La armada española del Auckland

Pocos jugadores pueden presumir de haber debutado en el mediocampo del FC Barcelona junto a un entonces desconocido Lionel Messi y, además, tener luego la ocasión de medirse a los campeones de España y de Europa en una cita mundialista.

Manel Expósito dispondrá el próximo mes de diciembre de esta oportunidad única, con motivo de la Copa Mundial de Clubes de la FIFA. El mediapunta español del Auckland City FC estuvo cuatro años en el club catalán, y se estrenó con el primer equipo en un amistoso frente al Porto, en el que Messi tomó igualmente la alternativa. Ahora podría coincidir de nuevo en el campo con el ganador del FIFA Ballon d’Or de 2010, aunque esta vez vistiendo la camiseta azul (sin grana) del Auckland City.

El centrocampista, de 29 años y también conocido como Chino, encabeza un pequeño grupo de compatriotas suyos que se han encontrado en la ciudad neozelandesa. Completan la representación española en el club los jóvenes Ángel Berlanga y Albert Riera Vidal, así como el coentrenador Ramón Tribulietx, responsable de que haya decidido probar suerte en los Antípodas.

El Auckland City y su vecino y rival, el Waitakere United, son, con gran diferencia, los equipos neozelandeses más laureados de la era moderna. Entre ambos suman siete títulos desde la puesta en marcha de la remodelada liga de su país, el New Zealand Football Championship. Lo mismo ha ocurrido en el plano continental, donde ambos se reparten cuatro de los cinco trofeos de la Liga de Campeones de la OFC. El triunfo obtenido el pasado mes de abril sobre el Amicale vanuatuense es precisamente lo que ha situado al Auckland y a Expósito a las puertas de un escenario a priori inesperado.

Un reencuentro de ensueño
Los campeones de Oceanía deberán superar primero al representante de la J.League en la ronda previa, y luego al representante de otra confederación, si quieren acceder a las últimas fases del torneo, donde aguardarían el Santos brasileño y, posteriormente, cualquiera de los demás clubes clasificados: hasta la fecha, el campeón de Europa y el Monterrey mexicano. ¿Y cuándo se dio cuenta Expósito de que sería posible cruzarse con el cuadro azulgrana? “Cuando marqué el gol en la final [de la O-League] y supe que íbamos a ser campeones, empecé a pensar en ello, ya durante el partido”, explica a FIFA.com.

“Sé que va a ser muy difícil, porque tenemos que ganar a un adversario japonés y luego otros partidos. El Barça es el mejor equipo del mundo, ¿a quién no le gustaría enfrentarse a él? Francamente, nunca pensé que fuese a ser posible, sin duda sería un sueño”.

En diciembre habrán pasado justo ocho años desde que coincidió en la cancha con Messi, y también con jugadores como Bojan Krkic y Giovani dos Santos, en el filial barcelonista. Expósito, que no logró hacerse un hueco entre la constelación de estrellas del Camp Nou, recuerda con cariño el talento que ya exhibía el argentino a sus 16 años. “Messi era muy joven, pero incluso entonces ya era brillante”, afirma. “Intentábamos pasarle siempre el balón, y marcaba muchos goles, por supuesto”.

Dos mundos distintos
Una lesión en un pie mantuvo a Expósito alejado de los terrenos de juego en el Barça durante más de un año, y posteriormente un paso gris por el Cerro de Reyes, club de la tercera categoría, lo empujó a explorar nuevos horizontes. Y se le presentó una oportunidad perfecta cuando Tribulietx, ex entrenador suyo que ya llevaba tiempo afincado en Nueva Zelanda, le aconsejó que se lanzase a la aventura.

Ahora se halla en un mundo que no podría ser más diferente, en todos los sentidos, del fútbol español y el encanto que lo rodea. Sin embargo, está disfrutando con la experiencia. En menos de un año ha aprendido inglés y descubierto los placeres de la vida en la ciudad más grande de Nueva Zelanda, y se divierte con el fútbol característico que se practica en las islas del Pacífico.

“Venir a Nueva Zelanda ha sido algo nuevo, un nuevo país que disfrutar, y un nuevo estilo de fútbol”, señala Expósito. “Auckland es un lugar muy agradable para vivir, y todo el mundo es amable. Es como una gran ciudad, y al mismo tiempo en otros aspectos un pueblo, muy distinta a Barcelona. Disputar la O-League ha sido una experiencia única y asombrosa. Algunos de los países insulares son pobres, pero sienten una gran pasión por el fútbol”.

El Auckland City participará este año en su tercera Copa Mundial de Clubes de la FIFA, tras competir en Japón 2006 y EAU 2009. Curiosamente, en el historial del Barcelona figuran las mismas ediciones del certamen. Y si bien hace cinco años los Kiwis cayeron eliminados en su primer encuentro, ante el Al Ahly egipcio, en los Emiratos Árabes Unidos su trayectoria fue muy distinta. A la victoria inicial sobre la formación anfitriona, Al Ahli, le siguió otra contra el campeón de África, TP Mazembe Englebert, que dio al club de Oceanía un meritorio quinto puesto.

Después del progreso mostrado en los dos últimos torneos, ¿cuál es el objetivo de Expósito y sus compañeros en 2011? “En un principio tenemos que poner todas nuestras ambiciones en el primer partido”, declara. “Es muy importante para el club, para la ciudad y para todos los futbolistas jugar contra los mejores equipos del mundo. Ojalá consigamos incrementar el interés por el fútbol en Nueva Zelanda, y que sea un poco más parecido al que hay en España”.