Era evidente que el partido inaugural de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2008 iba a ser una lucha de David contra Goliat. Por un lado estaba el Adelaide United, un equipo totalmente profesional, que compite en una liga profesional y finalista de un torneo de primer orden como la Liga de Campeones de la AFC. El Waitakere United, en cambio, está formado por futbolistas a tiempo parcial, y que juegan habitualmente contra oponentes semiprofesionales tanto en el plano nacional como continental.
A pesar de todo, y aunque en esta ocasión haya ganado Goliat, el conjunto entrenado por Chris Milicich puede enorgullecerse de haber caído por un margen estrecho, y de la mejoría experimentada desde su última participación en el torneo, en 2007, cuando cayó por 3-1 frente al Sepahan iraní en esta misma ronda. Aquel año se encontró con una desventaja de dos goles a los cinco minutos de juego, mientras que ahora ha estado a sólo siete de alcanzar la prórroga, un dato que no pasa por alto a Milicich.
"Hemos recuperado nuestro orgullo", señaló a FIFA.com tras el encuentro. "Pienso que todos han podido ver que nuestra estructura defensiva, así como nuestro seguimiento de la estrategia, han mejorado de tal manera que resultan irreconocibles. Una de las diferencias entre nosotros y otros equipos de todo el planeta es que ellos cuentan con más experiencia, y por eso para nosotros esta competición reviste una importancia fundamental".
"En los últimos doce meses, la transformación de este grupo de hombres en un bloque muy fuerte ha permitido que un equipo procedente de la confederación más débil plantase cara a otro de una de las confederaciones más potentes. Por lo que he visto esta noche, llegaremos a la siguiente ronda de este torneo en 2009, si tenemos la suerte de clasificarnos en Oceanía".
Diamantes en bruto
El segundo capitán, Neil Emblen, que lució el brazalete por la lesión de su compañero Danny Hay, coincide con su técnico. "Si efectuamos dos o tres incorporaciones a la plantilla como las de este año, creo que podemos conseguirlo", indicó.
"En cuanto al resultado, hemos puesto en apuros al rival, aunque también debemos admitir que el Adelaide ha sido mejor, y que controló el partido", señaló Emblen. "Sin embargo, nuestro plan para entorpecer su juego funcionó, y quizás con un poco más de garra en el tercio final le hubiéramos hecho daño. Pero cuando uno dispone de oportunidades contra un equipo como el Adelaide, tiene que aprovecharlas".
El centrocampista, que ha pasado por la Premier League inglesa, confía en que los claros avances del Waitakere proporcionen un impulso al fútbol en su país. También opina que los Kiwis deben seguir el ejemplo de su adversario del otro lado del Mar de Tasmania si quieren acceder al siguiente nivel.
"Hay un marcado contraste entre el fútbol de Inglaterra y el de Nueva Zelanda, por supuesto", continuó el ex de Crystal Palace, Norwich City y Wolves. "Inglaterra tiene 92 equipos profesionales, y en Nueva Zelanda sólo hay uno. Aunque el fútbol se juega mucho hasta la edad de 15 años, es un país de rugby. Siempre vamos a tener que enfrentarnos a eso, y siempre tendremos que luchar para conseguir patrocinadores. Ojalá que nuestro desempeño de esta noche haya servido para espolear un poco al fútbol de clubes en Nueva Zelanda".
"El nivel del fútbol en Nueva Zelanda está subiendo constantemente, y hay varios jugadores de calidad. Roy Krishna y Allan Pearce son dos jóvenes internacionales con potencial suficiente para hacer carrera. Benjamin Totori también es un auténtico talento, y con un entrenamiento adecuado, de dedicación exclusiva, estoy seguro de que también podría lograrlo. Creo que debemos fijarnos en el ejemplo de Australia, que ha evolucionado a pasos agigantados en los últimos 10-15 años, y esforzarnos al máximo para emularlo".
