El estadio Trusts, situado en la parte occidental de Auckland, tiene muy poco que ver con la fase de grupos de la Liga de Campeones de la UEFA. Sin embargo, se trata del trampolín que el centrocampista brasileño de 26 años Adriano Pimenta ha elegido para relanzar su carrera profesional.
En 2007, Pimenta sufrió una lesión con el Yokohama FC en la J-League que dejó al magistral volante creativo en el dique seco durante el resto de la temporada, con dos intentos de regreso frustrados por el cierre del mercado de fichajes en Brasil. Fue entonces cuando el campeón de Oceanía, el Waitakere United, acudió en su rescate con la oportunidad de volver a Japón y disputar la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Pimenta reconoció la ocasión y no la desaprovechó. Es más, no está de acuerdo con que sea un paso atrás con respecto a lo que estaba acostumbrado.
"Jugué dos años en la liga japonesa y estoy deseando volver a disfrutar otra vez del país, que me encanta", resaltó. "Creo que puedo jugar en Japón otro año más después de esta experiencia, y ésa es mi meta personal. Pero al venir al Waitakere no puedo considerarlo como el ‘club equivocado' para mí; es una oportunidad para que todos los componentes del equipo demuestren de lo que son capaces en una competición muy buena. Me motiva jugar en el Waitakere porque me encanta el fútbol, nada más".
Pimenta es consciente de que el Waitakere United afrontará un duro reto contra el Adelaide United. Aun así, no pierde el optimismo, y cree que el equipo puede causar sensación en Japón 2008. "Todos los del club sabemos que vamos a afrontar un encuentro muy complicado en Japón, y tal vez la diferencia entre nuestro equipo y el siguiente escalón sea muy grande. Pero tenemos que ser optimistas: en el fútbol puedes gozar de una ocasión, meter un gol, y luego lograr un buen resultado. Estoy deseando que llegue la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. Es una oportunidad magnífica para el club y para mí, como jugador profesional".
Pimenta no es el único jugador del Waitakere United que goza de un historial profesional. El sudamericano apuntó a la experiencia de dos ex jugadores de la Premier League inglesa, Neil Emblen y Danny Hay, como algo fundamental para el campeón de Oceanía. "El equipo depende mucho de Danny y de Neil. Los dos son buenos jugadores, poseen bastante fuerza, tienen mucha experiencia, van de maravilla por alto, saben jugar bien el balón y tienen también buenas dotes de liderazgo. Danko Koprivcic es también un gran jugador que sabe retener bien el balón, y la rapidez de Benjamin Totori es increíble. Creo que ésas son las mejores cualidades del equipo".
Cuando apenas se llevan disputadas cuatro jornadas de la liga neozelandesa, Pimenta afirmó que la única forma de que los equipos de Oceanía mejoren es entrenándose con más frecuencia. "Creo que los jugadores de aquí necesitan entrenarse más para mejorar técnicamente. El juego se basa mucho en la fuerza y la energía, pero, en mi opinión, también hay jugadores muy buenos con grandes aptitudes".
Si bien es cierto que a Pimenta le recibieron en Nueva Zelanda con los brazos abiertos, el brasileño enseguida estuvo en el ojo del huracán tras fallar un penal en un partido de la O-League contra su gran rival de la misma ciudad, el Auckland City. El encuentro acabó en 2-2, pero Pimenta se tomó con filosofía su error.
"Marré un penal en el partido de la O-League contra el Auckland City, pero no me asusta la responsabilidad. Cuando jugaba en el FC Thun suizo lancé un penal contra el Ajax y marqué en la Liga de Campeones. Soy una persona segura que cree en sí misma, y siempre asumo la responsabilidad en esas situaciones", aseguró.
Pimenta, un trotamundos del fútbol, expresó su admiración por las cualidades de su nuevo hogar. "Nueva Zelanda es un país precioso. Mi mujer se lo pasa muy bien aquí y tenemos un bonito piso en la ciudad; es maravilloso. Creo que Nueva Zelanda es como un paraíso", concluyó.
