Puede ser que la Copa Mundial de Clubes de la FIFA se celebre intempestivamente en una fase crucial de la Premier League inglesa, pero el Manchester United se ha propuesto firmemente regresar a Europa con el prestigio de haberse coronado campeón mundial de clubes en 2008 y con el trofeo que lo acredita. Una indicación de la seriedad con la que se lo están tomando los Red Devils se puede ver reflejada en el elenco de 23 jugadores que acompañarán a Sir Alex Ferguson.

Quizás otros técnicos habrían contemplado dar descanso a algunas de sus figuras pensando en el extenuante campeonato doméstico y la ardua campaña europea, pero no el técnico escocés, que ha incluido a todos los grandes nombres del club en la lista, con la salvedad del lesionado Owen Hargreaves.

Por tanto, los aficionados al fútbol de Japón ya pueden frotarse las manos, porque van a ver a Edwin van der Sar en la portería, una defensa comandada por Rio Ferdinand, una media en la que hará de las suyas el irrefrenable Cristiano Ronaldo, y una línea de ataque donde actúa el acaso mayor talento inglés de la actualidad, Wayne Rooney. Dimitar Berbatov, Paul Scholes y Carlos Tévez podrán inclinar la balanza a favor del Manchester United en cualquier abordaje, y serán tripulantes esenciales a lo largo de su travesía por Japón.

Ferguson sabe lo que hace falta para tener éxito en este tipo de competición. En 1999 planeó la victoria de los suyos sobre el Palmeiras brasileño en Japón y se llevó la entonces denominada Copa Intercontinental. El torneo actual, una variación de aquél, comprende un partido adicional y cuatro equipos más en la pugna.

"Estamos encantados de ir a Japón", confesó el técnico a FIFA.com en las instalaciones deportivas que el Manchester United tiene en Carrington. "Vamos allí porque hemos ganado la Liga de Campeones, y espero que sigamos jugando en esa competición [la Copa Mundial de Clubes de la FIFA] durante los próximos cinco años. Participar ya es todo un logro. Somos el único equipo británico que lo ha ganado, y a mi manera de ver ése es uno de los mayores hitos del club".

"Ahora el torneo tiene un formato diferente. Es bueno que equipos de África, Asia y demás tengan la oportunidad de participar", prosiguió Ferguson. "El progreso no se puede parar y ése es un paso adelante. La calidad del fútbol ha mejorado una barbaridad en todo el mundo. Significa jugar un partido más que antaño, pero creo que merece la pena".

Agenda apretada
El United tiene que afrontar otros cuatro compromisos en tres competiciones distintas antes de partir para Extremo Oriente. El miércoles se verá las caras con el Blackburn en la Copa de la Liga inglesa, y el sábado se batirá con el Sunderland en la Premier League. Su tercer encuentro seguido en casa lo disputará el 10 de diciembre contra el Aalborg sueco en Liga de Campeones, y tres días después se desplazará al feudo del Tottenham. Cinco días más tarde tiene previsto entablar una de las semifinales de la Copa Mundial de Clubes en el Estadio Internacional de Yokohama.

Su rival aún no se conoce, pero será el vencedor del choque entre el Adelaida y el Waitakere-Gamba de Osaka. A juzgar por el resultado de la final de la Liga de Campeones asiática, quien más probabilidades tiene de convertirse en adversario de los ingleses es el Gamba, y Ferguson es consciente del rigor del examen que en tal caso aguardaría a sus pupilos.

"Jugamos contra el Urawa Reds en el verano de 2007, y fue un partido muy difícil", explicó el estratega. "La liga japonesa es un campeonato magnífico, que cuenta con algunos de los mejores entrenadores del mundo, y las inversiones que se han realizado están empezando a dar sus frutos. Siempre que vamos allí para jugar un torneo amistoso y siempre que nos enfrentamos a rivales japoneses, nos ponen las cosas difíciles".

"Vamos a encontrarnos con estilos y mentalidades diferentes", agregó el patrón del United. "Los equipos no defienden y atacan igual en todo el mundo. Sé que el Liga de Quito es un equipo muy bueno, muy rápido y agresivo. Hace falta ser un grande para ganar la Copa Libertadores. Si jugamos contra ellos, seguro que será un buen partido".

Ferguson no ignora que el atractivo que despierta el Manchester United en todo el mundo implica que recibirá un fuerte respaldo popular durante su estancia en Japón, y espera dar a sus fieles locales algo que celebrar.

"Fuimos por primera vez a Japón y a Tailandia en 1989, y recibimos un apoyo fantástico", recordó Ferguson. "Eso hace casi 20 años, y la pasión de los hinchas que tenemos allí nunca deja de asombrarme. Ha ido creciendo y creciendo, y es parte de la leyenda que es el Manchester United. Jugamos un fútbol espectacular, tenemos jugadores espectaculares, y creo que eso atrae a gente de todo tipo. Espero que nuestros seguidores de allí nos vean en nuestra mejor forma. Estoy seguro de que así será".