Durante toda la campaña de la Liga de Campeones de la AFC de este año, el entrenador del Adelaide United, Aurelio Vidmar, se ha mostrado impasible. A pesar de caer por 3-0 en el partido de ida de la final hace una semana, quien fuera capitán de los Socceroos se resiste a tirar la toalla antes de que sus hombres salten al campo el miércoles para disputar el choque de vuelta frente a su público, en el Hindmarsh Stadium. "Todavía tenemos todas las posibilidades de conseguirlo", ha declarado el técnico, de 41 años. "En el fútbol nunca se sabe lo que puede ocurrir".
Es indudable que en la historia de este torneo ya se han producido remontadas vibrantes. En la segunda edición del certamen, en 2004, un imparable Al Ittihad superó una desventaja de 1-3 en la ida contra el Seongnam Ilhwa Chunma endosándole al conjunto de la República de Corea un contundente 5-0 en el último encuentro, con el que se adjudicó el título. Tan sólo dos años más tarde, fueron los propios saudíes quienes sucumbieron ante una gesta de su adversario, al perder 4-0 en la vuelta de cuartos de final y quedar así eliminados por un tanteo global de 4-2.
Si bien Vidmar insta a todos, incluidos a los hinchas, a "entregarse por completo", ha surgido la dificultad añadida de la sanción de dos de las piezas clave del equipo, el guardameta Eugene Galekovic y el defensor Angelo Costanzo, al ver ambos una segunda amonestación la semana pasada en la derrota por 3-0 a manos del Gamba. Además, también deberá prescindir del joven zaguero Daniel Mullen, quien está destacando con la selección australiana en el Campeonato Asiático Juvenil que se disputa en estos momentos en Arabia Saudí.
Fe de los japoneses
En cierto sentido, el trofeo asiático sería considerado por muchos en Adelaide como una recompensa añadida, ya que su histórica trayectoria hacia la final le ha valido un puesto en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA que se celebrará en Japón en el mes de diciembre. La presión recae por tanto sobre el Gamba Osaka, obligado a ganar el torneo si quiere acceder a la cita mundialista.
Mientras tanto, la formación adiestrada por Akira Nishino perdió el sábado un importante duelo en su liga contra el FC Tokio (3-1), y se halla ahora a siete puntos del líder, el Kashima Antlers. Sus opciones de conquistar el campeonato nacional son pues escasas, de modo que debe luchar por un torneo continental que le permitiría salvar la temporada.
"La derrota ante el Tokio no afectará a nuestro juego contra el Adelaide", ha explicado el centrocampista del Gamba Hideo Hashimoto, cuya actuación en la zona medular junto a Tomokazu Myojin será vital para mantener a raya a los locales. "Afrontamos este partido con mucha confianza".
"Ojalá hubiese acabado ya la final, la vuelta no va a ser fácil", ha indicado Nishino, advirtiendo a sus jugadores de que no deben sobreestimar al rival. "Espero que podamos seguir jugando tan bien como en la ida".
