El Gamba Osaka se situó el miércoles a las puertas de su primer título continental. El equipo japonés conquistó una clamorosa victoria (3-0) contra el Adelaide United australiano en el partido de ida de la final de la Liga de Campeones de la AFC.
El delantero centro brasileño Lucas otorgó la ventaja al conjunto local en el minuto 37 y Yasuhito Endo amplió la cuenta seis minutos después. Michihiro Yasuda sentenció el encuentro a falta de 22 minutos para el final con la volea que subió al marcador el tercer tanto de la sorprendente victoria del Gamba.
El entrenador Akira Nishino había rogado a sus hombres que lucharan para conservar en tierras japonesas el trofeo que el Urawa Red Diamonds conquistó el año pasado. La victoria conseguida en casa con comodidad, como era de esperar, ha dejado satisfecho al técnico de 53 años, que ya prepara al equipo para el partido de vuelta, que se celebrará en el estadio Hindmarsh el 12 de noviembre.
"Espero que juguemos con el mismo estilo", ha declarado Nishino, sabedor de que una victoria más lo convertirá en el primer entrenador japonés que incluye la copa asiática en su currículo.
Pese a los éxitos que ha cosechado el Gamba Osaka con su fútbol ofensivo durante el resto de la competición, Nishino optó por alinear un cauteloso 4-2-3-1, con Lucas como único delantero y Endo al cargo de la munición en el mediocampo.
La eficacia de esta estrategia quedó demostrada antes de llegar al descanso con los dos goles que lucían en el casillero del equipo local. Lucas se internó en el área para inaugurar el marcador con el remate de un balón rechazado y, a continuación, cedió a Endo el pase del segundo tanto. El Gamba Osaka siguió dominando el partido tras la reanudación y Yasuda convirtió de volea un pase medido de Endo.
"El Adelaide se defendió estupendamente, pero le desbaratamos la retaguardia con nuestras jugadas trenzadas y nuestra velocidad", comentó eufórico Nishino. El entrenador ha aprovechado para aplaudir el trabajo del internacional japonés Endo, que intervino directamente en dos de los goles. "".
El monte Fuji
Al igual que el Gamba Osaka, el Adelaide United de Aurelio Vidmar llegó a esta final aupado por el registro de imbatibilidad que ha mantenido a lo largo de la competición, en el que figuraban tan sólo cuatro goles encajados en el total de diez partidos. El choque de ida del miércoles ha puesto fin a esta racha. "El Gamba nos planteó un fútbol muy veloz, basado en un juego de pases muy fluido", resumió Vidmar. "Sus jugadores se combinaban a la perfección y con gran rapidez, y eso nos complicó el partido. Nos costó lo indecible estar a su altura".
El técnico de los australianos admitió que su equipo se mostró "muy tímido" y, en consecuencia, los japoneses abrieron huecos en la que hasta el momento había sido la defensa más hermética de la competición.
El resultado deja al Adelaide, en palabras de Vidmar, "con una cuesta como el monte Fuji" por escalar en casa, donde recibirá a su rival dentro de una semana. Sin embargo, el entrenador de un conjunto capaz de eliminar al gran favorito, el Bunyodkor, en semifinales tiene razones para seguir esperanzado. "Es difícil, pero cosas más raras se han visto".
De hecho, la presión recaerá completamente del lado de Nishino y sus hombres, que deben ganar a la fuerza para clasificarse para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA de este diciembre, mientras que el Adelaide tiene asegurada la presencia en la cita mundial sea cual sea el resultado de la final continental. "", advierte Nishino.
