En vísperas de la participación de su equipo en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA Japón 2008, Park Ji-Sung ha avisado a sus compañeros del Manchester United de la dificultad que entraña jugar contra el Gamba Osaka, al que el conjunto inglés se enfrentará este jueves en el Estadio Internacional de Yokohama, en su estreno en la competición.

El Manchester United llegó a Japón el lunes; justo horas después de que el conjunto japonés se adjudicara en Toyota el pase a las semifinales del campeonato con una victoria por 1-0 contra el Adelaide United. Park está deseando medirse con rivales asiáticos, y muy especialmente con un equipo de la liga japonesa que le trae agradables recuerdos de su estancia en el país.

En el año 2000, mientras jugaba en la Universidad de Myongji en su Corea natal, le ofrecieron un contrato con el Sanga de Kioto, donde pasó tres años bajo las órdenes del entrenador alemán Gert Engels. A principios de 2003, Park fichó por el PSV Eindhoven que entrenaba Guus Hiddink, el antiguo seleccionador de la República de Corea, y abandonó Asia para establecerse en Europa.

Sin embargo, este futbolista de 27 años, que domina perfectamente el japonés, sigue con atención toda la actualidad de la J-League.

"Disfruté mucho durante mi estancia en Japón. Me lo pasé realmente bien", explica a FIFA.com. "Su cultura es muy parecida a la coreana, por eso me costó muchísimo menos adaptarme a la vida japonesa que a la europea".

"Guardo muy buenos recuerdos de cuando jugaba en el club de Kioto, y de Japón en general. En la época que pasé en el Sanga, conseguimos el ascenso a la J-League y ganamos la Copa del Emperador. Es fantástico volver. Estoy deseando enseñar a los japoneses cuánto he crecido, y que vean que soy mucho mejor futbolista que cuando me marché".

Estoy deseando enseñar a los japoneses cuánto he crecido, y que vean que soy mucho mejor futbolista que cuando me marché.
El surcoreano regresa a Japón, donde jugó en Kioto

"Recuerdo con gran cariño los días de nuestro ascenso. Estar en la máxima división de liga es trascendental para cualquier equipo. También ganar la copa fue una experiencia estupenda, pero en aquella época teníamos un equipo tan bueno y tan bien dirigido que sentíamos que lo más importante era dar aquel paso. Me dolió el descenso del Sanga el año de mi partida, y me alegro de que haya vuelto a la J-League".

En 2008, el antiguo club de Park ha caído derrotado en el campeonato nacional, tanto en casa como en campo contrario, a manos del Gamba Osaka de Akira Nishino, el conquistador de la Liga de Campeones asiática. Ahora, a los Red Devils les toca ponerse en guardia para evitar sorpresas. El jugador coreano, consciente de que la brecha de calidad que separa a los equipos asiáticos de los europeos se cierra un poco más cada día, prevé un partido complicado, pero mantiene intacta la esperanza de llegar a la final del domingo.

Es increíble lo mucho que ha avanzado el fútbol asiático en los últimos diez años.
Park asume lo difícil que será el choque ante Gamba

"Es increíble lo mucho que ha avanzado el fútbol asiático en los últimos diez años", añade Park. "La diferencia entre Europa y Asia sigue siendo muy grande, pero la brecha se estrecha cada día más. Creo que en gran parte se debe a que muchos futbolistas asiáticos juegan actualmente en Europa. Están aprendiendo nuevas técnicas y su experiencia es más completa. Es algo que recomiendo encarecidamente a todos los futbolistas de Asia. Ellos mejorarán como jugadores, y con ellos mejorará el fútbol asiático".

"El partido no se presenta fácil. Hemos disputado muchos encuentros este mes de diciembre, y el viaje a Japón ha sido muy largo. Además, hay que tener en cuenta las nueve horas de diferencia. Pero ya hemos pasado por esto anteriormente, las varias veces que hemos jugado en Asia. Aquí hace ahora mismo un tiempo muy parecido al de Inglaterra, o sea que, al contrario que otros equipos, al menos no tenemos que aclimatarnos también a eso. Con un poco de suerte, podremos demostrar al mundo por qué somos los campeones de Inglaterra y de Europa".