El Adelaide United disputó la final de la Liga de Campeones de la AFC y se clasificó para la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2008. Este logro ha sido, naturalmente, una labor de equipo, pero no hay duda de que su capitán, Travis Dodd, se convirtió en una pieza indispensable en la maquinaria de los Reds.
En la primera campaña del United en la Liga de Campeones de la AFC, en 2007, Dodd se convirtió en el primer australiano que anotó una tripleta en la competición asiática. El veloz extremo derecho, que nació y se crió en la ciudad de Adelaida, ha mantenido su gran forma en la presente temporada, hasta el punto que varios clubes de la liga japonesa han mostrado interés en él.
Pero, además de sus innegables dotes de liderazgo sobre el terreno de juego, Dodd es todo un referente para la comunidad aborigen de Australia, puesto que, a sus 28 años de edad, es uno de los pocos jugadores de esa comunidad que ha militado en las filas de la selección nacional.
Emoción creciente
El artillero, con dos convocatorias para la selección nacional en su haber, ha disfrutado de una excelente primera temporada como capitán, en la que ha predicado con el ejemplo: además de sus decisivas actuaciones marcó tres goles determinantes en la campaña de la Liga de Campeones.
Los Reds desafiaron todos los pronósticos y alcanzaron la final, a pesar de que no partían precisamente como favoritos ni en cuartos, contra el Kashima Antlers, ni en semifinales, contra el Bunyodkor de Uzbekistán. Después de todos estos triunfos, Dodd está convencido de que es posible seguir cosechando éxitos en Japón.
"Nadie creía que pudiésemos progresar en la Liga de Campeones, ni siquiera más allá de la fase de grupos, pero hemos demostrado a la gente que se equivocaba", afirmó. "No veo por qué no podemos lograr algo importante otra vez. Va a ser difícil, pero ya hemos desafiado los pronósticos antes. La mentalidad australiana de no rendirse nunca y la voluntad de triunfar desempeñan un papel fundamental (en el éxito del club)".
Tras la final de la Liga de Campeones contra el Gamba Osaka, Dodd afirmó que los japoneses dominaron el partido de tal manera que parecía que tenían 15 jugadores sobre el terreno de juego."Estaría bien ganarles", exclamó con la típica naturalidad australiana. "Ya nos han derrotado dos veces, así que sería fantástico devolverles una. Pero primero tenemos que superar a los neozelandeses, y será difícil. Seguro que querrán impresionar a todo el mundo tanto como nosotros".
"Para mí es un honor guiar a los míos hasta la final de la Liga de Campeones asiática y la Copa Mundial de Clubes de la FIFA en mi primer año como capitán. Este certamen va a ser una gran oportunidad para el equipo y para el club. Esperamos triunfar ante el Gamba, y después vernos las caras con el Manchester United. Sería un sueño, y sólo espero que podamos estar a la altura y lograrlo".
Referente para la comunidad
Superar marcas inéditas parece que se ha convertido en un hábito para Dodd, primero con su histórica tripleta en la competición continental, y después al convertirse en el primer australiano que lució el brazalete de capitán en una final de la Liga de Campeones de la AFC. Pero, el logro que más significa para él ocurrió en agosto de 2006, cuando anotó su primer, y hasta la fecha único, gol con Australia.
Con su diana contribuyó a que los Socceroos derrotaran a Kuwait en un partido de clasificación para la Copa Asiática de la AFC, pero el verdadero trasfondo de aquella experiencia es que se trató del primer tanto obra de un jugador aborigen. Sólo unos pocos futbolistas indígenas han defendido la camiseta de la selección y ninguno de ellos había logrado marcar hasta entonces.
Tradicionalmente, los aborígenes siempre se han sentido más atraídos por el fútbol australiano, pero Dodd se ha erigido en abanderado de una nueva y creciente oleada de jugadores de su comunidad que han optado por el deporte rey. "Me gustaría ver más futbolistas (aborígenes) en la liga australiana", explicó. "El hecho de que al club le vaya tan bien en la Liga de Campeones asiática sirve para mostrar a los niños indígenas que hay una oportunidad para llegar lejos en el mundo y viajar, porque no estás limitado a jugar sólo dentro del país, como ocurre con el deporte del fútbol de reglas australianas".
"Me considero un referente para los niños aborígenes y espero que se interesen por el deporte rey y que disfruten de alguno de los éxitos que yo he tenido en mi carrera".
