Tras acumular numerosos logros durante los veinte años que duró su carrera como futbolista, Aurelio Vidmar ya ha conocido el éxito como entrenador, clasificando al Adelaide United para la final de la Liga de Campeones de la AFC y obteniendo, por tanto, el derecho a disputar la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2008.

Él mismo considera ese hito "como uno de los más destacados" de su trayectoria en el fútbol, algo nada desdeñable si tenemos en cuenta que actuó en 53 partidos con su selección y fue elegido mejor jugador de Oceanía en 1995, cuando se proclamó máximo goleador de la liga belga.

A lo largo de una carrera brillante, Vidmar pasó por clubes como Standard de Lieja, Feyenoord, Sion y CD Tenerife en una época en la que no era habitual ver a australianos compitiendo en Europa. También militó durante una campaña en el Sanfrecce Hiroshima japonés, antes de colgar las botas con una última y provechosa etapa en su ciudad natal de Adelaida.

El año pasado, al cabo de tres temporadas como técnico asistente, Vidmar asumió la dirección del Adelaide United, y después de poco más de doce meses en el cargo consiguió lo que ningún otro preparador había hecho antes: situar a un conjunto australiano en la final de la Liga de Campeones. Los Reds superaron todas las expectativas al dejar en la cuneta en la fase de eliminatorias a rivales de la talla del Kashima Antlers y de un Bunyodkor que tenía en sus filas a Rivaldo, hasta llegar al duelo con el Gamba Osaka.

Fue un periplo maratoniano para los australianos, comenzado en marzo con una liguilla en la que figuraban el Changchun Yatai chino, el Pohang Steelers, de la República de Corea, y el Becamex Binh Duong vietnamita. A pesar de los 100.000 kilómetros que recorrió el Adelaide, Vidmar está plenamente satisfecho, y orgulloso del papel de su equipo como embajador del fútbol. "No lo cambiaría por nada del mundo", declara.

"En el ámbito local no hay muchas personas conscientes del prestigio de la Liga de Campeones, y sin duda este año hemos realzado su valía y cambiado la opinión de la gente. Ha sido fenomenal, la mayor atención que hemos recibido, y también la comprensión de lo que representa el torneo".

El triunfo del Gamba en la final implica que el primer compromiso del Adelaide en Japón sea medirse con el campeón de Oceanía, el Waitakere United neozelandés, en un partido por un puesto en la ronda de cuartos. Si los Reds salen victoriosos, tendrán la oportunidad de desquitarse frente al Gamba. Quien gane se cruzará luego con el Manchester United en semifinales.

A Vidmar le encantaría poder retar nuevamente al equipo que le privó de conquistar la Liga de Campeones, si bien es pragmático y prefiere centrarse en su cita ante los Kiwis. "Primero debemos vencer al Waitakere", afirma. "El primer encuentro de cualquier certamen siempre es difícil".

Estamos deseando viajar a Japón, es la primera vez que participamos en una prueba de tanto prestigio
Vidmar tiene mucha ilusión en el Mundial de Clubes

"Vamos a tener que desplegar nuestro mejor juego para pasar la primera fase. Estamos deseando viajar a Japón, es la primera vez que participamos en una prueba de tanto prestigio, así que será muy positivo para nosotros, y otra experiencia fantástica".

Vidmar tiene todo el derecho a enorgullecerse de la sensacional clasificación de los suyos para Japón 2008, un evento que revestirá un significado especial para él. El entrenador, de 41 años, define como "fantástica" su temporada en el Sanfrecce Hiroshima, donde compartió vestuario a mediados del decenio de 1990 con otros dos Socceroos, Tony Popovic y Hayden Foxe, y no oculta sus ganas de pasar algún tiempo en tierras niponas y reencontrarse con viejos amigos.

"Lo pasé muy bien en Japón, la gente era fantástica, el club y todos los que estaban a su alrededor eran fenomenales", indica con entusiasmo. "El pueblo japonés es uno de los más generosos que he conocido".

Hemos sido pioneros en la Liga de Campeones asiática y en el Mundial de Clubes
El técnico soccero se muestra orgulloso de su equipo

Los únicos equipos australianos que han participado antes en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA son el South Melbourne, en 2000, y el Sydney FC, hace tres años. Sin embargo, ambos accedieron a la competición a través de Oceanía, no de Asia, de modo que el United y Vidmar ya han entrado en la historia. "Es una nueva era, y hemos sido pioneros en la Liga de Campeones asiática y en el Mundial de Clubes", señala Vidmar.

"Estamos subiendo peldaños poco a poco. Es algo muy positivo, y demuestra que cualquier equipo de la A-League tiene el potencial de llegar a lo más alto en Asia y en el panorama global a través de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA".