victoria global por 7-3 frente al Saipa. Las consecuencias se notaron incluso en el plano técnico, al poco de que Mirdjalal Kasimov se marchara para asumir el cargo de seleccionador nacional en septiembre. El hueco lo llenó Zico, quien no tardó en reconocer que fue su compatriota quien lo convenció para aceptar el puesto. "Rivaldo ha sido el principal motivo de mi llegada a Uzbekistán", declaró el ex seleccionador de Japón. "Me contó muchas cosas de este país, y estoy bastante contento de trabajar aquí".