Al Ahly, en el séptimo cielo
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El Al Ahly se impuso al Esperance Sportive de Túnez por 2-1 (3-2 en el global de la eliminatoria) el sábado en la capital tunecina y alzó su séptimo trofeo de la Liga de Campeones de la CAF, todo un récord. Con ello reservó el pase a la prestigiosa Copa Mundial de Clubes de la FIFA que se celebrará en diciembre en Japón. Se trata de un resultado muy parecido al que concedió el título al Ahly en 2006, cuando empató a 1-1 en casa en la ida contra el CS Sfaxien, también de Túnez, y se adjudicó la vuelta a domicilio.

Sin Aboutrika y con Msakni
El entrenador del Al Ahly, Hossam El Badry, sorprendió a propios y extraños al no incluir al veterano mediocampista Mohamed Aboutrika en el once inicial y optar por otorgar la titularidad a El-Sayed Hamdi. El delantero, autor del importante gol del Al Ahly en la ida, volvió a presionar sin descanso a los defensores del Esperance desde el primer segundo.

También los Sangre y Oro presentaron sorpresas en su alineación, donde figuró el creador Youssef Msakni, descartado para la ida por encontrarse convaleciente de una operación de apéndice. El Esperance se replegó en la primera parte del encuentro, lo que permitió a los visitantes dominar la posesión y crear las mejores ocasiones. Dos disparos de Abdallah Al Saied se perdieron por encima del travesaño, con la puerta a merced del atacante egipcio. El Esperance, sabedor de que el Al Ahly debía anotar al menos un gol para tener posibilidades de ganar el trofeo, parecía contento con encerrarse en su campo a esperar la ocasión propicia para lanzarse al contraataque. Y a punto estuvo de lograr su objetivo en la primera parte por mediación del camerunés Joseph Yannick Ndjeng, cuyo disparo, excesivamente flojo, no supuso ningún problema para el arquero visitante.

Gedo encarrila el partido
Poco antes del descanso, los 35.000 espectadores a los que se permitió la entrada en el Rades Stadium, con aforo de 65.000 localidades, se quedaron sin aliento al contemplar cómo Al Ahly se ponía por delante en el marcador. Hamdi envió un pase a Mohamed "Gedo" Nagy, cuyo remate con la diestra no dio posibilidad alguna a Moez Ben Cherifia. Tras la reanudación, Ndjeng volvió a desperdiciar una ocasión en el 54, un fallo que los tunecinos lamentarían siete minutos después, cuando Walid Soliman se anticipó a un despeje de cabeza de un defensa rival, le arrebató el balón prácticamente de la frente y amplió la ventaja de los suyos.

Aunque Ndjeng, quien también había estrellado una disparo en el poste, recortó distancias a falta de cinco minutos para el final del partido, el gol llegó demasiado tarde para los locales, que tenían la obligación de marcar dos tantos más para revalidar el título. En los últimos minutos y después de que el portero Cherifia derribara al delantero mauritano Dominique Da Silva, poco le faltó al suplente Aboutrika para subir el tercero del Al Ahly desde el punto penal, pero el guardameta local atajó el lanzamiento.

El momento destacado
Entre la espada y la pared, el Esperance empezó a salir de su propio campo en la segunda parte después de encajar el primer gol. Ndjeng, el delantero camerunés de los locales, seguía llegando con peligro al área egipcia, y parecía cuestión de tiempo que el Esperance inaugurara su casillero. No obstante, fue Soliman quien batió la puerta local en el minuto 61 y puso el partido, y las esperanzas de defender el título, muy lejos del alcance del conjunto tunecino.

Jugador del partido
Gedo, de 26 años, es un hombre para las grandes ocasiones. El atacante anotó el único gol en la victoria de Egipto durante la final de la Copa Africana de Naciones 2010 contra Ghana. El sábado, concedió a su club la decisiva ventaja poco antes del descanso.

Números que hablan
7:
son las veces que el Al Ahly se ha proclamado campeón de esta competición. Los Diablos Rojos ganaron su primer título en 1982. Con el nuevo siglo, el Al Ahly se ha convertido en el club más laureado del certamen, pues han alzado el trofeo en 1997, 2001, 2005, 2006, 2008 y ahora este año.

La frase
"Fuimos mucho mejores. Hemos marcado dos goles y hemos creado muchas más ocasiones. El míster nos pidió que presionáramos desde el principio, e incluso tras el primer gol insistió en que teníamos que seguir presionando para lograr el segundo y sentenciar el partido. Ansiábamos tanto este trofeo por las familias y las almas de los mártires de Port Said", declaró Abdallah Al Saied, quien dedicó la victoria a la memoria de los fallecidos en la tragedia de febrero. 

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