Cech: "Es un torneo especial"
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Cech, uno de los guardametas más regulares del mundo del fútbol en la última década, contribuyó al tan ansiado triunfo del Chelsea en la Liga de Campeones de la UEFA.

El portero de la República Checa paró un disparo desde el punto de castigo en la prórroga de la final contra el Bayern de Múnich y otros dos lanzamientos en la tanda de penales, que sirvieron a los Blues para triunfar en la competición europea y para hacerse con el pase a la Copa Mundial de Clubes de la FIFA.

Japón 2012 y mucho más se encuentra en el punto de mira de este arquero de 30 años, que se entrevistó con FIFA.com para hablar también de los cambios que ha experimentado el club de Londres desde su llegada y de sus porteros preferidos.

¿Le ilusiona participar en la Copa Mundial de Clubes de la FIFA?
Estoy deseando que comience. Es una competición en la que nunca he tenido el privilegio de participar. Muy poca gente puede decir “yo he ganado una Copa Mundial de Clubes”, un certamen tan especial para los triunfadores de la Liga de Campeones. Se trata de un honor que cualquiera desea alcanzar y, por lo tanto, me ilusiona mucho. Espero que, después de perder la Supercopa, ganemos este trofeo.

¿Se trata de un desafío nuevo y diferente para usted y para el Chelsea?
Ninguno de nosotros ha vivido la experiencia, será algo nuevo para todos. Pero creo que contamos con jugadores muy expertos, los españoles del equipo han ganado el Mundial, la Eurocopa y la Liga de Campeones. Por eso, con todo ese bagaje, manejaremos la situación. Se tratará de una nueva competición para nosotros, y nos tocará enfrentarnos a un estilo de juego muy diferente contra el representante sudamericano. Veremos qué pasa.

En el tiempo que lleva en el club, el Chelsea se ha quedado en varias ocasiones a un paso de ganar la Liga de Campeones. ¿Qué significó para todos alzar por fin el trofeo?
La victoria aúpa al club a una nueva dimensión, porque todo el mundo decía que éramos una gran entidad por haber ganado todos los trofeos nacionales, la Copa de la FA, la Copa de la Liga, etc., pero seguía recordándonos que nunca habíamos conquistado la Liga de Campeones. Queríamos tenerla por fin. Si no paras de disputar semifinales, y encima nosotros tuvimos la desgracia de perder en Moscú [en la final de 2008 contra el Manchester United], te convences de que alguna vez llegará tu día.

Y llegó precisamente el año en el que la gente de fuera del club menos se lo esperaba, aunque nosotros estábamos convencidos de que habíamos hecho una buena campaña en la que pasaron muchas cosas. Hubo momentos en los que estuvimos casi eliminados hasta tres veces, pero nos recuperamos siempre. Empezamos a notar que el empuje, el aliento, el trabajo, todo fructificaba en la Liga de Campeones, no en la liga. Entonces comprendimos que podía ser nuestro año.

¿Ha cambiado mucho el club durante el tiempo que lleva usted en él?
Creo que han cambiado las expectativas, y la estima en la que se tiene el club también. Cuando yo llegué, el Chelsea no había ganado nunca la Premier League. Entró un nuevo entrenador, José Mourinho, y la gente decía: “Vale, si tienen un buen año y terminan en uno de los puestos de Champions, será un buen principio”. Pero él aportó una mentalidad diferente: “No, no quiero un buen principio, quiero ganar la liga”. De repente, había conjuntado un gran equipo al que empezaban a irle bien las cosas. Ganamos dos títulos consecutivos. Creo que entonces cambió el club, porque de la noche a la mañana dejas de ser sólo un aspirante. Ya has ganado la liga y lo único que quieres es conservar tu posición en la cima.

Nosotros nos mantuvimos en lo más alto, y eso es lo más difícil de todo. Un equipo puede conquistar la liga una vez y luego desaparecer, pero no fue nuestro caso. Queríamos ganar la liga y no abandonar la primacía. Queríamos seguir siendo uno de los dos mejores equipos de Inglaterra y aspirar al trofeo cada año. En todos los años que llevo aquí, hemos perseguido sin cesar al Manchester United. Puede que en ocasiones no lo hayamos conseguido, pero siempre hemos estado ahí, en los puestos de Champions. Hemos hecho un buen trabajo, hemos llegado a las semifinales de la Liga de Campeones y hemos disputado grandes partidos. Tan sólo era cuestión de tiempo que la ganáramos. Tardamos ocho años y, aunque eso es mucho tiempo, también hay que decir que tuvimos mala suerte en muchas ocasiones.

¿Le sorprendió cuán rápido cambiaron las cosas la temporada pasada?
Cuando empezamos la temporada, las cosas comenzaron a irnos mal en la liga nacional y tuvimos que luchar en la Liga de Campeones para enderezar el camino. Ganamos el partido contra el Valencia en casa y, aunque la presión era grande, cuajamos un buen partido porque creímos en ello. Pero, por desgracia, la ida del encuentro con el Nápoles, a domicilio, cambió muchas cosas, porque echaron a Andre [Villas-Boas] y Roberto asumió el mando.

Empezamos una racha de resultados positivos en la copa y en la liga nacional, y la continuamos en la vuelta contra el Nápoles en casa. En esos momentos, cuando consigues remontar tras una situación tan difícil, te das cuenta de que el equipo tiene la fortaleza necesaria para sobrellevar la presión y llegar lejos. Lo demostramos contra el Barcelona, lo demostramos en la final; demostramos un gran cambio de personalidad en esos encuentros.

Mucha gente dice que tuvimos suerte, pero yo no creo en la suerte. Para ganar una Liga de Campeones hay que jugar 13 partidos. No se puede decir que en cada uno de ellos hayas tenido suerte, porque eso no puede ser. Tienes que pelear mucho, tienes que defender bien y el equipo debe jugar muy organizado. Cuando estás en inferioridad numérica en Barcelona durante 60 minutos, tienes que saber muy bien lo que haces. Nosotros lo conseguimos. A mí no me parece que eso sea tener suerte.

¿Cree que está llegando a la cúspide de su carrera?
Mucha gente asegura que, alrededor de los 30 años, los porteros se encuentran en plena madurez y disfrutan del mejor momento de su carrera. Y la verdad es que yo lo noto, pero es que lo he notado siempre. Me alegro mucho de haber cumplido los 30 sin haber dejado nunca de disfrutar con lo que hago. Estoy disfrutando muchísimo del fútbol, como espero que se pueda apreciar en todas mis actuaciones.

¿En su opinión, cuáles son los mejores guardametas de la Premier League y del mundo?
Cuesta mucho elegir. Resulta casi imposible elegir a un único portero, porque hoy en día todo el mundo participa en ligas diferentes. Hay que fijarse en la regularidad y en el impacto que un guardameta tiene en su equipo. En este caso, tenemos a Casillas, Neuer y Buffon, porque siguen ejerciendo una influencia enorme en sus equipos. Creo que Joe Hart está acercándose mucho a esa categoría en los últimos años. Está en la Liga de Campeones y es la primera opción de la selección de Inglaterra, a la que contribuye enormemente. La temporada pasada, tuvo una gran importancia en la victoria en la liga del Manchester City, y su rendimiento no decae. Únicamente de esta forma se puede juzgar a los porteros, y éstos que yo he mencionado llevan muchos años en lo más alto y siguen dándolo todo.