El entrenador del Pachuca, Enrique Meza, y algunos de sus jugadores se mostraron confiados en que su equipo pueda firmar un gran papel en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2008, que se inicia el jueves y en la que debutarán el sábado contra Al Ahly egipcio.
"Por supuesto, tenemos respeto por nuestros rivales, pero queremos inscribir nuestro nombre en la historia", comentó Meza, desde la concentración en la que los mexicanos preparan su duelo contra los egipcios.
El conjunto mexicano, conocido por su juego ofensivo, perdió por 1-0 ante el Etoile du Sahel tunecino en los cuartos de final del Mundial de Clubes de 2007, donde se proclamó campeón el AC Milan.
Meza recordó aquel encuentro y aseguró que el equipo dispuso de oportunidades para marcar ante los africanos, pero que se falló de cara a la meta rival y por eso se pagó con la eliminación. Para esta ocasión, confía en la capacidad de sus pupilos para el juego creativo y en su "excelente" técnica.
El capitán y portero del Pachuca, el colombiano Miguel Calero, tampoco ocultó su deseo de hacer algo grande en el torneo que se disputa en Japón. "Con la ayuda de Dios, queremos traernos a casa el título", aseguró.
El centrocampista Jaime Correa también apuntó alto al hablar del "gran juego durante años" del Pachuca y de la ilusión por demostrar al mundo su potencial llegando a la gran final de Yokohama.
En caso de eliminar al Al Ahly, el próximo rival del Pachuca sería el representante sudamericano, la Liga Deportiva Universitaria de Quito, que selló su billete para el país asiático al conquistar la última Copa Libertadores.
El técnico de los egipcios, el portugués Manuel José, avisó de que sus hombres tienen calidad para dar muestras de calidad y de "fútbol atractivo" durante la competición.
El torneo en Japón arranca el jueves en Tokio con el pulso entre dos equipos de Oceanía, el Adelaide United australiano y el Waitakere United neozelandés.
