La inspiración africana del Al Sadd
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Bien es cierto que la base del triunfo del Al Sadd en la Liga de Campeones asiática fue la solidez de su rocosa defensa, pero la trayectoria de los qataríes podría haberse torcido de no ser por la clase ofensiva de Kader Keita y Mamadou Niang.

Aunque, en principio, los 4 goles que metieron entre ambos jugadores africanos no se antoja una cosecha muy prolífica, cada uno de esos tantos resultó crucial de camino a la conquista del título asiático, sellada en la final del pasado mes. Niang, que apenas se incorporó al equipo en septiembre, abrió su cuenta goleadora con un tanto de última hora contra el Sepahan que sentenció el pase a semifinales; y allí volvió a ser decisivo viendo puerta contra el Suwon Bluewings. Keita, entretanto, había sufrido una prolongada sequía goleadora desde que, en la primera jornada de la fase de grupos, firmó el tanto del empate contra el Esteghlal en el último suspiro. Sin embargo, el marfileño lo compensó con su vital contribución en la final contra el Jeonbuk Motors al forzar un gol en propia meta con un peligroso centro-chut, antes de poner por delante a su equipo con un espléndido remate de volea.

Aunque los dos compañeros de delantera poseen estilos de juego opuestos, Keita y Niang tienen una cosa en común. Ambos gozaron de un exitoso paso por dos importantes ligas europeas (la francesa y la turca, concretamente) antes de aterrizar en Doha. Mientras se preparan para emprender un nuevo reto en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA, las armas más incisivas del Al Sadd sacaron un rato para hablar con FIFA.com.

En relación a la proclamación del equipo como campeón asiático, Keita afirmó: “Me alegré muchísimo porque era la primera vez que ganaba una competición tan importante, y esa victoria nos va a permitir participar en el Mundial de Clubes. En ese instante, lo primero que pensé fue: ‘¡Japón, allá vamos!’ Anteriormente había disputado la Liga de Campeones de la UEFA con el Olympique de Lyon, pero nunca me había adjudicado un trofeo continental. Por eso estoy muy contento de haber ganado el campeonato asiático, y también de haber metido algunos goles. Daba la sensación de que todo el mundo nos veía levantar el trofeo, y fue realmente emocionante”.

Aportar experiencia a los más jóvenes
Aunque solamente han pasado tres meses desde que Keita y Niang empezaron a jugar juntos, ya parece reinar una verdadera química entre ambos. “[A Mamadou] lo conozco desde hace tiempo, de hecho”, explicó Keita. “Los dos coincidimos en la liga francesa, uno en el Olympique de Marsella y otro en el de Lyon. Somos amigos; conozco su fútbol y él conoce el mío. Hablamos todo el rato de nuestra manera de jugar juntos. Y no existe ninguna rivalidad entre nosotros, porque tenemos el mismo objetivo de meter goles para nuestro equipo”.

Niang comparte esa opinión de que el entendimiento mutuo y el espíritu de equipo son esenciales para alcanzar el éxito. “Nuestra fuerza deriva del trabajo colectivo dentro de la plantilla”, resaltó el internacional senegalés. “Cada vez que tu compañero está en apuros, puedes superar las dificultades afrontándolas como una piña. Esa es nuestra principal virtud”.

Dado que la plantilla del conjunto qatarí se nutre en su mayoría de jugadores jóvenes e inexpertos, todo apunta a que el papel de los veteranos del equipo adquirirá una relevancia aún mayor en Japón 2011. Consciente de ello, Keita afirmó: “Tenemos muchos jugadores jóvenes, por lo que tengo que aportarles algo de mi experiencia en Europa. Es fundamental”.

Este domingo, el Al Sadd se estrenará con una auténtica prueba de fuego frente al campeón africano, el Espérance. Sin embargo, la recompensa por la victoria difícilmente podría ser más jugosa, ya que el ganador se medirá en semifinales al todopoderoso Barcelona. Y a sus dos atacantes africanos se les hace la boca agua ante esa posibilidad…

“Participar en esta competición es un honor en sí mismo, pero jugar contra el Barcelona sería un premio gordo añadido, porque se trata de un gran club y del mejor de Europa”, recalcó Niang.

“No sería la primera vez que me enfrento al Barça, pues ya jugué contra él cuando militaba en el Olympique de Lyon”, añadió Keita. “Me encantaría enfrentarme a ellos otra vez y, además, sería una experiencia fascinante para los jóvenes del Al Sadd. De hecho, el torneo en su conjunto debería ser algo fantástico para todos nosotros”.